Pudo con la cuarta: Keiko Fujimori se impuso en el balotaje y es la presidenta electa de Perú
Ganó la segunda vuelta más ajustada de la historia peruana reciente y se convertirá en la primera mujer elegida por voto popular para la jefatura del Estado.
Keiko Fujimori se impuso en el balotaje de Perú.
EFEDespués de quince años de intentarlo, Keiko Fujimori se consagró como presidenta electa del Perú y se encamina a convertirse en la primera mujer en alcanzar el cargo por el voto popular. El escrutinio de la segunda vuelta del 7 de junio la dejó por encima de Roberto Sánchez y puso punto final al recorrido más largo y ajustado de la política peruana reciente.
La heredera del fujimorismo lo logra después de cuatro candidaturas, tres derrotas, más de 500 días en prisión preventiva y un rechazo que durante años pareció una pared infranqueable y que esta vez, por un margen mínimo, no alcanzó para frenarla.
Keiko Sofía Fujimori Higuchi, de 51 años, gobernará el Perú durante el período 2026-2031. La hija del expresidente Alberto Fujimori se impuso a Sánchez, de Juntos por el Perú, en el desenlace de la carrera más obstinada y accidentada de la historia reciente del país.
Un final de infarto
El conteo no dejó lugar a una victoria holgada. Con el 100% de las 92.766 actas procesadas al 29 de junio, la candidata de Fuerza Popular reunió 9.223.396 votos, el 50,135% de los sufragios válidos. Sánchez quedó con 9.173.755, equivalentes al 49,865%. Entre uno y otro mediaron apenas 49.641 votos, uno de los resultados más estrechos que registra la historia electoral peruana.
El desenlace se definió por la geografía del voto: Sánchez se impuso en las zonas rurales del interior, mientras que Fujimori dominó entre los peruanos residentes en el exterior, una ventaja que terminó siendo decisiva.
Qué falta para la asunción
Aunque el cómputo está cerrado, el proceso todavía tiene pasos pendientes. El Jurado Nacional de Elecciones fijó para el 15 de julio la entrega de credenciales a la fórmula ganadora, y el traspaso de mando está previsto para el 28 de julio, cuando Fujimori reemplace al mandatario interino José María Balcázar.
En paralelo, el resultado no quedó exento de controversia: Roberto Sánchez anunció que no reconocerá el resultado, denunció un supuesto fraude en el voto emitido en el exterior y pidió la nulidad de esos sufragios, aunque hasta el momento no presentó pruebas que respalden sus señalamientos.
