Elecciones en EE.UU.

Efecto boomerang: por qué el juicio contra Trump podría fortalecerlo de cara a las elecciones presidenciales

Por qué si una causa judicial en contra es perjudicial para la imagen de un acusado, en el caso de Donald Trump puede darle el empujón final para ganar las elecciones.

Miguel Díaz domingo, 21 de abril de 2024 · 07:11 hs
Efecto boomerang: por qué el juicio contra Trump podría fortalecerlo de cara a las elecciones presidenciales
Donald Trump enfrenta un juicio que podría terminar beneficiándolo en su carreta a la Casa Blanca Foto: EFE

El sentido común nos dice que una causa judicial en contra es perjudicial para la imagen del acusado, pero puede haber excepciones. ¿Qué pasa si el caso despierta tantas suspicacias de estar amañado que, por el contrario, fortalece su reputación? Esto podría ocurrir con el juicio que tendrá a Donald Trump como protagonista en las próximas semanas.

“Esto es un escándalo”, apuntó Trump ante la prensa que se amontonaba en la entrada de un tribunal del estado de Nueva York el lunes de esta semana. "Esto es persecución política", afirmó.

El ex mandatario republicano, que busca volver a la Casa Blanca, está acusado de ocultar el pago de 130.000 dólares a una exactriz de cine para adultos durante la campaña electoral de 2016 (en la cual finalmente se impuso sobre la demócrata Hillary Clinton). Stormy Daniels, cuyo nombre real es Stephanie Clifford, sostiene que mantuvo una relación extramatrimonial con el magnate diez años antes y que recibió posteriormente ese pago para que no lo revelara.

Ese es básicamente el caso. Trump se ha declarado inocente y sostiene que no sólo no ha tenido relaciones íntimas con Daniels sino que el pago en cuestión lo realizó su exabogado Michael Cohen, sin que él lo supiera.

¿Por qué aparece ahora este hecho -que se remonta a lo ocurrido supuestamente hace ocho años-? La respuesta parece obvia: la campaña electoral. De hecho, esta causa -y las otras tres que enfrenta el líder del movimiento MAGA- aparecieron una tras otra cuando el magnate anunció su intención de presentarse a la interna del Partido Republicano.

Aunque parezca exagerado, lo cierto es que el fiscal de distrito de Nueva York, Alvin Bragg, encontró 34 cargos para imputar a Trump en el caso de “dinero secreto”. Este controvertido fiscal, que simpatiza con el Partido Demócrata y cuya campaña fue financiada por el polémico especulador George Soros, lo acusó básicamente de falsificar registros para encubrir el pago en cuestión y, de esa forma, interferir a su favor -de alguna manera- en el desarrollo de la campaña presidencial.

En otras palabras, se lo acusa -evidentemente sin mucho sustento- de una “interferencia electoral”. La pregunta se cae de madura: suponiendo que Trump lo hizo, ¿ese hecho hubiese cambiado el resultado de las elecciones?

En este punto, ante un caso tan endeble, aparece la posibilidad de que se produzca un auténtico “efecto boomerang”. Si a pesar de la falta de solidez en las pruebas, Trump igualmente es declarado culpable, él sostendrá -como lo viene haciendo- que es parte de la campaña del “corrupto” establishment político-jurídico estadounidense para que no regrese a Washington D. C. Y si es declarado inocente, por supuesto que eso fortalecerá su imagen y reafirmará su retórica de que, efectivamente, son causas armadas a propósito contra él.

"[Trump] dirá que una condena será una prueba más de que el Estado profundo y el sistema de justicia están en su contra. Y si es absuelto, puede cantar victoria", reconoce Rick Hasen, profesor en la Facultad de Derecho de UCLA, un académico crítico de los esfuerzos del exmandatario para revertir los resultados electorales de 2020. De hecho, señala que los cargos que enfrenta el líder republicano son "tan menores" que podrían socavar los otros casos que tratan asuntos más graves como sus supuestos intentos por revertir las elecciones o la incautación de documentación altamente clasificada.

En todo caso, de lo que no hay dudas es de que esta causa fortalecerá a Trump como líder del GOP (sigla en inglés del Gran Partido Viejo, como también se lo conoce al Partido Republicano). De hecho, en marzo de 2023, cuando el dirigente de 77 años fue acusado por un gran jurado, muchos republicanos comenzaron a apoyarlo considerando que los cargos eran injustos. Las encuestas de Reuters/Ipsos mostraron que su ventaja sobre su entonces rival interno más cercano, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, se amplió de 14 a 26 puntos. La campaña de Trump recaudó más de 13 millones de dólares en la semana posterior a la acusación. De esta forma, Trump se adelantó a sus rivales internos obteniendo una ventaja que nunca abandonó y que lo posicionó como líder indiscutido de su partido.

Ahora que Trump enfrentará finalmente su juicio, que podría tener su veredicto a tan solo seis meses del 5 de noviembre cuando los estadounidenses acudan a las urnas para elegir a su próximo presidente, ¿se podría impulsar nuevamente su candidatura?

"Este caso ayudará a Trump, de eso no hay duda", asegura al respecto John Feehery, estratega republicano que apoyó inicialmente a DeSantis en la carrera por la nominación republicana, pero luego de que este se bajó, se inclinó por Trump.

Sin embargo, para Feehery, en esta ocasión la intención de voto del candidato republicano no solo se fortalecerá dentro de su base sino también entre los independientes -que representan nada más ni nada menos que un tercio del electorado-.

"Es el caso más débil de los cuatro, es claramente partidista, la mayoría de los republicanos lo ven así al igual que algunos independientes (...) A los votantes independientes les gusta el juego limpio. Este procesamiento no es un juego limpio", indicó.

La mayoría de las encuestas de opinión sugieren que aproximadamente un tercio de los votantes estadounidenses no votaría por Trump en caso de que este sea declarado culpable de algún delito. Pero este dato por sí solo queda inconcluso, ¿qué pasa con el otro 70% del electorado? En un escenario político tan polarizado, ¿la mayoría podría votar por el exmandatario aún en estas circunstancias?

En conclusión, Trump se ha convertido en el primer expresidente de la historia de Estados Unidos en enfrentar una acusación penal. A la vez, a la luz de los hechos, podría ser también el primero en regresar a la Casa Blanca acarreando una condena, un hecho inaudito que tiene como protagonista al líder global más disruptivo de este siglo.

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