Un descubrimiento arqueológico en Francia cambia lo que sabíamos de dos épocas históricas
Arqueólogos en Francia descubrieron un anillo de oro de 1.800 años de antigüedad con un retrato tallado de Venus, la diosa romana asociada con la victoria, junto a un conjunto de monedas medievales que datan de la época del Imperio Carolingio. Los hallazgos tuvieron lugar cerca de la localidad de Pacé, en Bretaña, según informó el Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (INRAP).
El anillo, encontrado en un estado de conservación excepcional, cuenta con una gema de nicolo, un tipo de ónix caracterizado por una capa azulada sobre una base negra.
En la gema, los arqueólogos identificaron una representación de Venus Victrix, "Venus la Victoriosa", enmarcada por patrones lineales grabados en oro. Se determinó que la pieza data del siglo II o III d.C., periodo en el que la región formaba parte del Imperio Romano. Su localización en una antigua vía romana, todavía marcada por surcos de vehículos, sugiere que la ruta conectaba con un asentamiento cercano. Aún se desconoce la identidad del propietario del anillo o cómo llegó al lugar.
Restos de un asentamiento medieval
En el mismo sitio, los investigadores también identificaron los vestigios de una aldea medieval que prosperó hace aproximadamente 1.300 años. Entre los restos se encontraron casas, campos de cultivo, pastizales y silos subterráneos para almacenamiento. Las estructuras, construidas con tierra, madera, yeso y adobe, tenían techos fabricados con materiales vegetales.
El hallazgo más destacado de este nivel arqueológico fue un conjunto de una docena de monedas que datan de los siglos IX y X d.C., halladas juntas. Estas monedas corresponden al periodo en el que la región estaba bajo el dominio del Imperio Carolingio, que gobernó gran parte de la actual Francia y regiones vecinas de Europa occidental.
Sin embargo, este imperio enfrentó constantes incursiones vikingas, lo que los obligó a ceder territorios. La aldea parece haber sido abandonada durante el siglo X, aunque no se ha determinado si esto estuvo relacionado con los ataques vikingos o con otros factores.
Entre los artefactos adicionales encontrados en el asentamiento medieval se incluyen vajilla, ollas de cocina y piedras de molino utilizadas para procesar granos. Estos elementos ofrecen una visión más detallada sobre la vida cotidiana de los habitantes de la aldea en ese periodo. El descubrimiento del anillo y las monedas permite conectar dos épocas históricas distintas, revelando cómo evolucionó la región a lo largo de los siglos.

