Como en Titanic: la estatua de Donald Trump y Jeffrey Epstein que apareció frente al Capitolio
Manifestantes instalaron en Washington una estatua de Donald Trump y Jeffrey Epstein inspirada en Titanic, en medio de pedidos para desclasificar los archivos del caso.
Una nueva escultura de Donald Trump y el empresario fue colocada este martes en las afueras del Capitolio.
En medio de las tensiones en Medio Oriente por la guerra, manifestantes no se olvidan de otro de los temas que involucran a Donald Trump. Este martes apareció una nueva estatua en las afueras del Capitolio de Estados Unidos que recrea la icónica escena de Titanic, aunque esta vez con el presidente estadounidense abrazando a Jeffrey Epstein.
No es la primera vez que ocurre una situación de este tipo en Washington, donde distintos manifestantes suelen reunirse para presionar por la liberación de los archivos del empresario. En ese contexto, también buscan vincular a Trump con esos documentos. En esta ocasión, la estatua dorada muestra la recordada escena de la película, con Trump en el papel de Jack y Epstein como Rose.
La estatua de Donald Trump y Jeffrey Epstein
El artista anónimo también colocó banners entre la escultura y el Capitolio, donde se observa una foto real de ambos junto al mensaje: “Make America Safe Again” (Hagamos que Estados Unidos vuelva a ser seguro).
Además, la estatua cuenta con un mensaje directo en su base: “La trágica historia de amor entre Jack y Rose se basó en viajes de lujo, fiestas escandalosas y desnudos secretos. Este monumento honra el vínculo entre Donald Trump y Jeffrey Epstein, una amistad aparentemente cimentada en viajes de lujo, fiestas escandalosas y desnudos secretos”.
El artista detrás de las obras
Con esta nueva escultura, ya son tres las obras colocadas por el artista anónimo conocido como “The Secret Handshake”. En otra oportunidad instaló una estatua de ambos tomados de las manos, titulada Best Friends Forever (Mejores amigos por siempre).
Otra de las obras fue una réplica gigante de una nota de cumpleaños firmada por el presidente de Estados Unidos que le había dejado al empresario, publicada en un libro de 2003 que recopilaba distintos mensajes dedicados a Epstein.


