Funeral de El Mencho: sucesión, violencia y el futuro del Cartel de Jalisco Nueva Generación
Funeral de El Mencho.
El entierro de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho ”, funcionó como una escena condensada del poder que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) construyó en la última década. Un féretro dorado, música regional, decenas de arreglos florales sin remitente y un despliegue inédito de fuerzas federales custodiando cada movimiento.
El velorio y el traslado al cementerio en Zapopan se realizaron bajo estricta vigilancia militar. La puesta en escena del funeral ocurrió días después de una jornada que dejó a Guadalajara prácticamente sitiada. El 22 de febrero, tras el operativo en Tapalpa que terminó con la muerte del líder del CJNG.
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El grupo nació en 2010 tras la fragmentación del Cartel de Sinaloa y el Cartel del Milenio, desde entonces consolidó en la ciudad un modelo de gobernanza criminal basado en la regulación del narcomenudeo, autorización de extorsiones, mediación de disputas y cooptación parcial de autoridades locales.
No fue la primera vez que Guadalajara quedó paralizada por una ofensiva del CJNG ante operativos federales: ya ocurrió en 2011, 2012 y 2015. La diferencia ahora es que el descabezamiento alcanzó a su fundador y figura central.
En paralelo al crecimiento económico que convirtió a la ciudad en el llamado “Silicon Valley mexicano”, también se expandieron dinámicas más invisibles: desapariciones forzadas, extorsiones sistemáticas y redes de lavado de dinero integradas a la economía formal. En ese entramado, el CJNG no solo compitió con otros grupos, sino que los subordinó o los integró bajo su paraguas territorial.
Para entender qué ocurrió realmente en Guadalajara y qué puede venir ahora, MDZ conversó con Victoria Dittmar, investigadora de InSight Crime y especialista en dinámicas criminales en México. Su mirada pone el foco no solo en el operativo federal, sino en la estructura profunda que sostiene al CJNG.
Dittmar advierte que es temprano para hablar de un éxito definitivo por parte del gobierno mexicano. La experiencia histórica muestra que las consecuencias de estos golpes suelen medirse con el tiempo.
En esta entrevista analizamos el mapa actual del narcotráfico en México, la atomización de las redes criminales tras dos décadas de “guerra contra las drogas”, la disputa por la sucesión en el Cartel de Jalisco Nueva Generación y el rol que juega Estados Unidos en una cadena transnacional que no se explica solo por la oferta, sino también por la demanda.
-Lo primero que quería consultarte era por la normalidad, por la cotidianidad. ¿Cómo se vivió eso? ¿Alteró la rutina de alguna manera? ¿Cómo lo están viviendo ahora después de la muerte de El Mencho?
-Bueno, en Ciudad de México la verdad no se sintió mucha diferencia. Aquí en realidad no hubo ningún disturbio y aquí la vida siguió normal. Pero, bueno, aquí de manera personal te comento que yo soy de Guadalajara y pues toda mi familia está allá, amistades y demás.
Entonces yo también estaba como muy pendiente de todo el proceso porque pues tenía mi familia allá. El domingo pues sí fue un día donde la ciudad se paralizó por completo y estamos hablando de una ciudad de 5.000.000 habitantes, no es cualquier cosa.
Y digo, se paralizó también porque el gobierno puso un código rojo, le llaman, para pedirle a la población que se quede en casa, pero también porque simplemente no había manera de moverse. Porque las principales carreteras estuvieron bloqueadas, había balaceras en las calles, entonces también la gente se puso un como auto encierro.
Cerraron todas las tiendas, todos los negocios, algunos incluso fueron quemados y eso pasó, eso se replicó en muchas zonas rurales del estado de Jalisco y también hubo algunos disturbios en otros estados del país, pero digamos la parálisis ocurrió sobre todo en el estado de Jalisco y sobre todo en la ciudad de Guadalajara.
El lunes ya un poco se habían suspendido las escuelas y los trabajos, o sea nadie fue a trabajar el lunes, ya no había estos bloqueos, ya el gobierno había logrado pararlos. Todavía no habían limpiado las calles, había todavía varios camiones que estaban quemados y para el miércoles ya la ciudad había vuelto a la normalidad, pero en realidad la violencia en la ciudad se concentró sobre todo el domingo.
En algunos pueblos sí siguieron actos violentos durante los días siguientes, entonces pueblos donde históricamente han tenido una fuerte presencia del cártel Jalisco sí siguieron con bloqueos y con enfrentamientos intensos con autoridades, entonces esos sí siguieron paralizados por varios días más.
La incertidumbre tras el operativo del ejército mexicano
-¿Qué miradas haces del operativo del gobierno? ¿Lo podrías definir como exitoso? ¿O cómo lo evaluás?
-Esa es una pregunta creo que muy compleja. Pues exitoso en el sentido en el que se logró lo que ellos buscaban: que era neutralizar, de alguna manera, al líder del cártel Jalisco y algunos de sus mandos cercanos. También fue abatido un operador que le llaman el Tuli, que presuntamente, según los reportes del gobierno era quien también estaba dando las instrucciones para ir tras los militares y hacer esos bloqueos. Entonces en ese sentido también podríamos decir que fue exitoso en el sentido que los disturbios solo duraron un día, pero también está el riesgo de que eso sea muy apresurado.
No, no estamos diciendo que fue exitoso, porque históricamente sabemos que cuando ocurre un descabezamiento de una organización criminal, por lo general sigue una ola de violencia. Por ahora no parece haber una ola de violencia todavía, pero no necesariamente pasa inmediatamente. En el caso, por ejemplo, de Sinaloa, del cártel de Sinaloa, hace dos años cuando fue arrestado El Mayo, la violencia no se desató inmediatamente, sino que tuvo unas semanas y continuó hasta el día de hoy.
Esos procesos no siempre son inmediatos, entonces creo que todavía es temprano decir qué tan exitoso vaya a ser. Aquí, desde una perspectiva de análisis, es poco probable que este arresto vaya a debilitar al grupo criminal, debilitar al cártel Jalisco, y debilitar las economías criminales, digamos el narcotráfico, el robo de petróleo, la extorsión, pues muy probablemente seguirán funcionando. Entonces en ese sentido podría decir que no tuvo mucho efecto, o no tendrá mucho efecto.
Pero necesariamente el grupo va a tener que pasar por un proceso de adaptación, ya sea que alguien más tome el lugar de El Mencho, o que ocurra un proceso de fragmentación como lo hemos visto en otros casos.
Los nombres que circulan para suceder a El Mencho
-¿Se conocen nombres que podrían hacerse cargo de ese lugar?
-Sí. El gobierno dijo justamente que ha identificado cuatro, pero no quiso decir nombres. Entre reporteros, analistas que les han seguido la pista, se habla de que uno, quizás el más probable, pueda ser un yerno de El Mencho, que se llama Juan Carlos Valencia González, que es el esposo o la pareja de la hija de El Mencho. También se habla de una persona con alias "El Jardinero", que es un operador local. "Pío Laco", otro alias, otro operador local. Y una persona que se llama "El Zapo".
Todos estos son operadores locales que no están emparentados con El Mencho. Son líderes regionales que crecieron en poder, y que estaban a cargo de zonas estratégicas para el grupo criminal, y por lo mismo se presume que podrían relevarlo.
Pero también está la teoría de que pueda quedarse todo entre la familia, que es por lo general como ha pasado en otros grupos como el cártel de Sinaloa, que estas bases de confianza quedan más entre familia que otra cosa. Pero bueno, creo que aquí todavía hay bastantes preguntas, y de nuevo, la versión oficial del gobierno es que hay cuatro supuestos sustitutos. No sabemos si son estos cuatro específicamente, porque no lo han dicho abiertamente, pero sí están identificando al menos cuatro posibles relevos.
-¿Y cómo miden o cómo evalúan ustedes la reacción del cártel de Jalisco? Porque uno podría decir, bueno, mostró una capacidad de reacción contundente o sólida, o su reacción mostró más debilidad que otra cosa.
-Sí, creo que sí hay zonas, sobre todo fuera de Jalisco, como vimos en lugares como Tijuana, en la frontera con Estados Unidos, hubo algunos carros quemados, hubo algunos disturbios, pero no pasó más allá. Entonces, yo creo que hay zonas donde, no que se muestre debilidad, pero sí como en un intento desesperado de mostrarle no solo al gobierno, sino a grupos rivales, sobre todo en zonas donde el cártel de Jalisco no es dominante, mostrar esta imagen de "mira lo que somos capaces de hacer, somos capaces de también hacer disturbios acá", en otras zonas donde no son dominantes.
Pero yo creo que en la zona de Jalisco, ahí sí yo no creo que sea una muestra de debilidad, simplemente sí una forma como de mostrar control, pero también fue sobre todo, y esto lo digo porque los bloqueos fueron estratégicamente colocados cerca de bases de la Guardia Nacional, entonces para mí lo que eso muestra es que era un intento de bloquear más operaciones de los militares, obstaculizar el trabajo y el movimiento de las autoridades.
Pero luego se terminó, se podría argumentar que se terminó porque las autoridades lograron controlarlo, o quizás el mismo grupo fue como "bueno, ya fue nuestra demostración de poder, aquí termina, y volvemos a mantener un perfil relativamente bajo en Jalisco".
Creo que aquí entramos en una discusión interesante: el cartel Jalisco, a pesar de que sabemos que se ha expandido por varias partes, su presencia no es la misma en todo el país, depende mucho de las condiciones locales, y de qué tipo de alianzas o acuerdos formó con grupos locales.
En algunos es dominante, y en algunos no, entonces creo que también ahí sí quizás lo podremos ver más como una reacción desesperada, o quizás como demostrar que no estamos debilitados a sus rivales, sino que seguimos teniendo capacidad de demostrar esto. Claro, su mensaje al gobierno, pero más que nada a sus competidores.
Cómo se establece un cártel en un territorio
-Me hablaste de condiciones locales y alianzas. ¿Con qué actores los carteles pueden generar este tipo de alianzas?
-Bueno, cuando hablamos de la expansión, aquí hablamos específicamente del cartel Jalisco. Primero, antes que nada, lo que hemos visto es que su manera de expandirse a otros territorios ocurrió de varias maneras. En algunos territorios fue literalmente llegar, sobre todo cuando había grupos de menor capacidad en cuanto a armas y recursos, y básicamente someterlos, y someterlos también a veces implica someter a policías locales, sobre todo aquí estamos hablando de territorios rurales, donde la presencia estatal, no es que no exista, pero puede ser débil, o es simplemente que el ejército está presente y las policías locales, que por lo general no tienen tantos recursos, no tienen tanto armamento, muchas veces quedan totalmente a merced de un grupo criminal, entonces eso vimos mucho que hizo el cartel Jalisco, someter completamente a los grupos criminales que ya operaban en cierto territorio, al igual que autoridades locales.
En otros, vimos que no fue tanto un tema de someter, sino de formar alianzas estratégicas con grupos locales que ya tenían vínculos con la sociedad, sus propios vínculos con actores corruptos, eso pasó sobre todo en la frontera, y más bien salió con esos grupos, en vez de someter a todos estos actores locales, más bien fue formar una alianza para lograr tener presencia en esas zonas que son complejas, porque también es importante mencionar que no es tan fácil para los grupos criminales en México expandirse, porque dependen mucho de esas conexiones tanto con la sociedad, con élites políticas, élites empresariales, y grupos incluso entre el mismo país.
Entonces, muchas veces el cártel de Jalisco dependía de aliarse con actores que ya tenían todas esas conexiones y aprovecharse de ello, pero sí hemos visto que sobre todo estas conexiones no criminales pasaban sobre todo a nivel muy local, local a nivel municipio, con actores municipales y también la cooptación quizás parcial a nivel estatal. En Jalisco se ha documentado también cooptación, por ejemplo, de la fiscalía, cooptación de la fiscalía local y actores también del gobierno estatal que tenían vínculos con el grupo, pero aquí yo más bien pensaría que es una cooptación parcial, no total.
La situación del narcotráfico en México
-Y en ese sentido, ¿Cuál es el mapa o el estado de situación hoy del narcotráfico en México? ¿Qué negocios son los que más son redituables o qué negocios manejan?
-Hay dos tendencias importantes para analizar esta pregunta en México. Una es que el crimen organizado en México ya lleva una tendencia de varias décadas de atomizarse. Entonces, grupos que como los tradicionales carteles de la época de los noventas, de los ochentas, hoy se han dividido incluso en cientos de facciones, hay zonas del país en donde no hay un grupo criminal, sino hay quizás 20. Entonces es muy difícil mostrar un mapa tal cual y decir aquí está presente este, aquí está presente este.
Digo, hay enclaves criminales, Jalisco claramente es un enclave del Cártel Jalisco Nueva Generación, Sinaloa es claramente un enclave de las redes asociadas al cártel de Sinaloa, pero hay muchos territorios donde hay presencia de un montón de grupos criminales. Por ejemplo, la zona de Nuevo Laredo, que es una ciudad fronteriza con Texas, es el enclave criminal de lo que alguna vez fueron los Zetas, pero más allá de eso hay zonas con presencia de más de un grupo criminal y creo que esto es parte también de entender la complejidad actual del crimen organizado en México.
Y en ese sentido, cuando hablamos de qué actividades criminales son las más redituables, también la tendencia ha sido que el tráfico de drogas internacional sigue siendo lo más redituable, pero no todos los grupos criminales tienen acceso a él, porque para eso necesitas contactos internacionales, necesitas acceso a infraestructura, y la gran mayoría, digamos por número, de los grupos criminales en México son menos sofisticados, son más de controlar cierto territorio, involucrarse en la extorsión, lo que llamamos aquí el "cobro de piso" que es como este impuesto informal a los policías y a otros grupos criminales.
Y las redes más sofisticadas que serían prácticamente el Cártel Jalisco y las facciones del Cártel de Sinaloa son quienes tienen más acceso a las economías transnacionales, al tráfico de drogas transnacional.
Hay una hiperdiversificación, el robo de petróleo también es una actividad criminal que ha crecido mucho en los últimos años y que al Cártel de Jalisco le ha generado ingresos importantes y te digo, la extorsión o el cobro de piso a negocios legales e ilegales es para muchas organizaciones criminales su principal fuente de sostenimiento.
-Hablas de atomización, ¿cuáles son los motivos de la atomización? ¿Por qué no se mantuvieron como un grupo homogéneo?
-Tiene que ver esta estrategia de descabezamiento que vimos sobre todo en el 2006, que empezó formalmente con la guerra contra las drogas en México. Y cuando me refiero a eso es como la estrategia militarizada contra el crimen organizado. Con Felipe Calderón, que siguió con Peña Nieto.
Y la estrategia muy impulsada por Estados Unidos fue la de las cabezas de las organizaciones criminales. Esto creó que muchos grupos no se lograran sostener sin la cabeza que tenían antes y cuando hubo el relevo del liderazgo había facciones que o no estaban de acuerdo o que ya se habían empoderado lo suficiente como para decir bueno, ahora nosotros operamos por nuestra cuenta y entonces vimos que muchísimas redes criminales empezaron a fragmentarse, a separarse y alianzas que existían empezaron a romperse.
Por ejemplo, grupos como Los Zetas, que en la época del 2006 a mediados de la década de 2010 eran el grupo no necesariamente más poderoso, pero sí el más violento que se estaba expandiendo de manera más agresiva por el país terminó ya no existiendo como tal pero sí en decenas de grupitos criminales. Sobre todo en el este del país y que ya no son Los Zetas, ahora se llaman de distintas maneras. Tras el arresto de los líderes la estructura se volvía más débil y más bien sobrevivían estas pequeñas células muy regionales de alcance muy local que ya no operaban bajo el liderazgo más regional.
La guerra contra las drogas y el rol de Estados Unidos
-¿Creés que la guerra contra las drogas fue una estrategia exitosa? ¿O que hoy en día rindió ciertos frutos positivos? ¿O cuál crees que es el estado de hoy en día en México del combate contra el narcotráfico?
-Sin ser muy polémica aquí creo que no ha sido exitosa si el objetivo era parar el narcotráfico. Yo creo que no ha sido exitosa si el objetivo es debilitar a ciertas organizaciones criminales. Lo fue hasta cierto punto, pero simplemente fueron reemplazadas por otras, entonces vemos que (y aquí me estoy expandiendo un poco más que México) por ejemplo el mercado de la cocaína está en cuanto a niveles de producción más altos que nunca en el caso de México.
Específicamente, vemos que ya no solo hoy en día está el tráfico internacional a Estados Unidos. También ha crecido mucho el mercado interno de México de consumo de las que también ya es una fuente importante de financiamiento para muchas de estas redes pequeñas que quizás no tienen el dinero para traficar a Estados Unidos pero sí tienen para distribuir drogas en su ciudad.
Estamos ya muy lejos de esta época en la que una sola organización criminal controlaba toda la cadena de suministro como pasó en Colombia en los 70s, 80s. Más bien ahora lo vemos mucho más descentralizado, varias redes criminales participan de alguna manera en el negocio, ya sea algunas en transporte, algunas solo en la producción, algunas solo en cruzar la frontera. sabemos esta especialización de redes criminales en distintos servicios y así se ha vuelto más resistente la cadena de suministro de drogas al debilitamiento de redes criminales.
-¿Cómo es ese suministro, en qué consiste y cuál es el principal país receptor de esa exportación?
-Las redes criminales de México su principal valor agregado en el mercado global de drogas es su acceso al mercado estadounidense. Su principal cliente siempre va a ser Estados Unidos. Hemos visto que redes en Sudamérica, sobre todo en el tráfico de cocaína, se han expandido a Europa y a otros mercados. Hay algunos intentos de eso por grupos criminales mexicanos y esto se ve porque los precios se han bajado, porque hay más oferta que demanda y por eso hay cierta diversificación hacia otros mercados, pero finalmente los grupos criminales mexicanos su principal ventaja es que tienen acceso a la frontera y que llevan décadas sofisticando sus métodos de traficar cualquier cosa.
-Cuando uno escucha la retórica no solo de Trump sino de los presidentes estadounidenses, el foco no parece estar puesto en el consumo interno sino en la importación o en los países productores como México.
-Bueno, hay una relación entre Estados Unidos y México de décadas atrás, incluso con gobiernos mexicanos que eran muy cercanos a Estados Unidos. Siempre ha sido quién es responsable de qué porque obviamente México también tiene el muy válido reclamo de que las armas vienen de Estados Unidos.
Entonces, sí, totalmente, siempre ha sido algo que caracteriza esta relación, pero también resulta no muy constructivo. Sobre todo durante el gobierno pasado de Andrés Manuel López Obrador respecto al fentanilo. Había mucho esto de quién tenía la culpa: si Estados Unidos por consumir o México por traficar, pero también creo que hay que entender que si mayoritariamente se consume en Estados Unidos y al final las redes de tráfico dependen también de contactos en Estados Unidos que permitan la distribución, o sea, están interconectados ambos mercados.




