China está dispuesta a "hablar" si Estados Unidos "muestra respeto"
La tensión entre Estados Unidos y China crece, por lo que todo el mundo está pendiente al siguiente movimiento que darán los respectivos líderes de las potencias, puesto que de ellas depende, en gran parte, el destino de la economía mundial y de los mercados financieros.
En este contexto, en las últimas horas, el Gobierno de Hong Kong anunció la suspensión inmediata de la aceptación de paquetes postales con destino a Estados Unidos, una decisión adoptada en respuesta al aumento de aranceles promovido por la Administración de Donald Trump. Las autoridades del territorio señalaron que los ciudadanos deberán asumir tasas consideradas “exorbitantes” debido a las decisiones adoptadas por el Gobierno estadounidense, a las que calificaron de “intimidatorias”.
La suspensión del servicio postal se produce tras la orden ejecutiva firmada por el expresidente Donald Trump a principios de abril, mediante la cual se eliminó la exención de impuestos para envíos postales con un valor inferior a 800 dólares provenientes de China y Hong Kong. Esta regla, conocida como “de minimis”, había permitido hasta ahora el ingreso libre de gravámenes para este tipo de productos. Con la nueva normativa, las tasas pasarán del 30 al 120 por ciento a partir del 2 de mayo.
Desde Pekín, la medida ha sido rechazada y calificada de irrazonable. Autoridades chinas remarcaron que la decisión forma parte de un patrón de hostigamiento económico contra el país asiático.
Las condiciones de China para abrirse al diálogo con Trump
En medio de la guerra comercial, este miércoles el gobierno liderado por Xi Jinping expresó estar a disposición de retomar el diálogo comercial con Washington bajo ciertas condiciones.
Según reportó la agencia Bloomberg, citando a una fuente cercana al gobierno chino, China está dispuesta a entablar negociaciones con Estados Unidos si la administración Trump muestra una actitud más respetuosa y coherente. Entre los requisitos planteados, China exige el cese de comentarios despectivos por parte de miembros del gabinete estadounidense, una mayor estabilidad en la posición de Washington, y la designación de un interlocutor claro que tenga el respaldo del presidente para facilitar los acuerdos.
El gobierno chino también pidió que las discusiones bilaterales incluyan temas sensibles como las sanciones impuestas por Estados Unidos y la situación de Taiwán, los cuales considera prioritarios para cualquier avance en la relación comercial. Las conversaciones deberían sentar las bases para un posible encuentro entre Trump y el presidente Xi Jinping, donde se firme un eventual acuerdo que contemple los intereses de ambas partes.

