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Madrugada de tensión en Moscú tras el atentado terrorista de ISIS

Agencias internacionales aseguran que podría hablar Vladimir Putin durante las primeras horas del día sábado en Rusia.
Foto: TASS
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Un grupo de hombres armados con fusiles automáticos protagonizó el viernes un sangriento tiroteo en una sala de conciertos a las afueras de Moscú, donde murieron varias decenas de personas y más de un centenar resultaron heridas, atentado que fue reivindicado por el Estado Islámico.

El Servicio Federal de Seguridad (FSB) dejó de manera preliminar el saldo mortal en 40, a lo que hay que sumar 146 heridos, de los cuales unos 60 se encuentran en estado grave, según fuentes del Gobierno ruso.

El ataque, que causó un gran pánico en Moscú en una tarde de viernes, es el primer atentado terrorista de gravedad ocurrido en este país desde el comienzo de la guerra en Ucrania hace más de dos años y el mayor perpetrado en la capital rusa en más de una década.

Entrada la madrugada en Moscú, la ciudad vive unas primeras horas del día sábado de absoluta tensión y en alerta tras el atentado terrorista en el Ayuntamiento de Crocus. Agencias internacionales indican que "se espera en cualquier momento de la madrugada o al amanecer el mensaje a la nación del presidente Vladimir Putin".

Putin ignoró los avisos de Occidente

Las Embajadas occidentales en Rusia habían advertido una semana antes de las elecciones presidenciales del 15-17 de marzo sobre posibles atentados terroristas en este país, avisos que el presidente, Vladímir Putin, consideró "un abierto chantaje y un intento de intimidar y desestabilizar nuestra sociedad".

La primera legación en emitir una alerta fue la de EEUU, que en su página web avisó que grupos extremistas tenían "planes inminentes de atacar" grandes aglomeraciones de personas.

Mientras, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, decidió cancelar el viernes todas las actividades culturales, deportivas y de ocio previstas para el fin de semana. Se le sumó de inmediato el Teatro Bolshói, que canceló las actuaciones del sábado y el domingo.

Además, las autoridades extremaron las medidas de seguridad en los principales nudos de comunicaciones y en los aeropuertos de la capital, en previsión de posibles atentados.