Las habilidades del perro que lo certifican como el mejor amigo para los niños con autismo

Las habilidades del perro que lo certifican como el mejor amigo para los niños con autismo

Muchos investigadores defienden que la terapia asistida con animales puede contribuir a generar grandes beneficios en los niños con autismo y por este motivo son cada vez más las asociaciones que trabajan con perros como mascotas para ayudar a estos niños.

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El autismo es un trastorno del desarrollo neurológico, que dificulta las relaciones sociales y la capacidad de comunicación de los niños que lo padecen. Entra dentro de lo que se denomina “trastornos del espectro autista” TEA, y se suele detectar antes de los 3 años, es por ello que resulta muy importante que el niño con autismo, establezca un vínculo con un perro como mascota.

El grado de discapacidad del niño TEA es principalmente de carácter intelectual, y está asociado a la alteración de las relaciones interpersonales, y a la limitación de habilidades como la interpretación de la comunicación verbal y no verbal. La terapia asistida por algún perro ofrece beneficios más concretos y una mayor viabilidad, ya que los niños que padecen autismo pueden llegar a convivir con estas mascotas, con el valor emocional que esto conlleva. Por ello destacamos lo siguiente.

El perro pasa a convertirse en el compañero incondicional y fiel del niño con autismo, su mejor amigo, con el que vivirá todo tipo de experiencias que contribuirán a mejorar su relación con él y su entorno. Esto ayudará al niño a ser más extrovertido y comunicarse mejor para expresar -siempre dependiendo del grado de autismo- que quiere y que le gusta.

El niño con autismo, seguramente, se sentirá comprendido, no juzgado, lo que mejorará su nivel de autoestima y socialización. Tengamos en cuenta que el perro como mascota, se adapta fácilmente a las nuevas situaciones, y un perro de estas características será un gran aliado, y se sumará rápidamente a las áreas de interés del niño.

El adiestramiento específico recibido por el perro, trabajará en maximizar las capacidades y habilidades del niño con autismo. El objetivo del adiestramiento, es que pueda ser lo más independiente posible, y goce de mayor seguridad en sí mismo.

La presencia y compañía permanente del perro lo ayudará a descifrar mejor las actitudes y el comportamiento humano, o sea las pautas y la comunicación. También aumentarán los niveles de tolerancia a la frustración del niño con autismo, ya que aprenderá a entender que su compañero de 4 patas necesita sus tiempos y él debe respetarlos. Y aunque esto parezca algo imposible los científicos han logrado corroborarlo.

Imagen: autismo Madrid

El contacto entre el niño con autismo y el perro, la necesidad de cuidarlo y acariciarlo rebajará su nivel de estrés o ansiedad. También es muy importante sentirlo cerca cuando acuda a lugares que no sean de su agrado como las visitas médicas. Su compañía ayudará al niño a que se muestre más tranquilo.

Imagen: Gaceta Médica

 

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