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Hallazgo arqueológico sorprende a expertos en Alemania

Investigadores descubrieron una enigmática estructura de piedra que podría aportar nuevas claves sobre antiguas civilizaciones en la región, desafiando lo que se sabía hasta ahora.

Arqueólogos del Departamento Estatal de Conservación de Monumentos y Arqueología de Sajonia-Anhalt descubrieron un menhir (forma más sencilla de monumento megalítico) durante excavaciones realizadas en las proximidades de Halberstadt, en el estado de Sajonia-Anhalt, Alemania.

Los menhires, cuyo nombre proviene de lenguas britónicas y significa "piedras largas", son grandes estructuras de piedra colocadas verticalmente por el ser humano. Se asocian principalmente con la Edad del Bronce Medio en Europa, aunque algunos datan del Neolítico tardío. Estas piedras pueden encontrarse de manera aislada o formando parte de conjuntos, y su tamaño varía, aunque generalmente presentan una forma cónica hacia la parte superior. Si bien existen numerosos ejemplos en Bretaña, su presencia en el centro de Alemania es escasa, debido a la destrucción o pérdida de muchas de estas estructuras a lo largo de los siglos.

El descubrimiento tuvo lugar en Warmholzberg, al noreste de Halberstadt, donde se habían identificado anomalías estructurales en los campos de cultivo. Inicialmente, se pensó que podían corresponder a fosos subterráneos del desaparecido castillo de Witecke, destruido en el año 1140.

El menhir descubierto en Alemania. Foto: LDA.

Fotografías aéreas tomadas en la década de 1990 revelaron un complejo sistema de fosos con dos zanjas de 125 metros de largo cada una, dispuestas en un diseño abierto. En el interior de esta estructura se identificó una zanja trapezoidal de menor tamaño, relacionada con la cultura Baalberg, un subgrupo de la cultura de los vasos de embudo, cuyos sitios funerarios datan del cuarto milenio a. C.

Los arqueólogos llevaron a cabo excavaciones que permitieron determinar que las zanjas alcanzaban entre 0,8 y 1,2 metros de profundidad. Durante estos trabajos, también se desenterró una gran losa de arenisca, transportada desde una fuente de piedra ubicada a más de cinco kilómetros de distancia. La pieza, identificada como un menhir, mide 1,74 metros de altura y presenta una forma piramidal.

Según los especialistas, el menhir aporta información relevante sobre el complejo de Warmholzberg. Se cree que fue colocado originalmente en la cima de una cumbre como un marcador prominente. En algún momento de la prehistoria, fue removido intencionalmente y depositado en una zanja, posiblemente como parte de un rito.

Aún no se ha determinado quiénes trasladaron la piedra. Se considera improbable que hayan sido los descendientes directos de sus constructores, sino más bien integrantes de una cultura posterior con una visión del mundo diferente. Para ellos, el menhir podría haber representado un vestigio de antiguas creencias, percibido como enigmático o incluso amenazante. En la región central de Alemania, todos los menhires decorados conocidos fueron desplazados en la antigüedad y, en muchos casos, incorporados a tumbas posteriores.