¿Salud a precio de remate? El auge y los riesgos del turismo médico
El turismo médico se convirtió en un fenómeno global en crecimiento. La gente viaja a otros países en busca de tratamientos que en su lugar de origen serían demasiado caros, estarían inaccesibles o tendrían menor calidad. La imagen es casi siempre la misma: una persona en un país extranjero, recuperándose en un entorno paradisíaco, con costos que no se acercan a lo que pagaría en su país. Pero ¿es realmente tan sencillo? ¿Es esto una solución viable para los sistemas de salud o simplemente una consecuencia de su ineficiencia? Y, más importante aún, ¿qué pasa cuando algo sale mal?
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En lugares como Tailandia, Turquía o México, crece el turismo médico. En Bangkok, por ejemplo, un hospital ofrece una cirugía de bypass por un precio que es una fracción de lo que costaría en Estados Unidos. En Ciudad de México, un implante dental puede costar menos de una cuarta parte de lo que se pagaría en Nueva York. Y en Estambul, las clínicas de trasplante capilar reciben a miles de hombres al mes, vendiendo la promesa de un cabello renovado por menos de lo que costaría un tratamiento similar en Europa. Pero estos números también abren un debate más amplio: si la medicina es más barata en estos lugares, ¿por qué los seguros no incentivan este tipo de tratamientos en lugar de pagar precios exorbitantes en sus propios países?
Imaginemos que un seguro médico en Estados Unidos cubre una operación que cuesta cien mil dólares. En cambio, si la persona acepta viajar a un país donde el mismo procedimiento cuesta veinte mil, el seguro incluso podría cubrir el pasaje, la estadía y aún así gastar menos. ¿Por qué no es una práctica común? ¿Sería aceptable que un paciente tenga que viajar al otro lado del mundo para recibir un tratamiento porque el sistema de salud de su país lo hace inviable? Y si esto se implementara, ¿sería un avance o una señal de que algo está profundamente roto en los sistemas sanitarios de los países más desarrollados?
Pero más allá de los costos y la logística, el turismo médico tiene un lado oscuro. No todos los hospitales cumplen con los mismos estándares, y el riesgo de negligencia médica es real. Un turista que se somete a una operación en un país extranjero puede encontrarse sin recursos legales si algo sale mal. ¿A quién se demanda si una cirugía en Indonesia no resulta como se esperaba? ¿Cómo se responsabiliza a un hospital tailandés si un procedimiento estético termina en desastre? La mayoría de los pacientes no piensan en esto hasta que es demasiado tarde. Y en muchos casos, el retorno a casa puede significar lidiar con complicaciones sin posibilidad de reclamar o recibir seguimiento adecuado.
También está la cuestión de la ética en la atención médica. Algunos países invierten millones en atraer turistas médicos en lugar de fortalecer sus sistemas de salud para la población local. En Indonesia, se destinan miles de millones a la construcción de un centro de turismo médico en Bali, diseñado para recibir pacientes extranjeros con dinero, mientras que los hospitales en otras partes del país enfrentan la falta de médicos y recursos. ¿Es justo que un sistema de salud funcione mejor para los visitantes que para sus propios ciudadanos? En Turquía, el auge del turismo estético ha creado una proliferación de clínicas sin regulación adecuada, donde médicos poco calificados ofrecen cirugías a precios de remate. ¿Quién controla la calidad de estos procedimientos?
El turismo médico no es una tendencia pasajera. A medida que los costos en países desarrollados siguen en aumento y las desigualdades en la atención médica se hacen más evidentes, cada vez más personas ven en los viajes una solución. Pero detrás de los descuentos y las promesas de atención de lujo hay preguntas que todavía no tienen respuestas claras. ¿Hasta qué punto los gobiernos deberían permitir que sus ciudadanos recurran a otros países para recibir la atención que no pueden pagar en casa? ¿Cómo se protege a los pacientes en el extranjero? ¿Deberían los seguros facilitar estos viajes o los sistemas de salud deberían mejorar al punto de hacerlos innecesarios?
La medicina siempre reflejó a su sociedad y el turismo médico no es la excepción. Si cada vez más personas tienen que cruzar fronteras para recibir un tratamiento que debería estar disponible en su propio país, quizás la pregunta no sea a dónde viajar para operarse, sino por qué esto sigue siendo necesario.
Las cosas como son.
*Mookie Tenembaum aborda temas internacionales como este todas las semanas junto a Horacio Cabak en su podcast El Observador Internacional, disponible en Spotify, Apple, YouTube y todas las plataformas.

