Arqueólogos encontraron en una iglesia una escalera oculta que llevó a un descubrimiento fascinante
Un equipo de arqueólogos que trabajaba en la restauración de una iglesia medieval en Francia encontró una escalera oculta que llevó al descubrimiento de una bóveda subterránea con más de 400 años de antigüedad. La Iglesia de San Filiberto, ubicada en Dijon, fue objeto de excavaciones para evaluar el estado de las columnas que sostienen su estructura, informó el Instituto Nacional Francés de Investigaciones Arqueológicas Preventivas en un comunicado difundido
El templo, que cuenta con cerca de 800 años de historia, ha sufrido graves daños ocasionados por la erosión de sal, lo que pone en peligro la estabilidad de las bases de sus pilares de piedra. Para realizar las evaluaciones, los trabajadores excavaron a una profundidad de aproximadamente tres metros en distintas áreas del santuario. Durante estos trabajos, lo que comenzó como un proyecto de restauración se transformó en una investigación arqueológica al revelarse antiguas estructuras bajo el edificio.
En una de las áreas intervenidas, los arqueólogos localizaron una escalera que conducía a un sótano olvidado. Según el instituto, la entrada a esta bóveda había sido cubierta en la década de 1970. Las imágenes publicadas muestran la bóveda tanto desde su acceso superior como en detalle. Dentro del espacio, se encontraron varios ataúdes que contenían restos óseos de adultos y niños.
Los trabajos también sacaron a la luz restos de una construcción anterior, posiblemente perteneciente a una iglesia que dataría de los siglos X u XI. Una fotografía presentada por el instituto muestra los vestigios de estas paredes de piedra parcialmente conservadas.
En las capas más profundas de las excavaciones, el equipo descubrió cuatro sarcófagos de piedra que, según los especialistas, tendrían al menos 1.500 años de antigüedad. Estos antiguos entierros habrían estado originalmente dentro de un edificio, aunque no se tienen detalles sobre la estructura que los albergaba.