Donald Trump envió una flota militar a Irán y amenazó con una respuesta "más dura que nunca"
Trump confirmó el envío de una flota militar hacia Irán mientras Teherán advierte que un ataque al líder supremo desataría una yihad.
Donald Trump amenazó a Irán.
EFELa escalada entre Estados Unidos e Irán entró en una fase más peligrosa luego de que el Parlamento iraní advirtiera que cualquier ataque contra el líder supremo, el ayatolá Alí Khamenei, sería considerado una declaración de guerra religiosa. Además, también amenazó con una respuesta “más dura que nunca” si Teherán retoma ejecuciones masivas.
El pronunciamiento del Legislativo iraní, difundido por la comisión de Seguridad Nacional, planteó que un atentado contra Khamenei activaría un decreto de yihad (guerra santa). La declaración se produjo en medio de la mayor ola de protestas antigubernamentales en años, reprimidas con un saldo de miles de muertos y detenidos, según estimaciones oficiales y de organizaciones de derechos humanos.
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Donald trump y la situación con irán
Desde el Air Force One, Trump confirmó que Estados Unidos desplegó “una gran fuerza” naval y militar rumbo a Irán, con el argumento de vigilar de cerca la situación interna y prevenir una escalada mayor. Aunque dijo preferir que no haya enfrentamiento, dejó en claro que Washington está dispuesto a actuar si el régimen iraní cruza determinadas líneas rojas.
El mandatario sostuvo que su advertencia directa logró frenar, al menos de manera inmediata, una serie de ejecuciones públicas que estaban previstas para fines de la semana pasada. Según su relato, Irán habría cancelado la pena de muerte para 837 personas luego de que Estados Unidos advirtiera que una nueva represión de ese tipo provocaría una represalia militar de magnitud inédita. Trump incluso comparó el posible castigo con una ofensiva superior a la que, según afirmó, debilitó el programa nuclear iraní durante su anterior mandato.
Irán: protestas, represión y cifras en disputa
Las manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre de 2025 y se extendieron por múltiples ciudades iraníes, impulsadas por el deterioro económico y el hartazgo frente al aparato represivo del Estado. Un funcionario iraní citó de forma anónima cifras superiores a los 5.000 muertos, incluidos miembros de las fuerzas de seguridad, aunque organizaciones independientes como Iran Human Rights y HRANA estiman al menos 3.500 víctimas fatales, con advertencias de que el número real podría ser mayor.
El apagón informativo impuesto por las autoridades, junto con cortes de internet y restricciones a la prensa extranjera, dificulta la verificación de los datos. Aun así, la magnitud de la represión activó alertas en foros internacionales y organismos multilaterales.
Presión internacional y aislamiento diplomático
La situación interna de Irán también tuvo impacto en el escenario global. El Foro Económico Mundial, en davos, retiró la invitación a la delegación iraní como gesto de condena frente a la represión de las protestas. La medida fue celebrada por organizaciones de derechos humanos, que la interpretaron como una señal política clara hacia teherán.
Desde la Cancillería iraní, el ministro de Exteriores Abás Araqchi rechazó la decisión y la atribuyó a “presiones políticas” y a una campaña de desinformación impulsada por israel y sectores influyentes de Estados Unidos. Sin embargo, el gesto de davos profundizó el aislamiento internacional del régimen en un momento de extrema fragilidad interna.



