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Abadán: el objetivo clave que puede sacar del juego a Irán en dos semanas

Estados Unidos e Israel bombardearon Irán y dan inicio a una nueva escalada en la región con la amenaza de Donald Trump de hacer caer al régimen del ayatolá.


Irán fue bombardeada por Estados Unidos e Israel durante la mañana y la región se enfrenta a una nueva escalada militar que puede terminar con el régimen del ayatolá. Al mismo tiempo, existe un punto en Irán que, de atacarlo, el eje Washington-Tel Aviv dejaría fuera de juego a la República Islámica en solo unas semanas.

Durante el bombardeo coordinado entre Estados Unidos e Israel, quienes se dividieron el país por regiones a la hora de llevar adelante el ataque, se evitó el ataque a zonas petroleras, ya que esto podría disparar el precio del petróleo, pero también para tener con qué negociar con el régimen, ya que Irán es el tercer productor de los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

La importancia de Irán en medio de la crisis: conflictividad social y OPEP

Mientras la República Islámica de Irán atraviesa su crisis más profunda desde la revolución de 1979, con altos niveles de recesión, inflación y devaluación, todavía tiene un fuerte respaldo en el petróleo, tanto para sostener al régimen como para presionar a Donald Trump y las potencias. Al mismo tiempo, el riesgo de bloqueos y bombardeos puede debilitar a Teherán.

Igualmente Estados Unidos entiende el juego del petróleo y necesita que un país tan importante de la OPEP no caiga en desgracia para evitar que se dispare el precio del petróleo, ya sea por falta de producción como haciendo un cierre del Estrecho de Ormuz, la única salida del petróleo desde Irán. Además de esto, si Irán ataca objetivos petroleros de aliados americanos de la región, logrando perjudicar al mercado mundial como represalia por ataques.

Abadán: el objetivo que podría arruinar a Irán

Más allá del precio del petróleo, Irán tiene una debilidad en semejante industria petrolero: una sola refinería. Más allá de ser uno de los principales extractores de petróleo en el mundo, Irán solo tiene la refinería de Abadán, dentro de la región de Juzestán. Esta se encuentra en el extremo norte del Golfo Pérsico, limitando con Kuwait.

El lugar donde esta se ubica es estratégico, ya que la zona es de las de mayor extracción de petróleo y sirve para la salida directa del producto refinado a los barcos que luego salen de la zona para su traslado. A pesar de ello, es una debilidad para Irán tener solo esta refinería siendo un país que se sostiene del mercado interno de combustible, ya que un bombardeo que anule la refinería dejaría a Irán sin combustible en solo dos semanas, impidiendo cualquier alimentación para defenderse de ataques o planear una contraofensiva.