Katz sostuvo que se trató de un "ataque preventivo"
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, sostuvo que se trató de un “ataque preventivo” destinado a neutralizar amenazas contra el Estado de Israel y anunció la declaración de un estado de emergencia especial en todo el país.
En la misma línea, el primer ministro Benjamín Netanyahu afirmó que el régimen iraní “no debe poseer armas nucleares” y aseguró que la ofensiva busca generar condiciones para que el pueblo iraní “tome las riendas de su destino”. En su mensaje, hizo un llamado a distintos sectores étnicos de Irán a liberarse de lo que calificó como un sistema tiránico.
Desde Washington, el presidente Donald Trump confirmó en un video publicado en Truth Social que fuerzas estadounidenses participaron en “operaciones de combate significativas”. Argumentó que la acción apunta a proteger al pueblo estadounidense y a sus aliados ante “amenazas inminentes” del régimen iraní. Además, instó a la población iraní a asumir el control de su gobierno una vez concluida la ofensiva.
En paralelo, una fuente citada por Reuters indicó que el líder supremo iraní, Alí Jamenei, habría sido trasladado a un sitio seguro fuera de Teherán. La televisión estatal IRINN, en tanto, emitió imágenes de archivo y manifestaciones oficialistas que llamaban a la unidad frente a la intervención extranjera.
Hasta el momento no se difundieron cifras oficiales de víctimas ni un balance detallado de daños materiales. Sin embargo, el intercambio de acusaciones y la magnitud del operativo alimentan el temor a una expansión regional del conflicto, en una zona ya marcada por tensiones persistentes y frágiles equilibrios geopolíticos.