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¿Messi, Maradona o Pelé? El ranking de la BBC de las 10 leyendas de los Mundiales

¿Quiénes son las mayores leyendas de la Copa del Mundo de todos los tiempos? Desde Pelé hasta Lionel Messi, intentamos enumerar a los 10 mejores.

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Es una tarea abrumadora: intentar reducir miles de jugadores —escogidos de 22 torneos que se han disputado a lo largo de casi un siglo— a una lista de las 10 mayores leyendas de la Copa del Mundo de todos los tiempos.

En mi opinión, los seis o siete primeros nombres son indiscutibles (aunque el orden pueda debatirse), pero son los jugadores que ocupan los puestos restantes los que, sin duda, generarán más debate.

Resulta difícil dejar fuera a Miroslav Klose, por ejemplo; aunque, dicho sea de paso, el máximo goleador en la historia de los Mundiales se quedaría a las puertas, en un ajustado undécimo puesto.

Tampoco hay sitio para Garrincha —el deslumbrante extremo brasileño de piernas arqueadas—, ni para Roberto Baggio —un auténtico icono italiano—, ni para el delantero francés Just Fontaine, quien marcó 13 goles en una sola edición del torneo (la de 1958).

Algunos de los grandes del fútbol, ​​como el icono neerlandés Johan Cruyff, el delantero portugués Eusébio y la máquina de hacer goles alemana Gerd Müller, también se quedan fuera (¿quizás una lista de 20 habría facilitado las cosas?), mientras que la excelencia colectiva de la selección española de 2010 hace que ningún jugador a título individual figure en la lista.

Entonces, ¿quiénes sí aparecen?

A continuación presento mi selección de los 10 mejores: aquellos que más estrechamente se asocian con este torneo.

10. Sir Geoff Hurst, Inglaterra, campeón del mundo en 1966

Geoff Hurst marca contra Alemania Occidental.
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¿Cruzó la línea?

Todos nos sabemos el cuento.

En principio, Hurst no iba a jugar; Jimmy Greaves, el delantero estrella de Inglaterra, se había lesionado en la fase de grupos pero estaba recuperando la forma para la final de 1966 contra Alemania Occidental, y la opinión pública exigía que fuera titular en Wembley.

Sin embargo, Sir Alf Ramsey mantuvo su confianza en el jugador que había debutado como internacional apenas unos meses antes, y el resto es historia.

Hurst, delantero del West Ham, marcó un triplete espectacular con el que los "Tres Leones" conquistaron el trofeo más importante del fútbol por única vez en su historia, y además en casa.

Hurst no era ni mucho menos el jugador con más talento ni el más emblemático de esa selección , pero no se puede pasar por alto un triplete en la gran final: una hazaña legendaria que solo igualó el francés Kylian Mbappé hace cuatro años en Qatar, aunque él terminó en el equipo perdedor.

Sin Hurst no existiría el famoso "creen que todo ha terminado...", ni los "60 años de sufrimiento"...

9. Cafú, Brasil, campeón del mundo en 1994 y 2002

Café sostiene la copa del mundo en celebración
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La última vez que sostuvo la copa del mundo, en 2002.

Este lateral de gran proyección ofensiva saltó al campo desde el banquillo cuando Brasil venció a Italia en la tanda de penaltis del Rose Bowl en 1994; cuatro años más tarde, en Francia, cayó derrotado en la final; y finalmente, en 2002, levantó el trofeo como capitán en el Mundial de Japón y Corea del Sur.

Cafú es una figura histórica de los Mundiales —solo Klose supera sus 16 victorias en cuatro torneos—, pero también es una leyenda que no olvida sus raíces: "100% Jardim Irene" fue lo que escribió en su camiseta amarilla antes de levantar el trofeo en 2002, un mensaje dedicado a la favela de São Paulo donde creció.

8. Paolo Rossi, Italia, ganador del mundial 1982

Paolo Rossi, en su partido de 1982 contra Brasil
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La leyenda del balonpié, Paolo Rossi, fue una de las estrellas del Mundial en el 82.

El cuento de hadas de Rossi en el Mundial comenzó contra Brasil en uno de los partidos más emblemáticos de la historia del torneo: el azul empapado en sudor de la Azzurra frente al amarillo vibrante de los favoritos; un clásico disputado en Barcelona bajo el incesante sonido de las cornetas.

Se suponía que la fortaleza de Italia residía en su defensa, pero Rossi se erigió en el héroe del partido al anotar un triplete: marcó dos goles en la primera parte y anotó el tanto de la victoria en la segunda.

Aquellos fueron también los primeros goles del delantero con Italia tras regresar de una suspensión de dos años derivada de un escándalo de amaño de partidos ocurrido a principios de ese mismo año —acusación que él siempre negó—, pero no serían los últimos.

El depredador del área marcó los dos goles de la victoria en semifinales contra Polonia y luego abrió el marcador cuando Italia se impuso a Alemania Occidental por 3-1 en la final del Bernabéu, conquistando así su primer Mundial desde 1938.

Los seis goles de Rossi le valieron la Bota de Oro y el Balón de Oro del torneo, así como el galardón al Mejor Jugador del Mundo del año.

7. Zinedine Zidane, Francia, ganador del mundial 1998

Zinedine Zidane con la copa del mundo en la mano
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"Zizou" tuvo una épica presentación en el Mundial en el que su país, además, ejercía como anfitrión: Francia 98.

Entre gritos de "¡Zidane presidente!", la imagen de Zidane y el mensaje "Merci, Zizou" iluminaron el Arco del Triunfo mientras más de un millón de aficionados eufóricos abarrotaban los Campos Elíseos para celebrar el triunfo de Francia en el Mundial de 1998.

Zidane, hijo de inmigrantes argelinos y criado en los bloques de viviendas del norte de Marsella, fue el talismán y la cara visible de una selección francesa multicultural que finalmente conquistó el mayor trofeo futbolístico del planeta.

"Nos dimos cuenta de que Zidane era el jugador que iba a marcar la diferencia", me comentó el defensa francés Lilian Thuram.

El legado mundialista de este majestuoso centrocampista es una mezcla de goles decisivos, una elegancia digna del ballet y tarjetas rojas fruto de su temperamento impulsivo.

La derrota de Francia ante Italia en la final de 2006 se recuerda, por supuesto, por el cabezazo de Zidane a Marco Materazzi.

Sin embargo, también se perdió dos partidos en el Mundial del 98 tras ser expulsado en la fase de grupos contra Arabia Saudí.

Regresó para los cuartos de final, guiando a Francia a superar a Italia y posteriormente a Croacia, antes de ofrecer una exhibición magistral en la final contra Brasil: marcó dos goles —ambos de cabeza tras sendos saques de esquina— que desataron una euforia desbordante en París.

6. Kylian Mbappe, Francia, ganador del Mundial 2018

Mbappé sostiene la copa del mundo mientras los fotógrafos disparan sus cámaras.
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Mbappé obtuvo su primer copa del mundo en 2018.

La leyenda de Mbappé en los Mundiales aún se está escribiendo.

A sus 27 años, y con la posibilidad de disputar dos o incluso tres torneos más, la superestrella francesa bien podría estar luchando por los primeros puestos de esta lista cuando llegue el momento de su retirada.

El delantero brilló en Rusia 2018 con solo 19 años: se convirtió en el goleador más joven de la historia de Francia, fue el primer adolescente en marcar dos goles en un partido de eliminación directa desde Pelé en 1958 —gracias a su doblete ante Argentina en octavos de final— y, posteriormente, el primer adolescente desde Pelé en anotar en una final, ayudando a Les Bleus a vencer a Croacia.

Podría decirse que la carrera de Mbappé ha alcanzado su punto álgido en los Mundiales.

Aunque ha demostrado su gran capacidad goleadora tanto en el Paris Saint-Germain como ahora en el Real Madrid, sin haber logrado conquistar la Champions League con ninguno de ellos, es con Francia y en el escenario más importante donde más ha brillado.

Su actuación contra Argentina en la final de 2022 —un hat-trick que incluyó una espectacular volea— fue digna de ganar el trofeo más importante del fútbol por segunda vez.

La mala suerte fue que tuvo enfrente a Lionel Messi y compañía...

5. Franz Beckenbauer, Alemania Occidental, campeón del mundo en 1974 (y en 1990 como seleccionador de Alemania)

Franz Beckenbauer sostiene la copa del mundo de fútbol
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Después de dos intentos en 1966 y 1970, Beckenbauer finalmente levantó la copa del mundo en el 74.

Subcampeón en 1966 y tercer clasificado cuatro años más tarde, Franz Beckenbauer finalmente alzó la Copa del Mundo en 1974, capitaneando a Alemania Occidental hacia la victoria frente a una selección de los Países Bajos que partía como gran favorita.

Beckenbauer, aquel defensa elegante y técnico, lideró al equipo anfitrión para neutralizar el "fútbol total" del conjunto de Cruyff —el mismo estilo de juego que había influido en su propia forma de jugar—, incluso después de verse por detrás en el marcador tras un penalti en el segundo minuto, cuando su equipo aún no había tocado el balón.

Aquella fue su tercera y última participación como jugador, pero Der Kaiser regresó más tarde desde el banquillo para guiar a su país a dos finales consecutivas.

Alemania Occidental cayó ante Argentina en 1986, pero cuatro años después Beckenbauer pasó a formar parte del selecto grupo de quienes han ganado el Mundial como jugador y como entrenador, al lograr que su equipo se tomara la revancha contra "la Albiceleste" en Italia.

4. Lionel Messi, Argentina, ganador del Mundial 2022

Messi sostiene la Copa Mundial en las manos
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Lionel Messi tuvo que esperar varios años para poder, al fin, sostener la copa en sus manos.

Parecía que la gloria mundialista se les escaparía a ambos, considerados los mejores jugadores de su generación y, posiblemente, de todos los tiempos.

Messi y Cristiano Ronaldo ya habían superado la treintena sin haber conquistado nunca la Copa del Mundo; de hecho, la estrella argentina se vio al borde de una eliminación prematura en Qatar tras una sorprendente derrota inicial ante Arabia Saudita.

Sin embargo, en su quinto torneo, Messi —quien ya había llevado a Argentina a la final de 2014— logró cambiar el destino de su equipo.

Después de registrar un gol y una asistencia contra México, marcó ante Australia en octavos de final, anotó de penalti en cuartos contra los Países Bajos y repitió desde los once metros frente a Croacia en semifinales.

Messi volvió a exhibir su genialidad en una final histórica contra Francia.

El pequeño mago marcó dos goles —elevando su cuenta personal en el torneo a siete tantos— y anotó también en la tanda de penaltis, permitiendo así que Argentina conquistara su primer Mundial desde la histórica gesta de Diego Maradona en 1986.

3. Ronaldo, Brasil, campeón del mundo en 1994 y 2002

Ronaldo, rodeado de la selección brasilera, levanta la Copa del Mundo.
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Ronaldo levantó la Copa Mundial en 2002, en el estadio Yokohama de Japón.

Una historia célebre de redención.

Al igual que Cafú, el delantero Ronaldo formó parte de la plantilla cuando Brasil ganó la Copa del Mundo en 1994, pero, con apenas 17 años, no llegó a jugar ningún partido.

Cuatro años más tarde, se encontró en su mejor momento: una combinación imparable de velocidad, habilidad y una capacidad letal de definición que lo consagraba como el mejor jugador del planeta.

Marcó cuatro goles en el camino de Brasil hacia la final, pero una convulsión sufrida antes del partido —y la consiguiente incertidumbre sobre si jugaría o no— hizo que el prolífico delantero se viera muy lejos de su nivel habitual, mientras la selección sufría una dura derrota ante Francia.

Los años anteriores a su siguiente Mundial, en 2002, estuvieron marcados por una grave lesión de rodilla; Ronaldo apenas jugó con el Inter de Milán o con Brasil, y su participación en el torneo llegó a estar en duda.

Sin embargo, en Japón y Corea del Sur logró recuperar destellos de su genialidad y marcó ocho goles —incluidos dos en la final contra Alemania—, dejando atrás los dolorosos recuerdos de París.

Cuatro años después, en la edición de Alemania, Ronaldo elevó su cifra total de goles en Mundiales a 15, estableciendo entonces un nuevo récord.

2. Diego Maradona, Argentina, ganador del mundial 1986

Diego Armando Maradona es sostenido en hombros mientras levanta la Copa del Mundo.
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La leyenda de Maradona se cimentó en 1986.

Aquí ocupa el segundo lugar, pero no hay nadie que genere más expectativa que Maradona; una afirmación que queda en evidencia cuando se repasan sus veranos mundialistas.

Tras quedarse fuera de la convocatoria en 1978, cuando apenas tenía 17 años, y ver cómo Argentina vencía a los Países Bajos para ganar su primer Mundial, Maradona vivió su primera experiencia en el mayor evento futbolístico cuatro años más tarde; allí, el vistoso delantero fue expulsado por reaccionar agresivamente durante un duro enfrentamiento contra Brasil en el que la selección vigente campeona quedó eliminada.

El verano que marcó la carrera de Maradona llegó en México, en 1986. Ese torneo —posiblemente la mejor actuación individual de la historia— se recuerda sobre todo por sus dos goles contra Inglaterra en los cuartos de final.

El primero fue el célebre momento de la "Mano de Dios".

El segundo, un acto de pura genialidad: una conducción audaz desde su propio campo que dejó a los jugadores ingleses pegados al césped del Azteca, antes de tumbar y regatear al portero Peter Shilton.

Volvió a marcar dos goles en la semifinal contra Bélgica y luego capitaneó a Argentina hacia la victoria frente a Alemania Occidental en la final, cerrando el torneo con cinco goles y otras tantas asistencias.

En 1990, la Argentina de un Maradona con lágrimas cayó en la final y, cuatro años después, "El Pibe de Oro" puso fin a su trayectoria mundialista envuelto en el drama y el escándalo que parecían perseguirlo como una sombra: fue expulsado del torneo tras dar positivo en un control de sustancias prohibidas durante la fase de grupos.

1. Pelé, Brasil, ganador del mundial 1958, 1962 y 1970.

Pelé siendo levantado en hombros por sus compañeros
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Pele played at four World Cups, winning three and scoring 12 goals in 14 games

¿Quién otro sino el gran Pelé? El único hombre que ha ganado tres Copas del Mundo, todas en décadas distintas y, durante generaciones, el nombre más emblemático de este deporte.

Tras prometerle a su padre que ganaría el Mundial para él —promesa hecha después de la sorprendente derrota de Brasil ante Uruguay en Maracaná en 1950—, Pelé tenía solo 17 años cuando irrumpió en la escena futbolística mundial en 1958, anotando un triplete en semifinales contra Francia y dos goles más en la victoria de la final frente a Suecia.

Formó parte del equipo brasileño que revalidó el título cuatro años más tarde, aunque se perdió la mayor parte del torneo por una lesión tras marcar en el partido inaugural; aun así, recibió la medalla de campeón.

En 1966, ya consagrado como el mejor jugador del mundo, sufrió un juego tan brusco por parte de sus rivales que juró no volver a participar nunca más en el torneo.

Sin embargo, en 1970 Pelé regresó. Cargando con las esperanzas de toda una nación en México, el delantero desplegó su mejor versión —hábil, creativa e innovadora— y deslumbró vestido de amarillo mientras la selección alcanzaba la final con brillantez y goleaba a Italia por 4-1 en el partido decisivo; Pelé marcó el primer tanto y asistió en otros dos.

Pelé es, por supuesto, la figura más legendaria en la historia de la Copa del Mundo.

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FUENTE: BBC