Presenta:

Francia rompe un alarmante récord al registrar más muertes que nacimientos: qué ocurre en otros países de Europa

Francia registró en 2025 más muertes que nacimientos, un dato histórico que expone el impacto del envejecimiento poblacional y la caída de la natalidad en Europa.

Francia cerró 2025 con más muertes que nacimientos, un quiebre demográfico que refleja una tendencia extendida en Europa.

Francia cerró 2025 con más muertes que nacimientos, un quiebre demográfico que refleja una tendencia extendida en Europa.

Shutterstock

Por primera vez desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Francia cerró un año con más muertes que nacimientos. El dato, confirmado por estadísticas oficiales, marca un quiebre histórico para un país que durante décadas sostuvo una ventaja demográfica frente a otros socios europeos.

Este récord es algo que viene preocupando en Europa, dado que la mayoría de los países atraviesa el mismo problema.

Las cifras corresponden a 2025 y fueron publicadas por el Instituto Nacional de Estadística, el INSEE, que reportó 651.000 fallecimientos frente a 645.000 nacimientos. El balance negativo refleja una tendencia que se profundizó tras la pandemia de covid-19 y que expone las consecuencias del envejecimiento poblacional en Francia y en gran parte del continente.

El fin de una fortaleza histórica de Francia

Durante años, Francia fue considerada una excepción dentro de la Unión Europea gracias a su mayor tasa de natalidad. Sin embargo, el descenso sostenido en los nacimientos y el aumento de la población adulta mayor muestran que el país no escapa a la crisis demográfica que presiona sobre los sistemas previsionales y las finanzas públicas.

Según el INSEE, la tasa de fertilidad cayó a 1,56 hijos por mujer, el nivel más bajo desde la Primera Guerra Mundial y muy por debajo del 1,8 que contemplan las previsiones oficiales para sostener el sistema de pensiones. En 2023, último año con datos comparables a nivel europeo, Francia se ubicaba en el segundo puesto en fecundidad, detrás de Bulgaria.

La preocupación no se limita a los nacimientos. La Oficina Nacional de Auditoría Pública advirtió recientemente que el cambio demográfico podría llevar el gasto público a niveles similares a los registrados durante la pandemia, al tiempo que se reduce la base impositiva que sostiene al Estado.

shutterstock_577607833

Impacto económico y laboral en los próximos años

El envejecimiento acelerado de la población plantea desafíos concretos para el mercado laboral.

"Dada la jubilación de las grandes generaciones nacidas en la década de 1960, es probable que las tensiones en el mercado laboral y los problemas de la fuerza laboral aumenten rápidamente en los próximos años", afirmó el economista Philippe Crevel, del centro de estudios Cercle d’Epargne.

Aun así, el impacto del saldo natural negativo fue parcialmente compensado por la migración. Gracias a un flujo migratorio neto estimado en 176.000 personas, la población total de Francia creció levemente y alcanzó los 69,1 millones de habitantes en 2025.

Los datos también muestran un aumento sostenido en la esperanza de vida, que llegó a niveles récord: 85,9 años para las mujeres y 80,3 para los hombres. Al mismo tiempo, las personas de 65 años o más ya representan el 22 % de la población, una proporción casi idéntica a la de los menores de 20 años, un equilibrio que confirma el profundo cambio demográfico que atraviesa Francia.

Cuál es el caso de España

La situación demográfica que atraviesa España muestra señales similares, aunque con datos correspondientes a 2024. Según la última Encuesta del Movimiento Natural de la Población publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el país registró 318.005 nacimientos durante ese año, lo que representó una caída del 0,8 % en comparación con 2023.

La tendencia descendente se profundiza al observar la última década. En 2014, España contabilizaba 427.595 nacimientos, es decir, cerca de 100.000 más que en 2024. En contraste, el número de defunciones se mantuvo prácticamente estable: el año pasado fallecieron 436.118 personas, apenas seis menos que el año anterior. Como resultado, el saldo vegetativo fue negativo en 116.056 personas.

El peso de la población extranjera resulta clave para entender la dinámica actual. Del total de nacimientos registrados en 2024, 82.339 correspondieron a madres con nacionalidad extranjera, lo que equivale al 25,6 %. Si se toma como referencia el país de nacimiento, la cifra asciende a 105.814 bebés nacidos de madres nacidas fuera de España, el 33,3 % del total.

La fecundidad también continúa en descenso. Las mujeres en España tuvieron una media de 1,10 hijos, dos centésimas menos que en 2023. La baja se registró tanto entre madres españolas, cuya media cayó a 1,07 hijos, como entre madres extranjeras, que descendieron a 1,27. En cuanto al sexo de los recién nacidos, se contabilizaron 154.273 niñas y 163.732 niños.

Alemania no logrará realizar el reemplazo generacional

La situación demográfica que atraviesa Alemania refleja un deterioro sostenido del crecimiento natural, con datos correspondientes a 2023 y estimaciones preliminares de 2024. Según la Oficina Federal de Estadística (Destatis), en 2023 se registraron 693.019 nacimientos, una cifra que confirmó la tendencia descendente iniciada años atrás. Para 2024, las estimaciones oficiales indican que los nacimientos habrían caído aún más, hasta alrededor de 677.000, marcando uno de los niveles más bajos desde la reunificación.

El retroceso resulta más evidente al observar la evolución de la última década. En 2014, Alemania contabilizaba cerca de 715.000 nacimientos, lo que implica una pérdida de decenas de miles de nacimientos anuales en un contexto de envejecimiento acelerado. En paralelo, el número de defunciones se mantiene elevado: en 2023 fallecieron 1.027.916 personas, una cifra apenas inferior a la de 2022, cuando se había superado el millón de muertes. Como consecuencia, el saldo vegetativo fue negativo en más de 330.000 personas, con muchas más muertes que nacimientos.

La inmigración cumple un rol central en la dinámica demográfica alemana. Una proporción significativa de los nacimientos corresponde a madres extranjeras o nacidas fuera del país, un factor que atenúa parcialmente el impacto del déficit natural. Sin el aporte migratorio, la población alemana mostraría un descenso mucho más pronunciado.

La fecundidad continúa en niveles históricamente bajos. En 2024, la tasa de fecundidad se redujo a 1,35 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo generacional de 2,1. El descenso se observa tanto entre mujeres alemanas como entre extranjeras, aunque estas últimas mantienen promedios ligeramente superiores. En este escenario, Alemania depende cada vez más de la inmigración para sostener su población y su mercado laboral en el mediano y largo plazo.

Italia y Reino Unido

La situación demográfica de Italia continúa marcada por un descenso sostenido de la natalidad y un saldo natural negativo, según datos correspondientes a 2024 publicados por el Instituto Nacional de Estadística italiano (ISTAT). Durante ese año se registraron 369.944 nacimientos, casi 10.000 menos que en 2023, lo que representó una caída cercana al 2,6 % interanual y ubicó a la natalidad en uno de los niveles más bajos de la historia reciente del país.

La comparación a largo plazo permite dimensionar mejor este proceso. Italia acumula varios años consecutivos de retroceso en los nacimientos y hoy registra cifras muy inferiores a las de hace una o dos décadas. En paralelo, las defunciones se mantuvieron en valores elevados: en 2024 fallecieron aproximadamente 651.000 personas, aunque el total fue levemente inferior al del año previo, en línea con la evolución reciente de la mortalidad.

Este desequilibrio se tradujo en un saldo natural ampliamente negativo, con muchas más muertes que nacimientos, un fenómeno asociado al envejecimiento de la población y a la persistencia de una fecundidad muy baja. De hecho, la tasa de hijos por mujer se ubicó en torno a 1,18–1,21, muy por debajo del nivel de reemplazo generacional de 2,1, una constante que refuerza las proyecciones de estancamiento o retroceso demográfico.

En el Reino Unido, el panorama presenta matices diferentes, aunque también refleja una fecundidad históricamente reducida y un crecimiento natural limitado, según datos de 2024 difundidos por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS). En Inglaterra y Gales se registraron 594.677 nacimientos, un leve incremento del 0,6 % respecto a 2023, lo que marcó la primera suba desde 2021. Aun así, el total se mantiene entre los más bajos desde finales de la década de 1970.

Más allá de ese repunte puntual, la tendencia de fondo continúa siendo descendente. La tasa global de fecundidad cayó a 1,41 hijos por mujer, el nivel más bajo registrado por tercer año consecutivo y claramente por debajo del umbral necesario para el reemplazo generacional. En cuanto a las defunciones, en 2024 se contabilizaron 568.613 muertes en Inglaterra y Gales, un 2,2 % menos que el año anterior, lo que refleja una moderación tras los picos observados en años recientes.

En este contexto, el saldo vegetativo muestra que el crecimiento natural tiene un peso reducido en la evolución poblacional del Reino Unido. El aumento total de habitantes estuvo explicado, en gran medida, por el aporte de la inmigración, que volvió a desempeñar un rol central para sostener el crecimiento demográfico frente a una natalidad persistentemente baja.