El secreto de la España de De la Fuente: cómo la Roja se convirtió en una máquina de ganar y llegó a la final del Mundial
El técnico español ha basado su filosofía en que el fútbol es un deporte colectivo, solidario y efectivo.
La España de Luis de la Fuente está cada vez más cerca de alcanzar la grandeza.
Aspira a convertirse en apenas la cuarta selección de la historia capaz de ostentar simultáneamente los títulos de Campeona del Mundo y Campeona de Europa, siguiendo los pasos de la propia España en 2010, de Francia en 2000 y de Alemania Occidental en 1974.
De la Fuente afronta ya su cuarto año al frente de la selección española. Tras conquistar la Eurocopa hace dos años, venció 2-0 este martes en Dallas a la favorita Francia en un partido en el que "La Roja" aplastó a la máquina azul de Mbappé, Olise y Dembelé y clasificó a España a la segunda final de un Mundial de su historia.
"España ofreció una auténtica exhibición de control para asegurarse un puesto en la final, dejando al resto del mundo atónito ante la forma en que arrollaron a Francia", escribió el periodista de la BBC Neil Johnston.
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Chris Sutton, exjugador y ahora periodista de la BBC fue mucho más contundente: "España se cobró la cabeza de Francia; arrasó con Francia".
Y en eso tiene mucho que ver De La Fuente.
Desde que asumió el cargo en enero de 2023, sólo ha sufrido tres derrotas y acumula una racha de 37 partidos sin perder.
Hay entrenadores que construyen equipos a través de la táctica y otros que los construyen a través de las personas. De la Fuente, de algún modo, consigue hacer ambas cosas.
Lo que le distingue va más allá de una filosofía futbolística: es una forma de entender a las personas.
Su estilo puede definirse como un fútbol basado en el control de la posesión, pero con alternativas. Sin embargo, junto a esa propuesta ha creado también una cultura.
El éxito de De la Fuente con España es fruto de décadas de trabajo dentro de la Federación Española y de su propia contribución como entrenador en ese sistema desde 2013, moldeando futbolistas e inculcando valores.
Ha desempeñado un papel fundamental en la construcción de una identidad colectiva hoy inconfundible, algo especialmente meritorio en una selección nacional.
"El fútbol es un deporte de equipo construido por buenas personas"
En el centro de la visión del mundo de De la Fuente hay una convicción sencilla: el fútbol es un deporte de equipo construido por buenas personas.
No "buena" en un sentido moral abstracto —aunque está claro que le guían valores cristianos y una ética basada en el sentido común—, sino en el sentido futbolístico: personas generosas, solidarias, altruistas, disciplinadas y dispuestas a sacrificarse por el colectivo.
LAS CIFRAS INCREÍBLES DE ESPAÑA
- España ha igualado el récord de Italia de la racha de imbatibilidad más larga en el fútbol internacional: 37 partidos.
- Los cinco jugadores europeos con más partidos disputados entre la Copa del Mundo y la Eurocopa sin conocer la derrota juegan todos para España: Aymeric Laporte (22), Oyarzabal (20), Fabián Ruiz (16), Mikel Merino (14) y Yamal (14).
- Lamine Yamal nunca ha perdido un partido con España. Además, ha sido titular en 12 encuentros sumando Mundial y Eurocopa, y en todos ellos terminó ganando; se trata del mejor porcentaje de victorias (100%) de cualquier jugador europeo en ambas competiciones cuando ha partido desde el inicio.
- España es la primera selección en la historia de la Copa del Mundo que logra mantener su portería a cero en seis partidos de una misma edición.
Repite esta idea constantemente, casi sorprendido de que alguien la considere algo inusual.
"Los que hemos estado en un vestuario sabemos lo que significa ser una buena persona", afirmó en una conversación exclusiva antes del partido de cuartos de final contra Bélgica.
"Casi todos los equipos han tenido lo contrario: el jugador que rompe la armonía y que se pone a sí mismo por delante del grupo", añadió.
De la Fuente, de 65 años, ha pasado por suficientes vestuarios para saber que el talento sin generosidad tiene un recorrido limitado. Su España está construida sobre jugadores que dan antes de recibir.
El estilo de España siempre ha dependido de futbolistas que entienden el juego de manera colectiva. El pase, la posesión y la inteligencia posicional son cualidades técnicas, pero también sociales.
"El equipo más fácil de analizar, pero el más difícil de vencer"
Todas las selecciones que llegaron a esta instancia en este Mundial tienen algo en común: una idea clara.
Las selecciones nacionales no disponen del tiempo necesario para alcanzar la complejidad táctica de los clubes, por lo que el mensaje debe ser sencillo y repetirse constantemente.
Ahí es donde España posee una ventaja. Su identidad futbolística se ha desarrollado durante décadas.
Los jugadores y entrenadores son elegidos porque encajan en esa idea, y no al revés. Además, han podido evolucionar su estilo porque los cimientos ya estaban asentados.
Algunos sostendrían que eso les concede cierta ventaja sobre selecciones que están inmersas en un "nuevo proyecto" con un entrenador recién llegado.
De la Fuente heredó esa identidad y, parafraseando lo que Pep Guardiola dijo en una ocasión sobre Johan Cruyff, "no construyó la catedral; simplemente la repinta de vez en cuando".
El seleccionador español ha añadido nuevas capas: más versatilidad, más profundidad de plantilla, mayor comodidad en las transiciones, más imprevisibilidad en el último tercio y una mayor solidez.
España sigue siendo reconocible. Continúa siendo, como me dijo un miembro del cuerpo técnico de Portugal tras la eliminación de su equipo en octavos de final, "la selección más fácil de analizar, pero la más difícil de derrotar".
Conoce a estos jugadores porque ha trabajado con ellos durante una década en las categorías inferiores.
Sus decisiones reflejan esa familiaridad. Su cuerpo técnico analiza minuciosamente cada encuentro e identifica los ajustes necesarios.
Contra Cabo Verde, España careció de precisión en la circulación del balón. Frente a Arabia Saudí, la maquinaria volvió a funcionar con fluidez.
Ante Uruguay, sabía que España había perdido históricamente partidos cuando caía en provocaciones y situaciones caóticas, por lo que insistió en la calma, la disciplina y el control emocional.
De la Fuente reconoce que años atrás habría reaccionado de una forma más emocional.
"La experiencia me ha enseñado a enfrentarme muchas veces a estas situaciones. Ya he vivido partidos como estos y normalmente los he perdido. ¿Por qué? Porque no sabíamos cómo jugar determinados tipos de encuentros", afirmó.
"Cuando alguien te saca de tu sitio, te desconcentra y rompe tu enfoque, te encuentras interrumpido, detenido, con cambios de ritmo que alteran tu juego", añadió.
La experiencia le ha enseñado que España pierde cuando abandona su identidad.
Sus ruedas de prensa reflejan los mismos valores. Las prepara con la ayuda de Aitor Karanka, director de fútbol de la Federación; del equipo de comunicación; y también del psicólogo federativo y exfutbolista Javier López Vallejo, aunque improvisa cuando la situación lo requiere.
Habla desde el corazón. Llama a los periodistas por su nombre porque le enseñaron en casa que "el respeto empieza por reconocer a la persona que tienes delante".
Mira a la gente a los ojos y la trata como a iguales. Insiste en que no se trata de una estrategia mediática.
"Este es el momento de Lamine Yamal"
¿Y qué ocurre con Lamine Yamal, el prodigio cuya imagen aparece en todos los carteles y cuyo talento ya ha conquistado la imaginación del mundo? Gestionarlo es una de las tareas más delicadas para De la Fuente.
El seleccionador explicó:
"Sobre todo manteniendo la calma y transmitiéndole confianza, porque sabemos de dónde viene Lamine —dos meses lesionado antes de incorporarse a España para el Mundial— y, aunque todavía no está al cien por cien físicamente, también sabíamos que nuestros planes estaban pensados para esta fase", explicó De La Fuente.
"Aquí es donde queríamos verlo, donde él quería verse, y está completamente centrado en hacer de este su Mundial", dijo.
Pero De la Fuente sabe que la grandeza no se construye en un solo partido. Se construye a través de la madurez.
Por eso considera que el encuentro contra Portugal ha sido el más importante de la carrera de Lamine. No porque brillara con el balón, sino porque trabajó de forma incansable cuando no lo tenía.
"Este es su momento.No el momento de marcar diez goles, sino el de ser decisivo en los partidos decisivos", dijo durante la rueda de prensa.
"En mi manera de entender este deporte, el éxito llega con un buen equipo. Si además añades futbolistas extraordinarios, te acercas casi a la perfección. Pero esa es la única forma de conseguir algo", agregó.
Su admiración por jugadores como Mikel Oyarzabal responde a la misma lógica. En su opinión, Oyarzabal es uno de los cinco mejores delanteros centro del mundo.
"Es un jugador que, en otras circunstancias, sería reconocido mundialmente como una gran figura. En mi opinión ya lo es. Está empezando a recibir ese reconocimiento, pero debería haberlo obtenido hace mucho tiempo", anotó.
Todo en la vida de De la Fuente refleja constancia, incluido el hecho de que entrene a diario para mantenerse en forma.
"Sí, es un estilo de vida. Lo más importante es la constancia. Siempre me han enseñado a ser disciplinado y constante", explicó.
"Soy agotador. Mis amigos solían decirme que soy agotador. Cuando me propongo algo, soy de los que siguen adelante sin parar".
Y, ahora mismo, solo tiene una cosa en mente.
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FUENTE: BBC