El ultimátum de Putin a Zelensky si Ucrania no acepta la tregua de alto al fuego
El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania atraviesa horas decisivas. Es que tras el encuentro que mantuvieron los presidentes Donald Trump y Volodymyr Zelensky en la Basílica de San Pedro durante la despedida del papa Francisco, el mundo se esperanzó con el fin de la guerra que mantiene en vilo a Europa y, por qué no, a todo el Planeta Tierra. Sin embargo, con el paso de los días ese escenario se fue desdibujando y ahora Vladimir Putin le dio un ultimátum al líder ucraniano.
Básicamente, Rusia le exige a Ucrania que cumpla con una tregua de tres días durante el 8, 9 y 10 de mayo, fechas en las que el país liderado por Putin conmemorará la victoria soviética sobre la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. "En caso de que no haya reciprocidad (en el cumplimiento de la tregua), se dará inmediatamente una respuesta adecuada", dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en conferencia de prensa.
Para los rusos, la propuesta de alto al fuego "sigue siendo actual" y se han impartido las instrucciones correspondientes entre las tropas. La decisión fue anunciada la semana pasada por Putin, quién impulsó una tregua unilateral de tres días por el 80 aniversario de la victoria de lo que entonces el mundo conoció como la Unión Soviética. De cumplirse el alto el fuego entrará en vigor en la medianoche del 7 al 8 de mayo y vencerá 72 horas después, en la medianoche del 10 al 11, informó el Kremlin en un comunicado.
La respuesta Ucraniana
Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, señaló que un alto el fuego de tres días es inútil e insistió en la necesidad de cesar las hostilidades durante al menos 30 días. "Intentemos un alto el fuego de 30 días. ¿Por qué de 30 días? Porque es imposible acordar nada en tres, cinco o siete días", explicó el mandatario europeo el pasado sábado.
Zelenski también afirmó que Ucrania no puede garantizar la seguridad de los líderes extranjeros que decidan acudir a la capital rusa para los festejos del Día de la Victoria, declaraciones que fueron recibidas como una amenaza por Moscú.

