Cómo es viajar por tren en Tailandia y por qué hubo una tragedia que dejó al menos 30 muertos
Históricamente ajena a la órbita china, Tailandia avanza hacia una integración ferroviaria estratégica con Beijing, en un giro económico y geopolítico marcado por un grave accidente que no frenará el proyecto.
Tailandia tiene un sello histórico que la distingue del resto de los países del sudeste asiático: el comunismo pro chino nunca logró hacer pie en ese país, ni siquiera en medio de los tormentosos tiempos de la guerra en Vietnam, Laos o durante el sangriento reinado del Khmers Rouge en Camboya.
El régimen tailandés, basado en una monarquía respetada por el pueblo y apoyada en el poder militar logró resistir invasiones desde tiempos milenarios. Siam, su nombre histórico, se constituyó, además, en un aliado de occidente en medio el mar de rojos que asoló el sudeste de Asia. Tailandia siempre fue símbolo de autonomía en esa región del mundo.
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Pero la economía todo lo puede y el mundo cambió. Con un modelo calcado de los británicos, que tampoco lograron convertir al país en colonia a pesar de sus esfuerzos de siglos, los tailandeses desarrollaron una red de trenes que conecta el país desde el norte hasta el sur, desde las montañas hasta las playas en el Golfo de Tailandia o el Mar de Andamán.
Esa red es hoy utilizada también por el turismo que encuentra en ese medio un complemento romántico ideal para conocer el país, pero tiene un problema: el envejecimiento de la estructura comenzó a sentirse desde hace tiempo. El gobierno tailandés fue actualizando la red con la compra de vagones de todo tipo que China había desactivado de su red.
En el 2016 State Railway of Thailand le compró a China CNR Corp. vagones cama, comedores y pullman para actualizar el sistema. Son los mismos que hoy se utilizan para conectar, por ejemplo, Bangkok con Chiang mai, en el norte en un viaje que demora una noche, o con la frontera con Laos.
El envejecimiento de esos trenes y la oferta china de tecnología al mundo hizo el resto. Hoy Beijing tiene trenes de alta velocidad que conectan a todo el país. El último que debutó es el que conecta la capital china con Hong Kong en coches con camarote que cruzan el país a 340 kilómetros por hora.
Esos mismos trenes cruzan también la frontera con Laos, en una red que tiene estaciones en la paradisíaca Luang Prabang (donde el turismo para para conocer el mítico río Mekon, protagonista de escenarios de la guerra) y termina en Vientian, la capital del país.
Y ahí comienzan los cambios. Vientian está a solo 20 kilómetros de Tailandia, cruzando el río Mekong, pero la comunicación por tren no está desarrollada.
Quienes viajan a Bangkok desde allí tienen que cruzar la frontera a pie o en un micro especial y luego tomar uno de los viejos trenes tailandeses en la estación de Nong Khai y viajar toda la noche en pullman o camarote.
Curiosidad de viaje y orgullo argentino: en esa frontera, del lado laosiano, existe un free shop donde pueden comprarse vinos argentinos de al menos dos de las mejores bodegas de Mendoza.
China, después de cientos de años de resistencia tailandesa logró el contrato para construir el tren de alta velocidad que une Nong Khai con Bangkok. En el futuro, y tras negociación diplomática, esa línea estará conectada con la que llega desde China a Laos. Será un hito histórico para Asia.
La nueva obra corre en altura por encima del tren que hoy se utiliza para unir Bangkok con el norte del país. Y ese fue el tren que anoche sufrió el accidente que hasta ahora reporta 30 muertos y más de 60 heridos cuando una grúa de la obra china se le cayó encima.
El proceso, de todas formas, no se detendrá a pesar de las víctimas. Quienes hoy visiten Bangkok ya pueden ver las nuevas vías de alta velocidad que ingresan en la nueva e hipermoderna Krung Thep Aphiwat Central Terminal, más conocida entre los locales como Bang Sue, la estación que se construyó especialmente para la nueva era.



