Le pidió consejos de salud a ChatGPT y terminó internado por una intoxicación por bromuro
Un estadounidense de 60 años desarrolló bromismo luego de sustituir la sal común por bromuro de sodio, medida que adoptó tras consultar a la inteligencia artificial.
El hombre desarrolló una intoxicación grave tras sustituir la sal por bromuro de sodio siguiendo información de una IA.
ShutterstockUn hombre de 60 años fue ingresado de urgencia en un hospital de Estados Unidos con síntomas psiquiátricos graves, como paranoia y alucinaciones, tras modificar su dieta siguiendo información obtenida de ChatGPT. El paciente había reemplazado por completo la sal de mesa (cloruro de sodio) por bromuro de sodio, un compuesto químico cuya ingesta prolongada puede provocar intoxicación.
El caso, publicado el 5 de agosto en Annals of Internal Medicine Clinical Cases, identificó que el hombre padecía bromismo, un síndrome provocado por la exposición crónica al bromuro o al bromo. Estos compuestos, utilizados en el pasado en medicamentos como sedantes y anticonvulsivos, fueron retirados de gran parte del mercado debido a sus efectos tóxicos, aunque aún se venden en línea para otros usos.
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Según el informe, el paciente buscaba reducir su consumo de cloruro y no encontró estudios que respaldaran esa idea. Tras consultar a ChatGPT, interpretó que podía sustituirlo por bromuro de sodio y realizó el cambio en su dieta durante tres meses. Los médicos no accedieron al registro exacto de la conversación, pero confirmaron que, en pruebas posteriores, la IA también sugirió el bromuro como alternativa sin advertencias específicas sobre riesgos para la salud.
Cuando llegó a la guardia, el hombre presentaba niveles alterados en sangre y un falso exceso de cloruro, causado por la alta concentración de bromuro que interfería en las mediciones. Durante la internación desarrolló agitación, alucinaciones y desconfianza hacia el personal, lo que llevó a imponer una internación psiquiátrica involuntaria.
El tratamiento incluyó hidratación, reposición de electrolitos y la administración temporal de un antipsicótico. Con la estabilización de sus signos vitales y la mejora de su estado mental, pudo relatar su uso del bromuro y otros síntomas previos, como insomnio, fatiga y problemas de coordinación motora.
Tres semanas después fue dado de alta y retirado progresivamente de la medicación. En un control posterior, continuaba estable. Los médicos advirtieron que casos como este muestran el riesgo de recibir información descontextualizada por parte de sistemas de inteligencia artificial, especialmente en temas de salud.
El informe concluye que la sustitución de un compuesto esencial como el cloruro por otro potencialmente tóxico es una recomendación que difícilmente haría un profesional médico, y que el uso creciente de estas herramientas requiere un control cuidadoso sobre la fuente de la información que los pacientes utilizan para tomar decisiones.


