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Nicolás Maduro: del sindicalismo al poder, la historia del líder que gobernó Venezuela

Antes de convertirse en una de las figuras más controvertidas de la política regional, Nicolás Maduro transitó un camino marcado por el sindicalismo, la militancia de izquierda y una estrecha relación con Hugo Chávez.

Nicolás Maduro en una imagen de su etapa como presidente, hoy detenido tras un operativo estadounidense.  

Nicolás Maduro en una imagen de su etapa como presidente, hoy detenido tras un operativo estadounidense.

 

DPA

Nicolás Maduro ya no es el presidente de Venezuela. Tras más de una década en el poder, el dirigente chavista quedó bajo custodia del Gobierno de Estados Unidos luego de un operativo que sacudió a la región y sorprendió al mundo. La figura que durante años se presentó como una de las principales voces antiimperialistas de América Latina enfrenta ahora su futuro en Nueva York.

Pero su historia política no comenzó en los pasillos del poder ni en los foros internacionales: empezó en Caracas, en 1962. Este es el recorrido que lo llevó al poder y lo convirtió en uno de los líderes más confrontativos del continente.

Infancia, adolescencia y primeras influencias

Maduro nació en Caracas en 1962 y se crió en el barrio de El Valle, en un entorno familiar de origen humilde. La política formó parte de su vida cotidiana desde temprano, en gran medida por la influencia de su padre, vinculado a espacios de izquierda. Durante su adolescencia cursó la secundaria en el Liceo Urbaneja Achepohl, en la zona de Los Rosales, donde comenzó a involucrarse activamente en la organización estudiantil.

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Nicolás Maduro a los 9 años, en una imagen de su infancia en Caracas, mucho antes de iniciar su recorrido político

Nicolás Maduro a los 9 años, en una imagen de su infancia en Caracas, mucho antes de iniciar su recorrido político

Ese activismo tuvo consecuencias: siendo menor de edad fue expulsado del establecimiento tras participar en una movilización, aunque luego completó sus estudios secundarios en otro liceo de El Valle. Tras finalizar la escuela, no siguió estudios universitarios. Su formación continuó por fuera de la academia, centrada en la militancia política y la capacitación ideológica.

A mediados de los años 80 viajó a Cuba, donde cursó estudios en una escuela de formación política en La Habana, una experiencia que terminó de moldear su visión socialista y su mirada regional.

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Nicolás Maduro, a la derecha, en una imagen de su juventud en Caracas, durante sus primeros años de militancia política

Nicolás Maduro, a la derecha, en una imagen de su juventud en Caracas, durante sus primeros años de militancia política

Militancia temprana y primeros trabajos

La actividad política de Maduro comenzó incluso antes de la adultez. En su adolescencia se integró a organizaciones de izquierda y, ya en los años 80, empezó a moverse en círculos vinculados al progresismo venezolano. En 1983 tuvo un rol menos visible pero significativo: trabajó como custodio del entonces dirigente José Vicente Rangel, una figura influyente dentro del arco político opositor de aquellos años.

Durante la década de 1990 su vida tomó un giro decisivo. Se desempeñó como conductor de autobuses en Caracas y, desde ese lugar, se involucró de lleno en el sindicalismo del transporte. La defensa de los derechos laborales se convirtió en su principal plataforma de construcción política, al mismo tiempo que estrechaba lazos con sectores que apoyaban el proyecto bolivariano emergente.

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Nicolás Maduro durante su etapa como chofer de colectivos en Caracas, antes de iniciar su carrera política institucional.

Nicolás Maduro durante su etapa como chofer de colectivos en Caracas, antes de iniciar su carrera política institucional.

El chavismo y la construcción del poder

El intento de golpe de Estado encabezado por Hugo Chávez en 1992 marcó un punto de inflexión. Maduro se sumó activamente a las campañas que exigían la liberación del militar detenido y comenzó a participar en espacios clandestinos y organizaciones que respaldaban el proyecto bolivariano. En esos años fue parte de la conducción de movimientos políticos que luego confluirían en el chavismo.

A fines de la década, participó en la fundación del Movimiento Quinta República, la fuerza que llevó a Chávez al poder en 1999. Con el triunfo electoral, Maduro ingresó de lleno a la política institucional: fue elegido para integrar la Asamblea Constituyente y luego ocupó una banca en el Parlamento.

Canciller, vicepresidente y heredero

El ascenso fue sostenido. En 2005 asumió la presidencia de la Asamblea Nacional y, un año después, Chávez lo designó ministro de Relaciones Exteriores. Desde ese cargo, que ocupó durante seis años, Maduro se convirtió en una de las caras más visibles del gobierno venezolano en el plano internacional, impulsando la integración regional y un distanciamiento progresivo de Estados Unidos.

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Hugo Chávez y Nicolás Maduro durante los años de consolidación del chavismo.

Hugo Chávez y Nicolás Maduro durante los años de consolidación del chavismo.

En 2012 fue nombrado vicepresidente. Poco después, ya gravemente enfermo, Chávez lo señaló públicamente como su sucesor político. Tras la muerte del líder bolivariano en marzo de 2013, Maduro quedó al frente del Ejecutivo y ganó las elecciones presidenciales en un escenario de fuerte polarización.

De heredero a figura central del régimen

Desde entonces, Maduro gobernó en medio de una crisis económica profunda, protestas sociales, sanciones internacionales y un progresivo aislamiento diplomático. Con el paso de los años, consolidó su poder apoyado en el control de las instituciones, las fuerzas armadas y el aparato estatal.

Su recorrido —desde la militancia juvenil y el sindicalismo hasta la presidencia— explica buena parte de su identidad política y del modelo de poder que terminó construyendo en Venezuela.

Nicolás Maduro
Nicolás Maduro ingresando en la cárcel en Estados Unidos por orden de Donald Trump.

Nicolás Maduro ingresando en la cárcel en Estados Unidos por orden de Donald Trump.