La antigua leyenda romana que cobra vida con un nuevo descubrimiento arqueológico
Arqueólogos de la Universidad de Kentucky descubrieron un antiguo muro romano en el sur de Calabria, Italia. Este muro habría sido utilizado para contener a Espartaco, un gladiador que lideró una famosa rebelión contra Roma entre los años 73 y 71 a.C., según diversas fuentes romanas.
La mayoría de la información sobre la rebelión de Espartaco proviene de los escritos de Plutarco de Queronea y Appian de Alexandria, ambos cronistas de la época. Según estos autores, la insurrección comenzó en el año 73 a.C. cuando Espartaco y un grupo de esclavos lograron escapar de una escuela romana (Ludus) en Capua, situada en la región de Campania.
Durante los años que duró la rebelión, Espartaco liberó esclavos a lo largo de la región y fortaleció su ejército, que llegó a contar con aproximadamente 70.000 hombres.
Esta insurrección obligó al Senado romano a enviar ocho legiones para enfrentarlo, resultando en la derrota de Espartaco en el año 71 a.C.
Ahora, en un nuevo estudio del bosque del Dossone della Melia, arqueólogos descubrieron un muro de piedra y un terraplén que se extienden a lo largo de 2,7 km. Además, de vestigios de una fossa (zanja defensiva) romana y un sistema de agger (doble muralla o terraplén). Desde el Instituto Arqueológico de América aseguraron que: "El muro ha sido ahora identificado de forma concluyente como parte de las estructuras construidas por el general romano Marco Licinio Craso para contener al líder de la revuelta de esclavos Espartaco y a sus fuerzas".
Además, en las zonas lindantes a este muro de piedra se descubrieron armas de hierro rotas, empuñaduras de espada, grandes hojas curvas, puntas de jabalina, una punta de lanza y otros restos metálicos, lo que indica una batalla campal en el lugar entre los romanos y las fuerzas de Espartaco para liberarse de la trampa.
Según comentó Paolo Visona, líder de la excavación, "el descubrimiento fue posible gracias a la información facilitada por un grupo local de ecologistas que conocían la existencia del muro, pero no sabían qué podía ser". El equipo investigó el muro y la zanja mediante radar de penetración terrestre, LIDAR, magnetometría y muestreo de testigos del suelo.