Australia contra Estados Unidos por los aranceles impuestos
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, declaró que no está en los planes de su país tomar represalias a partir de los aranceles impuestos por Donald Trump al acero y al aluminio australianos, los cuales el primer ministro describió como "totalmente injustificados". El mes pasado, el presidente de Estados Unidos habló sobre la posibilidad de una exención arancelaria para Australia.
Te puede interesar
Cielo rojo en Australia: el fenómeno que dejó escenas "apocalípticas"
En una conferencia de prensa en Sídney, Albanese declaró que las acciones de Trump van "en contra del espíritu de la amistad duradera de nuestras dos naciones y fundamentalmente en desacuerdo con los beneficios que nuestra asociación económica ha proporcionado durante más de 70 años"
Previamente, la administración de Malcolm Turnbull, primer ministro de Australia entre 2015 y 2018, logró en su momento exenciones arancelarias en el primer mandato de Trump basándose en el argumento de que BlueScope, fabricante de acero australiano, emplea a miles de trabajadores norteamericanos. Aun así, estas exenciones tardaron varios meses en conseguirse.
Por lo tanto, a pesar de que se anticipó que ningún país, independientemente de su relación con Estados Unidos, recibió una exención hasta la fecha, el primer ministro australiano expresó su descontento al decir que "esta decisión por parte del gobierno de Trump es completamente injustificada".
“Los aranceles y las crecientes tensiones comerciales son una forma de autolesionarse económicamente y una receta para un crecimiento más lento y una mayor inflación", explicó Albanese cuando se refirió a las medidas tomadas por los Estados Unidos, "los consumidores son quienes lo paga. Por eso Australia no impondrá aranceles recíprocos a Estados Unidos”, señaló.
El pasado 10 de febrero, Donald Trump firmó órdenes ejecutivas para aumentar los aranceles sobre el aluminio del 10 al 25%, cuestión que se oficializó este miércoles. A su vez, decidió eliminar las cuotas libres de impuestos, exenciones y exclusiones para los aranceles del acero y el aluminio.
Sin embargo, el primer ministro destacó que Australia seguiría colaborando de forma constructiva con Estados Unidos, defendiendo los beneficios del comercio australiano y su impacto positivo en la población estadounidense. Las expectativas son que las exportaciones australianas se verán afectadas por un valor de 630 millones de dólares estadounidenses.

