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"Nos golpearon, pero no nos arrodillaremos": la dura advertencia del presidente iraní a Donald Trump en la ONU

El mandatario Pezeshkian respondió a Trump en la ONU, negó que Irán fabrique armas nucleares y defendió el uso pacífico de su programa atómico.

presidente iraní irán masoud

El presidente iraní Masoud Pezeshkian respondió este miércoles a las duras advertencias de Donald Trump ante la Asamblea General de la ONU. En su discurso ante el auditorio que reúne a los 193 países miembros, el mandatario negó que Teherán busque desarrollar armas nucleares y defendió el derecho de su país a utilizar esa tecnología con fines pacíficos.

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, le respondió a Donald Trump en su discurso ante la Asamblea General de la ONU.

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, le respondió a Donald Trump en su discurso ante la Asamblea General de la ONU.

Su pronunciamiento llegó un día después de que el presidente republicano planteara ante Naciones Unidas una alternativa extrema entre alcanzar un acuerdo con Irán o avanzar con una ofensiva contra la República Islámica. Pezeshkian recogió el guante y respondió desde el mismo escenario, donde cuestionó las acusaciones de terrorismo lanzadas contra su país y reivindicó la capacidad de Irán para defenderse.

Pezeshkian negó que Irán quiera fabricar armas nucleares

“El presidente de Estados Unidos nos calificó de terroristas. Nosotros hemos sido víctimas del terrorismo”, afirmó Pezeshkian ante los líderes reunidos en Nueva York. En ese tramo recordó el asesinato del líder supremo Ali Jamenei, que atribuyó a Israel y Estados Unidos, y también denunció bombardeos contra civiles, hospitales y una escuela primaria. En paralelo, mientras pronunciaba esas declaraciones, el delegado estadounidense se levantó y abandonó el recinto.

El mandatario iraní insistió en que su país necesita capacidad defensiva porque, según sostuvo, “un pueblo que no se puede defender en el mundo de hoy será pisoteado”. Sin embargo, buscó separar esa postura de su programa nuclear y aseguró que Teherán no pretende utilizarlo con fines militares.

Pezeshkian afirmó que Irán busca tecnología nuclear “para el progreso, no para amenazar a las sociedades con armas”. Según explicó, su desarrollo tiene aplicaciones en sectores como la agricultura y la generación de energía eléctrica.

El presidente también rechazó que el acceso a la tecnología nuclear quede limitado a un grupo reducido de países. “Nada de armas nucleares y ninguna limitación a la tecnología nuclear con fines pacíficos”, resumió al plantear la posición de su gobierno.

Ormuz volvió al centro de la disputa entre Irán y Estados Unidos

Otro de los puntos centrales del discurso fue el estrecho de Ormuz, escenario de una disputa que ya atraviesa las negociaciones entre Washington y Teherán. Pezeshkian aseguró que Irán no permitirá que esa ruta marítima sea utilizada para llevar adelante “agresiones” contra su territorio.

“No podemos permitir que algunos tengan libre acceso y defiendan sus intereses a través de esa vía de navegación, mientras que, al mismo tiempo, utilizan esa vía para imponernos su agresión”, sostuvo. A su vez, cuestionó el bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes y afirmó que su país enfrenta restricciones sobre una vía marítima que considera propia.

El planteo llegó después de que el canciller iraní Abás Araqchi y el enviado estadounidense Steve Witkoff mantuvieran el martes una reunión de tres horas. Trump calificó ese encuentro de “muy bueno” y aseguró que estaba previsto un nuevo diálogo en un futuro cercano.

Sin embargo, Teherán presentó durante esas conversaciones una serie de condiciones para reabrir el estrecho de Ormuz. Entre ellas, aparecen el levantamiento inmediato del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes, el pago de activos iraníes congelados y el fin de la guerra en los distintos frentes vinculados con el conflicto.

“Estamos dispuestos a dialogar, pero no con el idioma de la fuerza”

Pezeshkian cerró su exposición combinando un mensaje desafiante con una señal hacia la negociación. Aseguró que las sanciones y las amenazas no lograrán doblegar a Irán y sostuvo que la presión internacional solo aumentará la resistencia de la población iraní.

“Nunca inclinaremos la cabeza ni nos arrodillaremos”, afirmó. Sin embargo, inmediatamente dejó abierta la posibilidad de continuar negociando con Washington: “Estamos dispuestos a dialogar sin aceptar el idioma de la fuerza”.

El contrapunto dejó así dos mensajes simultáneos desde la Asamblea General. Por un lado, Trump había advertido el martes que podría elegir entre un acuerdo y una escalada contra Irán, aunque también pronosticó una posible salida diplomática después de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre.

Por el otro, Pezeshkian respondió un día después defendiendo el programa nuclear iraní, rechazando las amenazas y reclamando condiciones diferentes para negociar. Mientras tanto, los contactos entre representantes de ambos países continúan, con el futuro de Ormuz y el programa nuclear como dos de los principales puntos sobre la mesa.