Donald Trump sugiere rebautizar el estrecho de Ormuz y ponerle su apellido
El presidente de EE.UU., Donald Trump, propuso rebautizar el estratégico estrecho de Ormuz y ponerle su apellido mientras crece la tensión con Irán.
Donald Trump propuso rebautizar el Estrecho de Ormuz como "Estrecho Trump" en medio de la tensión con Irán.
Getty ImagesEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar repercusiones con una propuesta vinculada a un territorio estratégico. En medio de la creciente tensión militar con Irán, sugirió cambiar el nombre del estrecho de Ormuz por “Estrecho Trump”.
La propuesta fue publicada en su plataforma Truth Social, donde el mandatario afirmó que Estados Unidos tiene actualmente el control de la estratégica vía marítima.
“Ahora que lo tenemos bajo el control de EE.UU., ¿deberíamos cambiar el nombre del estrecho de Ormuz a ESTRECHO DE TRUMP?”, escribió el mandatario, quien agregó que, al igual que su país, sería “más caliente que nunca”.
La iniciativa se conoció mientras la región atraviesa una nueva escalada bélica y después de que el mandatario estadounidense asegurara que Washington mantiene un “control casi total” sobre el paso marítimo.
La propuesta del cambio de nombre al estrecho de Ormuz
No es la primera vez que Trump impulsa modificaciones de nombres geográficos. En febrero había firmado una orden ejecutiva para denominar al Golfo de México como “Golfo de América”.
Además, en medio de una disputa con el premier de Ontario, Doug Ford, el presidente estadounidense había planteado la posibilidad de modificar el nombre del lago Ontario por “Lago América”. La nueva propuesta vuelve a colocar a Trump en el centro de una controversia internacional, esta vez por una vía marítima fundamental para el comercio energético mundial.
El conflicto con Irán volvió a escalar
El mensaje del presidente estadounidense coincidió con una nueva etapa de enfrentamientos entre Washington y Teherán, después de un período de relativa calma.
La tensión se reavivó luego de que fuerzas estadounidenses atacaran posiciones que, según un portavoz militar, pertenecían a la Guardia Revolucionaria iraní y se preparaban para instalar nuevas minas en el estrecho.
Durante la madrugada de este miércoles, Irán respondió con ataques contra países aliados de Estados Unidos en el Golfo. Jordania, Kuwait y Baréin reportaron agresiones, aunque en estos dos últimos casos no se informaron víctimas.
En Irak, autoridades kurdas también comunicaron la interceptación de diez drones cargados con explosivos en las inmediaciones de Irbil, mientras medios iraníes informaron sobre ataques contra instalaciones estadounidenses en esa ciudad.
La escalada alcanzó además al sur del Líbano, donde el Ejército israelí confirmó que Hezbollah lanzó dos drones explosivos contra sus soldados, aunque no se registraron heridos.
Trump asegura que controla el estrecho
Horas antes de plantear el cambio de nombre, Trump había insistido en que Estados Unidos posee un “control casi total” sobre el estrecho de Ormuz. El mandatario también sostuvo que la economía iraní se encuentra en una situación crítica y afirmó que no le preocupa si Teherán acepta o no un eventual acuerdo.
Mientras tanto, el rial iraní alcanzó un nuevo mínimo histórico. En las casas de cambio de Teherán, el dólar llegó a cotizar a unos 2,20 millones de riales, un incremento cercano al 10% respecto del récord registrado la semana anterior.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, profundizó además la presión económica sobre Irán y anticipó que Washington buscará cortar los vínculos financieros de la República Islámica con otros países.
Un paso clave para el petróleo mundial
Pese a las declaraciones de Washington sobre el control de la zona, el estrecho de Ormuz continúa prácticamente cerrado al tránsito habitual. Apenas un reducido número de embarcaciones consigue atravesarlo cada jornada.
La importancia estratégica del paso es enorme: antes del actual conflicto, por esa vía circulaba cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial.
El cese del fuego alcanzado en junio se debilitó rápidamente ante nuevos enfrentamientos y ataques, mientras Pakistán intenta nuevamente actuar como mediador para reactivar las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
En ese escenario, la propuesta de Trump de rebautizar el estrecho suma un nuevo elemento de tensión a una región donde cualquier interrupción del tránsito marítimo puede tener consecuencias sobre los mercados energéticos internacionales.




