Alerta máxima: investigan un atentado en las cercanías de la Embajada de EE.UU. en Noruega
Testigos en la escena aseguran haber escuchado un estruendo fuerte acompañado de humo en el frente de la embajada de Estados Unidos en Noruega.
La Embajada de los Estados Unidos en Oslo, capital de Noruega, sufrió en sus inmediaciones una explosión en medio de la tensión por la guerra en Medio Oriente. La Policía del lugar advirtió que una de las posibilidades para el ataque es que haya sido un acto terrorista.
No obstante, y aún cuando las fuerzas noruegas indicaron que también existían otras pistas, el comandante de policía Michael Dellemyr comentó que desde la Policía “nos parece que se trata de un acto perpetrado por alguien”.
Durante la madrugada del domingo, la Policía recibió reportes de un "fuerte estruendo" en las cercanías de la sede diplomática en la que no hubo heridos pero sí se notificó sobre daños menores en la entrada. A su vez, las fuerzas buscan a los responsables de la explosión y testigos que puedan esclarecer la situación.
Un posible acto de terrorismo
De acuerdo con el jefe de la unidad conjunta de investigación e inteligencia de la policía de Oslo, Frode Larsen, “una de las hipótesis es que se trata de un acto de terrorismo. Pero no estamos completamente centrados en esa hipótesis. Tenemos que estar abiertos a la posibilidad de que haya otras causas”.
Las declaraciones de los testigos a los medios locales indicaron que hubo un fuerte estruendo seguido de una columna de humo sobre el área de la representación diplomática. El Servicio de Seguridad de la Policía de Noruega (PST) hasta el momento mantiene activo el nivel de "amenaza terrorista" del país y hubo una convocatoria de personal adicional luego del incidente.
La Policía desplegó un amplio operativo en la zona para descartar la presencia de otros objetos peligrosos y tratar de identificar a los responsables del hecho o a posibles implicados. En el procedimiento participaron perros especializados, drones y helicópteros que sobrevolaron el área.
El jefe de respuesta de emergencia, Mikael Dellemyr, señaló que por el momento no existe evidencia que vincule la explosión con la guerra en Irán y el conflicto en Medio Oriente. “Es demasiado pronto” para considerar esa hipótesis, afirmó en declaraciones al canal TV2, y explicó que hasta ahora no había “ninguna amenaza conocida contra la embajada”.
El episodio ocurrió en un contexto de alerta en varias representaciones diplomáticas de Estados Unidos por la escalada del conflicto en Medio Oriente, lo que llevó a reforzar las medidas de seguridad en distintas sedes.
Por su parte, la ministra de Justicia y de Situaciones de Emergencia, Astri Aas-Hansen, aseguró a la agencia noruega NTB que el Gobierno toma el incidente “muy en serio” y lo calificó como “inaceptable”. La funcionaria agregó que la policía trabaja con “recursos significativos” en la investigación y remarcó que, hasta el momento, “nada indica que la situación represente un peligro para la población”.