Lula espera por el fallo para salir de la cárcel

La sesión del Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) de Brasil puede definir la liberación en pocos días del expresidente y líder opositor Luiz Inacio Lula da Silva y otros 5.000 presos.

Redacción MDZ

Lula Da Silva podría recuperar su libertad

La sesión del Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) de Brasil que puede definir la liberación en pocos días del expresidente y líder opositor Luiz Inacio Lula da Silva y otros 5.000 presos se interrumpió ayer, con un resultado parcial de tres a uno a favor de mantener la situación actual, y siete votos pendientes, por lo que se definirán hoy.

El debate del STF es considerado clave porque puede anular la llamada "doctrina Lava Jato", que por fuera de la Constitución es aplicada para encarcelar a los condenados con sentencia confirmada en segunda instancia.

En la primera sesión, se impusieron los llamados "punitivistas" por sobre los "garantistas".

El país se encuentra atento a la votación a raíz de que varios presos por corrupción en la operación Lava Jato pueden ganar la libertad, entre ellos Lula, condenado a ocho años y 10 meses de cárcel.

El exmandatario, además, espera la anulación de su causa por supuesta parcialidad del entonces juez Sérgio Moro, hoy ministro de Justicia del presidente Jair Bolsonaro.

Lo que está en juego es el entendimiento de un artículo de la Constitución que indica que nadie puede estar preso hasta que hayan sido completados los recursos de apelación en todas las instancias.

En 2016 la mayoría del STF innovó por fuera de la carta magna al determinar que era posible detener a un acusado sin peligro para la sociedad con un fallo de cámara.

Ahora, varias acciones de asociaciones de magistrados y abogados, y partidos políticos como el derechista Patriota y el Partido Comunista de Brasil (PCdoB), reclaman el regreso al antiguo entendimiento bajo la letra de la Constitución de 1988.

La sesión de ayer fue televisada y el primero en votar fue el ministro Marco Aurelio Mello, quien se pronunció en contra de la llamada doctrina Lava Jato.

"Presos en segunda instancia que sean posteriormente absueltos no logran recuperar los días de libertad perdidos; la Constitución dice que nadie será considerado culpable hasta que transite totalmente en el Poder Judicial la sentencia penal condenatoria", argumentó.

En cambio, los jueces Edson Fachin, Alexandre de Moraes y Luis Roberto Barroso adhirieron por diversas razones a respaldar el actual entendimiento y mantener a los sentenciados presos.

Barroso aparece en las conversaciones reveladas por The Intercept Brasil como un firme aliado del fiscal Deltan Dallagnol, de la primera instancia de Curitiba, dentro del STF.

Incluso participaron de reuniones sociales y mantienen una alianza que también se da en lo jurídico.

Barroso votó diciendo que "la fortaleza de las instituciones y de la democracia" mejoraron con esta interpretación de las detenciones ante la opinión pública.

La sesión continuará hoy y puede extenderse hasta el 6 de noviembre en caso de que sea necesario.

Los jueces que voten contra la doctrina Lava Jato fueron amenazados por Twitter por el exjefe del Ejército y hoy asesor especial de Bolsonaro, general retirado Eduardo Villas Boas, quien alertó sobre "las consecuencias de la impunidad". Lo mismo hicieron agrupaciones bolsonaristas de empresarios camioneros.

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