Sorpresa en Egipto por un nuevo descubrimiento arqueológico anterior al Antiguo Egipto
El descubrimiento fue confirmado por el Ministerio de Antigüedades de Egipto y expone pinturas rojas y relieves que retratan escenas de caza y animales de hace miles de años.
En el sur del Sinaí se confirmó un descubrimiento con pinturas rojas y relieves prehistóricos
ShutterstockEl descubrimiento de un sitio con arte rupestre prehistórico en Egipto volvió a poner el foco en una zona clave para entender cómo vivían las primeras comunidades humanas. Según informó el Ministerio de Antigüedades, una misión del Consejo Supremo de Antigüedades documentó un refugio rocoso con pinturas y grabados que, de acuerdo con un estudio preliminar, abarcan distintos períodos y muestran una continuidad de uso del lugar a lo largo del tiempo.
El anuncio oficial señaló que la misión registró un yacimiento “de valor histórico y artístico excepcional” que no había sido identificado previamente. En el interior del abrigo natural, los especialistas encontraron escenas rupestres divididas en grupos cronológicos. El conjunto más antiguo aparece en el techo del refugio y fue realizado con pintura roja: la datación estimada lo ubica entre el 10.000 y el 5.500 a. C., con representaciones de animales que ayudan a reconstruir el paisaje y la vida cotidiana de aquellas épocas.
Te Podría Interesar
Además del material pictórico, el descubrimiento incluye relieves tallados en la roca que describen actividades de caza. Entre las escenas registradas, una de las más llamativas muestra a un cazador con arco que persigue cabras montesas, acompañado por varios perros, una composición que, según la lectura preliminar, refleja prácticas económicas y formas de subsistencia de sociedades humanas primitivas.
Un descubrimiento que sorprende
Los investigadores también identificaron otros grupos de imágenes correspondientes a momentos posteriores. En esas capas aparecen camellos y caballos de distintas formas, algunos montados por figuras armadas. Parte de esas representaciones está asociada a inscripciones nabateas, interpretadas como evidencia de períodos históricos más tardíos y de la presencia de contactos e intercambios culturales en la zona.
Otro hallazgo relevante dentro de este descubrimiento es la documentación de inscripciones en árabe. De acuerdo con el comunicado, ese registro funciona como prueba del uso continuado del sitio durante los primeros períodos islámicos y en etapas posteriores, lo que refuerza la idea de que el refugio rocoso fue un punto de paso o de referencia durante siglos.
En cuanto a las características del lugar, la misión afirmó haber podido documentar el sitio de manera completa. Se trata de un refugio de arenisca formado de manera natural, con una extensión que supera los 100 metros. La cavidad presenta una profundidad variable de entre dos y tres metros, mientras que la altura del techo cambia a lo largo del recorrido, con sectores de aproximadamente un metro y medio y otros que descienden hasta cerca de medio metro.
Por su ubicación, el descubrimiento también suma interés estratégico. El refugio se encuentra en un área arenosa con vista abierta, en las cercanías del templo faraónico de Serabit al Jadim y de antiguas zonas mineras asociadas al cobre y a la turquesa, lo que podría aportar pistas sobre rutas, desplazamientos y usos del territorio en distintos momentos históricos.


