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Madurismo sin Maduro: ¿puede sobrevivir el chavismo tras la captura de su líder?

Omar Vázquez Heredia habló con MDZ a veinte días de la captura de Maduro: continuidad del régimen, una oposición fragmentada y las garras de Trump.

La caída de Nicolás Maduro abre un interrogante al madurismo: ¿cómo sobrevivir?

La caída de Nicolás Maduro abre un interrogante al madurismo: ¿cómo sobrevivir?

EFE

A veinte días de la captura de Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses, Venezuela no entró en una transición política clásica ni en un colapso del régimen. Ingresó, más bien, en una zona gris, un interregno administrado por el mismo aparato de poder que gobernó durante la última década, ahora sin su figura central, pero con los resortes del Estado todavía en sus manos.

La intervención militar de Donald Trump no resolvió el conflicto político venezolano, lo reordenó. Al capturar a Maduro y abrir un canal de diálogo directo con el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, Washington desplazó el eje del debate. La transición democrática puede esperar, lo primero es la administración del poder real: control del territorio, alineación regional y acceso al petróleo.

En Caracas, la escena cotidiana transita la calma, mientras los venezolanos retoman una normalidad frágil, sostenida por la costumbre de convivir con crisis recurrentes. No hay ruptura institucional visible ni apertura democrática inmediata.

En diálogo con MDZ, el politólogo venezolano Omar Vázquez Heredia analiza este escenario donde el madurismo sin Maduro no encabeza una transición, sino una estrategia de supervivencia.

El día después tras la captura de Nicolás Maduro

—Lo primero que te quería preguntar es sobre el día después de la captura de Maduro ¿Cómo estás viendo vos la situación en Venezuela? La situación me refiero a cotidiana, si hay calma, hay sensación de normalidad, de desconcierto, ¿cómo lo estás viendo?

No, yo creo que hay una sensación de normalidad. El gobierno, por un lado, se ha ocupado de demostrar normalidad, garantizar una sensación de normalidad y vivir un ejercicio de normalidad gubernamental, tanto que ya incluso hay una campaña publicitaria, "Delcy Avanza, tiene nuestra confianza", o tiene confianza, entonces ya se ven hasta gorras en la calle, afiches de esta campaña, que es muy propio del chavismo.

El pueblo venezolano viene, al menos desde el 2013, viviendo episodios bastante no tradicionales, es decir, vamos de crisis en crisis, política, económica, entonces ya hemos venido acostumbrándonos a algunos cambios no institucionales, cambios bruscos o cambios que para otros países pueden ser bruscos, entonces eso evidencia una sensación o una respuesta de normalidad. La gente tiene que seguir viviendo. Con la normalidad que implica vivir en un país como el nuestro.

La intervención extranjera y el fracaso de la política interna

—Había múltiples hipótesis sobre cómo iba a ser la solución al problema de Maduro, si iba a ser desde adentro o desde afuera, bueno, finalmente el quiebre vino de una acción militar extranjera. ¿Qué dice eso sobre los límites de la política venezolana y por qué crees que la administración republicana decidió, una vez capturado a Maduro, empezar un diálogo con el chavismo residual?

https://www.bbc.com/mundo/articles/cze6yx068weo
Donald Trump acompañado del secretario del Tesoro, Scott Bessent, y del secretario de Estado, Marco Rubio.
Donald Trump acompañado del secretario del Tesoro, Scott Bessent, y del secretario de Estado, Marco Rubio.

Por un lado, evidencia el fracaso de elite política venezolana al no conseguir dentro del país una solución política a su disputa por el control del Estado, a su disputa por el control de la renta petrolera, y a su disputa por la definición de la inscripción o la inscripción geopolítica del Estado venezolano.

Pero además expresa una derrota del pueblo venezolano que no pudo, ejerciendo sus derechos democráticos, como la protesta, como el voto, lograr un cambio, no ha podido todavía lograr un cambio político que le permita recuperar su libertad y derechos democráticos.

Y eso que el pueblo venezolano ha luchado en los últimos años, a través de movilizaciones, 2014, 2017, 2019, 2021, 2024, después de la elección presidencial de julio de 2024, como todos sabemos, hubo un desconocimiento de la derrota de Nicolás Maduro. Eso por un lado expresa eso, yo creo que viéndolo desde Venezuela, un fracaso de la élite política y una derrota al pueblo venezolano.

Por otra parte, el diálogo de Donald Trump, de la administración Trump con el partido, con el gobierno, y reitero, el gobierno, porque yo no creo que sea chavismo residual, creo que es el gobierno el que manda en Venezuela, es el que tiene el control del país.

El gobierno es el que tiene el control político-militar del territorio venezolano y es el único que puede garantizarle orden público interno y garantizarle un acceso al petróleo venezolano y es el que podría, vamos a ver si ocurre, lograr un cambio de la adscripción geopolítica de Venezuela, desde su alianza actual, todavía no ha cambiado, con el bloque Oriental, China, Rusia, a su alianza con el bloque Occidental o con Estados Unidos, porque pareciera que ya tenemos bloque Occidental, porque bueno, hay una disputa entre Estados Unidos y un sector de Unión Europea por el tema de Groenlandia.

Yo creo que por eso es el diálogo de Trump, por eso Trump reconoce a Delcy Rodríguez, porque es el que gobierna en Venezuela, es el que tiene el control del aparato militar, policial y parapolicial en Venezuela.

Delcy Rodríguez: tecnocracia, sucesión y conducción

—Delcy Rodríguez fue elegida para administrar este interregno y más allá de la legalidad constitucional venezolana, de que ella estaba en la línea sucesoria, ¿ves en ella virtudes políticas o algún activo que pueda explicar el por qué Trump la eligió como interlocutora válida?

Bueno, yo creo que ella ha venido intentando cultivar una imagen de tecnócrata, de un alto perfil técnico, de pragmática. Es decir, que a través de una supuesta asesoría de economistas ecuatorianos vinculados a Rafael Correa, había logrado convencer a Maduro y al sector más patrimonialista del chavismo de que era necesario hacer una liberalización económica enmarcada en beneficiar al capital transnacional y local.

Había logrado estos contratos petroleros con el cual, después de la llamada ley anti bloqueo del 2020, el gobierno empezó a ceder el control accionario, las empresas mixtas, es decir, empezó a revertir las medidas de nacionalización parcial de la industria petrolera aplicada por Chávez entre 2005 y 2007. Ya se había hecho antes con Maduro.

https://www.bbc.com/mundo/articles/c3r1xv7wg5go
Delcy Rodríguez hablando en la Asamblea Nacional el pasado mes de diciembre.
Delcy Rodríguez hablando en la Asamblea Nacional el pasado mes de diciembre.

Entonces, hay una continuidad que ya venía siendo Maduro con la gestión de Delcy Rodríguez desde la vicepresidencia económica y desde la presidencia incluso de PDVSA el último tiempo después de que el gobierno de Maduro curvó a Tareck El Aissami de su cargo como vicepresidente económico y como presidente de PDVSA, como incluso no era presidente, sino que era el ministro del petróleo.

Entonces, en ese marco, Delcy Rodríguez, aparte de la vicepresidencia de la república, asumió la vicepresidencia económica y ha venido manejando esa imagen tecnócrata y pragmática porque es la que ha venido desarrollando el diálogo y las negociaciones con el empresariado privado, con los sectores tradicionales de empresariado privado que se organizan en fe de cámara.

El chavismo rompió con fe de cámara totalmente desde el 2001, desde el 2001-2002, el llamado paro cívico de octubre del 2001, después el intento del golpe de estado de abril del 2002, el paro petrolero de 2002-2003, de diciembre de 2002, de enero de 2003.

Allí, el chavismo no dialogaba con fe de cámara directamente y a través de Delcy Rodríguez y de Jorge Luis Rodríguez, los hermanos Rodríguez, empezaron a hacer ese diálogo. Entonces ese es el perfil que ha venido labrando Delcy Rodríguez y es el que ha mantenido después de la captura de Nicolás Maduro.

Entonces, más allá de la línea sucesora, que es importante porque el chavismo, al igual que el peronismo, el que conduce es el que manda, con la conducción es muy importante. Entonces, ella estaba en la vicepresidencia, al igual que estuvo en la vicepresidencia antes Nicolás Maduro, de Chávez, y entonces era la línea sucesoria del chavismo. Romper esa línea sucesoria al interior del chavismo es muy difícil, porque es un movimiento muy vertical, entonces tendría que haber una ruptura interna muy grande. Y hasta ahora no la ha habido y yo creo que no la va a haber.

Madurismo sin Maduro y el instinto de supervivencia del régimen

—O sea, que el chavismo que emerge después de Maduro, por lo menos en este breve tiempo, va a ser un chavismo abroquelado y hermético.

Sí, bueno, hasta este momento que hablamos, vivimos un madurismo sin Maduro. Es decir, de la cantidad, creo que eran 1.300 presos políticos que estaban antes de la captura de Maduro, se mantienen casi 800 todavía. Y condenaron a una periodista a 10 años de cárcel porque había denunciado, el año pasado, su despido injustificado de la dirección de Cultura del Estado Bolívar, que es dirigida por el chavismo.

Es decir, yo creo que, desafortunadamente, en los análisis políticos internacionales e incluso nacionales de un sector del periodismo, se ha impuesto fácilmente la tesis del tutelaje. Y a mí me parece que, sin descartar la tesis de la transición tutelada, como un escenario no lo podemos descartar, también no podemos olvidar que el chavismo ha sobrevivido desde el 2013 a la pérdida de su principal líder y activo electoral, que fue Hugo Chávez.

https://www.bbc.com/mundo/articles/cdx4q13vqwqo
Trump ha advertido a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, que
Trump ha advertido a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, que "pagará un precio mayor" que el de Maduro si no accede a las pretensiones de Washington.

A la pérdida del apoyo electoral, progresivamente, pero llegando hasta perder una elección presidencial 70-30, como la del 2024. Y se ha logrado mantener, y se ha logrado mantener por dos factores que podríamos ver en este contexto, que es la unidad de los dirigentes, de los jerarcas, la unidad de los principales jerarcas chavistas del aparato civil y militar. Una unidad, como tú lo denominas, abroquelada. Y porque siempre, y esto lo hace el chavismo desde incluso la época de Chávez, siempre intentan ganar tiempo, van ganando tiempo.

Yo te podría comentar, por experiencia política, pero también personal, tenía un cargo en la Asamblea Nacional en el periodo en que murió Chávez, en el 2013. Era director de la escuela de formación, y lo que se decía y lo que se dice en cierto contexto de gravedad, de peligro para la caída del chavismo, es "día a día, semana a semana". Entonces, yo te escucho, dices "este interregno", bueno, pero el chavismo puede estar ganando tiempo para esperar la derrota de Trump en las elecciones de noviembre de término medio en Estados Unidos, y reacomodarse.

Yo creo que hay que ser más cuidadoso, como ayer mismo lo decía un dirigente opositor muy importante, aunque ha perdido peso en su posibilidad, como Capriles Radonski, que ya no está en la transición, y que no había que hablar de transición, había que hablar de la democracia, porque no estamos en transición política, no la observamos.

¿Transición democrática o continuidad autoritaria?

—¿No creés que el destino del madurismo implica necesariamente una apertura democrática?

No, no necesariamente. Puede ser un escenario, eso no está descartado, y no se puede descartar que la captura de Maduro haya hecho que esto que llama Guillermo O'Donnell, los blandos, tengan ahora predominancia en la coalición, y avancen paulatinamente hacia la convocatoria de unas elecciones generales, o una elección presidencial, la devolución de los partidos políticos intervenidos, los de izquierda y los de derecha, la garantía del derecho a la protesta, la liberación de todos los presos políticos, pero ya estamos cerca de los 20 días de la captura de Maduro, que se cumplen el sábado, y ni siquiera hubo una amnistía general.

Entonces, no es ineludible ese escenario, puede ocurrir, pero no hay que descartar el otro, el del madurismo sin Maduro, con esta promesa eterna de que van a lograr regresar a Maduro. Ya lo están diciendo en la campaña, incluso en inglés, de traer a Maduro y de evidenciar más continuidades que rupturas.

En la campaña, "Delcy avanza, tengamos confianza", y termina con que van a traer de regreso a Maduro y a Celia Flores. Entonces, están los dos escenarios. Yo lo que le planteo a los periodistas que me consultan, o a los colegas analistas, es no descartar ninguno de los escenarios, teniendo en cuenta que tienes enfrente al chavismo, que, para ser sincero, en términos integrales, no ha sufrido una derrota militar. Porque sí fue capturado Maduro, pero toda la estructura político-militar, policial y parapolicial, sigue en pie en el territorio.

Con ellos tienes que negociar, cuál es el cambio para que ellos entreguen el poder. Habría que ver. Por eso digo que no hay que olvidar los escenarios. Y más se fortalece este escenario del madurismo sin Maduro, porque la oposición mayoritaria, dirigida por María Corina Machado, apuesta todo a la presión de Trump y a las acciones de Trump y de Marco Rubio.

Y por eso María Corina no ha vuelto al país ni ha movilizado a nadie para exigir la liberación de los presos políticos, cuando ya tiene un gran caudal político en la actualidad. Entonces, también habría que ver hasta dónde Trump de verdad quiere un cambio de régimen, pero sin transición a la democracia, sino bajo un orden público autoritario que permita mejores condiciones para la extracción de petróleo y para el pago de la deuda externa.

Recordemos que Venezuela está en default desde 2017 y entonces hay unos compromisos con bonistas internacionales que van a tener que ser cancelados de momento.

María Corina Machado y los límites de la estrategia externa

—¿Qué impacto tiene en María Corina Machado que Trump la haya corrido de la negociación por no tener respaldo político?

Bueno, en realidad es verdad. Es verdad, porque no tiene un respaldo efectivo militar y policial. Pero el respaldo electoral y social sí lo tiene.

Pero ese respaldo social y electoral se ha cristalizado en movilizaciones de calle que ella no está interesada en hacerlo porque confía mucho más en la presión y en las acciones de los Estados Unidos.

Entonces, al interior del país hay un elemento contradictorio. La gente dice, bueno, es un retroceso táctico de María Corina, porque sabe que Trump hizo lo que ella estaba proponiendo hace mucho tiempo, que era la intervención militar, aunque dejó toda la estructura militar en pie del Estado venezolano.

https://www.bbc.com/mundo/articles/ce8ee1pkp84o
Trump recibió a María Corina Machado en la Casa Blanca el 15 de enero.
Trump recibió a María Corina Machado en la Casa Blanca el 15 de enero.

Algunos dicen que es un retroceso táctico momentáneo de María Corina y otros le cuestionan que se restrinja solamente a la política de Trump y que toda su política se abra a hacer el lobby e incluso adular a Trump, en este caso llevando a la medalla del Nobel.

Eso se irá resolviendo con el tiempo, porque la gente con el paso del tiempo si no ve un cambio político, lo que se va a dar cuenta es que la solución María Corina Machado tiene sus límites. La solución internacional tiene sus tiempos, tiene sus límites. Por ahora la gente lo que observa es que el dólar ha bajado porque hay un mayor acceso a divisas, la gente está como en un momento todavía de evaluación económica. Pero también en un momento van a empezar a decir, bueno, ¿hasta cuándo se va a quedar Delcy? Creo yo que va a pasar eso, habría que ver en el mediano plazo.

La fractura opositora favorece al régimen

—¿Cuál es el estado actual de la oposición?

La oposición sigue profundamente débil internamente y esta intervención militar podría haber sido un momento para una reorganización hacia el interno, pero como vemos el sector mayoritario sigue privilegiando como agenda la intervención extranjera, es decir, no las acciones al interior del país.

Entonces, por ahora los sectores que intentan desarrollar una política al interno del país, que es el sector de la oposición que tiene una expresión parlamentaria, que tiene como las principales referencias a Capriles Radoski, o las oposiciones de izquierda y el chavismo crítico, todavía tampoco tienen la capacidad o el interés de movilizar. Por ejemplo, el sector de Capriles no tiene una convocatoria para movilizar o hacer acciones, aunque sí ha acompañado las vigilias que vienen haciendo las madres de los presos políticos.

Y por otra parte, ha empezado a exigirle al gobierno dar aumentos salariales y todos estos elementos desde el Parlamento. Y el sector del chavismo crítico y la oposición de izquierda es muy débil en términos de calle y también creo que en parte hay cierta desorientación a poner todo el foco a rechazar la intervención de Trump, en una cosa de tradición anti imperialista, sin observar la continuidad de Delcy Rodríguez, que en este momento de manera negociada o de facto es aliada de Trump al interno del país.

—¿Los escenarios que se abren son seguir esperando entonces?

Bueno, no, el escenario que se abre sería convocar movilizaciones, porque si Delcy Rodríguez ha hecho una promesa de un nuevo momento político, de respeto a la diversidad ideológica, de respeto a los derechos humanos, bueno, si hay protestas o movilizaciones, el gobierno de Delcy Rodríguez, en este contexto con la mirada internacional y la posible presión directa o indirecta de Trump, porque si, por ejemplo, mañana un sector de la oposición convoca una gran manifestación por los presos políticos y el gobierno de Delcy Rodríguez la reprime, a nivel internacional qué se diría, "la aliada parcial o puntual de Trump está reprimiendo a Venezuela".

Pero como te comentaba, ninguno de los sectores opositores, por debilidad o por interés, tiene una convicción de movilizar o de hacer protesta. Por ahora hay un sector de oposición que se focaliza en el ámbito parlamentario como el sector de Capriles.

El chavismo crítico viene haciendo acciones muy de foco, en las universidades. Y la oposición mayoritaria sigue la expectativa de cuáles son los lineamientos estratégicos de Trump y de Marco Rubio. Entonces, por eso, no es lo de escenario, lo que se abre, sino lo que ha actuado, cómo está actuando cada sector de oposición en este escenario.

María Corina Machado y González Urrutia

¿Quiénes conforman hoy el sector opositor mayoritario?

El sector mayoritario es el de María Corina Machado, que González Urrutia tiene una cercanía simbólica, pero en lo fáctico ha hecho declaraciones que van un poco en contra de la política de María Corina. Porque, a diferencia de lo que ha dicho María Corina y a lo que ha planteado Trump, González Urrutia ha planteado con mucha vehemencia la liberación de todos los presos políticos y las necesidades que ya Venezuela transite hacia una democracia.