Sorprendente descubrimiento sobre los primeros habitantes de la Amazonia
La NASA se sirve de su telescopio espacial James Webb para este descubrimiento. Foto: NASA, ESA
En un estudio reciente sobre arte rupestre en la Amazonia colombiana se descubrieron nuevos aspectos fascinantes sobre la compleja relación entre los primeros habitantes de la región y los animales con los que interactuaban. Publicado en el Journal of Anthropological Archaeology, la investigación se centró en las imágenes de arte rupestre en Cerro Azul, una serie de afloramientos rocosos y galerías utilizadas como lienzo por miles de años.
Mark Robinson, Profesor Asociado de Arqueología en el Departamento de Arqueología e Historia de Exeter, señala que "estos sitios de arte rupestre contienen la evidencia más antigua de humanos en la Amazonia occidental, remontándose a 12.500 años atrás". Según Robinson, el arte proporciona una visión asombrosa de cómo estos primeros pobladores entendían su lugar en el mundo y cómo establecían relaciones con los animales.
Como parte de la investigación, también se estudiaron restos zooarqueológicos de excavaciones cercanas, que indicaron una dieta variada de peces, mamíferos y reptiles entre los primeros habitantes. Sin embargo, las proporciones de huesos de animales no coinciden con la frecuencia de animales representados en el arte, lo que sugiere que los artistas antiguos no representaban necesariamente a los animales que más consumían.
Robinson explica que "el contexto demuestra la complejidad de las relaciones amazónicas con los animales, tanto como fuente de alimento como seres venerados, que tenían conexiones sobrenaturales y requerían negociaciones complejas por parte de especialistas rituales".
Un total de 3.223 imágenes fueron catalogadas mediante fotogrametría con drones y fotografía tradicional. Las imágenes se clasificaron por su forma, siendo las figurativas las más comunes, constituyendo el 58% del total. Más de la mitad de estas estaban relacionadas con animales, identificándose al menos 22 especies diferentes, incluyendo venados, aves, pecaríes, lagartos, tortugas y tapires.
La diversidad de animales representados en el arte y los restos arqueológicos demuestra un amplio conocimiento y explotación de múltiples ambientes en la región, que incluyen sabanas, bosques inundados y ríos. Según Javier Aceituno, de la Universidad de Antioquia en Medellín, "poseían un conocimiento íntimo de los diversos hábitats de la región y las habilidades necesarias para rastrear y cazar animales, así como recolectar plantas, como parte de una estrategia de subsistencia amplia".