ver más

China se planta frente a Trump y ofrece batalla en la mayor guerra comercial del siglo

Trump le da tregua a varios países, pero no a China. Pekín respondió con un documento oficial advirtiendo que no cederá. Te explicamos las claves de este pulso económico.

En un contundente documento de Estado, China respondió a la política de aranceles de la administración Trump, marcando un punto de inflexión en las tensiones comerciales entre las dos mayores economías del mundo. Eduardo Ripari entrevistó en MDZ Radio FM 105.5 al analista Sebastián Schulz, licenciado en Sociología y especialista en Estudios Chinos quien aseguró: "China ya no es la de los 80 o 90; hoy representa el 26% de la economía global y tiene capacidad para responder".  

El llamado a la "cordura" y la advertencia  

"China primero llama a Estados Unidos a una especie de cordura", explicó Schulz. El documento oficial, de entre 35 y 40 páginas, critica que Trump manipule "deliberadamente el comercio exterior, mirando solo los intereses de EE.UU.". Según el experto, Pekín considera que estas medidas "destruyen el orden internacional cooperativo e imponen la ley del más fuerte". Pero no se queda en la protesta: "Si EE.UU. insiste en esta vía, China está dispuesta a dar batalla".  

Escuchá la entrevista completa:

Trump: proteccionismo vs. la globalización

Schulz detalló que Trump representa un giro radical en la política estadounidense: "Es un proyecto antiglobalista, nacionalista y proteccionista". A diferencia de los demócratas, el republicano busca "recomponer las capacidades industriales que hicieron grande a EE.UU.", castigando a empresas que deslocalizaron su producción a China, México o India. "Las políticas arancelarias no solo afectan a países, sino a corporaciones que se fueron para abaratar costos laborales", señaló.  

Un ejemplo claro es la escudería Haas de Fórmula 1, que "depende de acero y hierro chinos" y ya advirtió sobre el impacto de los aranceles. "Trump les está diciendo: si producen fuera, pagarán más", agregó el analista.  

La tregua engañosa y la excepción china 

Aunque Trump anunció una pausa en los aranceles para varios países, Schulz subrayó que "es una tregua de 90 días, no una suspensión". China, sin embargo, quedó excluida: "Es el mensaje claro de que EE.UU. no cederá con Pekín". El objetivo, según el experto, es forzar negociaciones para reducir el "déficit comercial sideral" de EE.UU., que supera los 800.000 millones anuales.  

Xi Jinping, presidente de China.

La estrategia china: desdolarización y alianzas 

Frente a esta presión, China "se para de mano". Schulz destacó tres movimientos clave:  

1. Reducción de bonos del Tesoro: "Ya no es el mayor tenedor de deuda estadounidense".  
2. Acumulación de oro: "Lleva años comprando masivamente como respaldo".  
3. Fortaleza del BRICS: "Ahí están Rusia, Irán y hasta Turquía, un aliado de la OTAN. Trump está uniendo a sus rivales".  

Además, la UE, tras distanciarse de China por la guerra en Ucrania, ahora "vuelve a negociar con Pekín", algo que Schulz atribuye a que "Trump ha marginado a Europa de las decisiones geopolíticas".  

América Latina en el medio: ¿oportunidad o riesgo? 

Para Schulz, el conflicto podría beneficiar a exportadores de commodities como Argentina, pero hay un problema: "Tenemos un déficit comercial con China, mientras Brasil tiene un superávit de 40.000 millones". La relación, dijo, está "subaprovechada" por declaraciones del gobierno de Milei que "cayeron mal en Pekín".  

"EE.UU. y China compiten por venderle soja y petróleo al mundo, los mismos productos que Argentina exporta", explicó. "Si China diversifica sus compras, es una oportunidad, pero hay que recomponer lazos".  

Donald Trump y Xi Jinping.

Un nuevo orden en ciernes  

Schulz cerró con una reflexión: "Trump cree que puede doblegar a China como en los 90, pero se equivoca. Pekín lleva años preparándose para esto". La batalla comercial, más que por aranceles, es por el futuro del sistema económico global. Y China, concluyó, "juega a largo plazo".