La ciencia confirmó uno de los mayores mitos sobre la moda: ¿lo sabías?
Un nuevo análisis volvió a poner el foco en la moda y en una idea que se repite desde hace años. Conocé cuál es.
La moda cambia todo el tiempo, pero un estudio sugiere que muchos estilos vuelven a aparecer en ciclos bastante marcados.
ShutterstockDurante años se dijo que en la moda todo vuelve, pero ahora un grupo de científicos intentó demostrar que esa idea no es solo una frase repetida. Según un análisis realizado por especialistas de la Universidad Northwestern, muchas tendencias reaparecen en ciclos de alrededor de 20 años, confirmando así un mito que ha existido durante mucho tiempo.
Para llegar a esa conclusión, los investigadores reunieron una enorme base de datos con unas 37.000 imágenes de ropa femenina que van desde 1869 hasta la actualidad. A partir de ese material, estudiaron cómo fueron cambiando distintos estilos y comprobaron que, en muchos casos, la moda sigue un movimiento repetitivo.
El trabajo se centró especialmente en vestidos de mujer. Allí observaron detalles concretos como la altura del dobladillo, el tipo de escote y la posición de la cintura, y transformaron esas características en datos numéricos para poder compararlos a lo largo de distintas épocas.
Con esa información, el equipo elaboró un modelo matemático basado en una tensión muy humana: el deseo de diferenciarse y, al mismo tiempo, encajar con los demás. Esa combinación, según plantean, ayuda a explicar por qué ciertos estilos pierden fuerza y luego regresan con una nueva lectura dentro de la moda.
Uno de los ejemplos más claros aparece en el largo de las faldas. A lo largo del tiempo, se repite un vaivén entre prendas más cortas y otras más largas. Desde los vestidos más sueltos y cortos de la década de 1920 hasta los modelos más conservadores de los años 50, y luego el impacto de las minifaldas a fines de los 60, los cambios muestran que muchas formas terminan volviendo.
Los autores del estudio sostienen que esa necesidad de alejarse del pasado reciente empuja a los estilos hacia el extremo opuesto. Por eso, la moda no avanzaría en una sola dirección, sino que oscilaría entre distintas propuestas que, con el tiempo, reaparecen.
Sin embargo, el trabajo también marca una diferencia importante desde la década del 80. A partir de ese momento, los datos muestran una mayor fragmentación en las tendencias. En lugar de haber una sola referencia dominante, empezaron a convivir muchos estilos al mismo tiempo.
Eso se puede ver, por ejemplo, en los largos de las prendas. Antes predominaban opciones más claras, como vestidos cortos o largos. En cambio, en los últimos años se volvió habitual encontrar diseños muy cortos, midi o hasta el suelo, todos compartiendo espacio dentro de la moda actual.
Para los investigadores, este cambio refleja una mayor diversidad y menos uniformidad en la forma de vestir. Es decir, las tendencias siguen existiendo, pero ya no ordenan el panorama con la misma fuerza que antes.
Además de reforzar esa percepción tan instalada de que todo vuelve, el estudio abre una puerta para pensar cómo circulan las ideas en la sociedad. La moda, en ese sentido, no solo habla de ropa, sino también de cómo las personas buscan parecerse, distinguirse y expresar su época.


