Presenta:

Científicos explican por qué no seguir los consejos de las personas mayores de 100 años

María Branyas Morera, quien fue la mujer más longeva del mundo, compartió sus consejos para alcanzar una vida tan prolongada.
Los científicos no recomiendan seguir los consejos de las personas centenarias Foto: Gentileza familia Branyas Morera. / Efe.
Los científicos no recomiendan seguir los consejos de las personas centenarias Foto: Gentileza familia Branyas Morera. / Efe.

La reciente muerte de María Branyas Morera, reconocida como la persona más longeva del mundo a los 117 años, llevó a muchos a reflexionar sobre los secretos para una vida excepcionalmente larga. Sin embargo, algunos científicos advirtieron que seguir los consejos de longevidad de los centenarios no siempre es lo más recomendable.

Branyas, según el sitio web de Guinness World Records, atribuía su longevidad a factores como “orden, tranquilidad, una buena conexión con familiares y amigos, contacto con la naturaleza, estabilidad emocional, no tener preocupaciones ni arrepentimientos, mucho positivismo y evitar a las personas tóxicas". No obstante, Richard Faragher, profesor de biogerontología de la Universidad de Brighton, señaló que los científicos aún no comprenden completamente por qué algunas personas superan los 100 años de vida.

Faragher presentó dos teorías principales para explicar este fenómeno, que no se excluyen mutuamente. La primera sugiere que algunos individuos simplemente "tienen suerte". Esto significa que, aunque los centenarios tengan ciertos hábitos, esos hábitos no son necesariamente responsables de su longevidad. "El hecho de que alguien haya sobrevivido fumando 60 cigarrillos al día no significa que fumar 60 cigarrillos al día sea beneficioso para la salud", explicó Faragher en The Guardian.

El posteo del Libro Guinness en el que anuncia el miércoles 21 de agosto que Tomiko Itooka, de 116 años, es ahora la persona más longeva del mundo. Foto: Captura de X

La segunda teoría plantea que los centenarios podrían tener características genéticas específicas que los hacen más robustos y les permiten vivir más tiempo. Faragher advirtió que, independientemente de la teoría que se considere, ambas llevan a la misma conclusión: “Nunca, jamás, tome consejos de salud y estilo de vida de un centenario”. Agregó que, en general, los centenarios no hacen mucho ejercicio y sus dietas suelen ser poco saludables; algunos incluso son fumadores.

Este punto de vista contrasta con la evidencia epidemiológica sobre cómo prolongar una vida saludable.

Faragher citó un estudio que encontró que no fumar, hacer ejercicio, beber con moderación y consumir cinco porciones de frutas y verduras al día podría aumentar la esperanza de vida hasta 14 años. “El hecho de que [los centenarios] realicen muchas de estas prácticas poco saludables y aun así sigan adelante con la vida indica que o son muy afortunados o están genéticamente bien dotados”, afirmó.

Branyas reconoció que la suerte había influido en su longeva vida, mientras que su hija, Rosa Moret, atribuyó la longevidad de su madre a la genética, destacando que nunca había sido hospitalizada, no se había roto ningún hueso y no sufría dolor, según relató a la televisión regional catalana en 2023.

Faragher también sugirió que muchas de las posibles razones para la longevidad de los centenarios podrían ser ejemplos de causalidad inversa. Por ejemplo, la idea de que una actitud mental positiva pueda prolongar la vida podría estar relacionada, en parte, con que las personas sean más optimistas debido a su mejor estado de salud. "¿Cuándo fue la última vez que tuvo una actitud mental realmente positiva y dolor de muelas al mismo tiempo?", cuestionó.

A nivel poblacional, los expertos apuntan a factores bien conocidos que pueden mejorar la esperanza de vida, como los avances en la atención médica y la higiene. David Sinclair, director ejecutivo del International Longevity Centre, explicó a The Guardian que hace unos 100 años, el aumento de la esperanza de vida se debió a mejoras que redujeron la mortalidad infantil, principalmente gracias a la introducción de vacunas y agua potable. En las últimas dos décadas, y en las próximas, se espera un enfoque similar en relación con la vejez, incluyendo mejoras en vacunas y otros medicamentos que ayudarán a aumentar la esperanza de vida entre las personas mayores.

Sinclair subrayó que, aunque algunas personas alcanzan los cien años o más, eso no significa que sus vidas estén llenas de celebraciones. Muchas veces, estos individuos enfrentan desafíos, como vivir solos durante muchos años. “La realidad no siempre es tan positiva como parece”, concluyó Sinclair.