La emotiva historia detrás del memorial del 11-S en Nueva York: cómo se ordenaron los nombres de las víctimas
La arquitecta Amanda Sachs Mangold explicó el criterio detrás del diseño del memorial que honra a las víctimas del atentado del 11 de septiembre de 2001.
El memorial del atentado del 11 de septiembre.
X | @dmschwoebleA un cuarto de siglo del atentado a las Torres Gemelas, uno de los aspectos menos conocidos del memorial que recuerda a las casi 3.000 víctimas del 11 de septiembre de 2001 es la forma en que fueron dispuestos sus nombres. Lejos del orden alfabético tradicional, el diseño responde a un criterio llamado "adyacencias significativas", que busca preservar los vínculos humanos entre quienes murieron aquel día.
El problema del orden alfabético
Amanda Sachs Mangold, una de las arquitectas responsables del memorial, explicó en una entrevista con CNN por qué se descartó organizar los nombres alfabéticamente. El motivo principal fue la repetición de apellidos: había muchas personas con varios apellidos repetidos, y hasta dos personas distintas que compartían el nombre completo: Michael Francis Lynch.
"Cuando empezás a organizar por orden alfabético, perdés la individualidad de las personas, y eso fue muy importante", señaló la arquitecta. Por eso el equipo optó por un sistema que conecta a cada víctima con sus compañeros y amigos, respetando los lazos que existían entre ellas en vida.
La investigación para crear el 11-S Memorial
Para definir qué nombres debían ubicarse juntos, Sachs Mangold llevó adelante una investigación extensa: habló por teléfono con familiares y allegados, buscó información en línea y contactó a varias organizaciones vinculadas a cada una de las víctimas para reconstruir sus relaciones.
Consultada sobre cómo fue escuchar esas historias de manera personal, la arquitecta lo describió como un proceso "emocionante" y "difícil". Contó además que muchas personas dudaban de que la tarea fuera posible sin asistencia tecnológica: "Obviamente trabajamos digitalmente también, pero lo organizamos con nuestros cerebros humanos. Estas son historias humanas y fueron hechas por humanos también", explicó.
El testimonio de un hijo de bombero
La estructura del memorial también genera un efecto de reencuentro entre las víctimas. James Dowdell, teniente de la FDNY (el cuerpo de bomberos de Nueva York) e hijo de Kevin Dowdell —uno de los 343 bomberos fallecidos aquel 11 de septiembre—, relató que el equipo con el que respondió su padre aparece agrupado en el memorial tal como estaba en vida.
"El equipo y la gente con la que mi padre respondió estaban todos cerca de uno a otro. Estaban todos juntos. Eso es lo que recuerdo. Recuerdo que estaban sentados en la mesa riendo con uno a otro", contó Dowdell. Y agregó: "Cuando vengo aquí y veo esos nombres cerca de uno a otro, como si estuvieran sentados en una mesa de cocina, definitivamente hay un sentido. Creo que es un verdadero testimonio de quiénes eran, de cómo llegaron aquí y de cómo murieron".

