Siria: insurgentes habrían tomado el Palacio Presidencial de Bashar al Assad
El conflicto sirio alcanzó un punto de inflexión dramático con la toma de Alepo por parte de grupos insurgentes. La segunda ciudad más importante de Siria cayó tras una ofensiva relámpago que sacudió las estructuras del régimen de Bashar al Assad, generando un golpe simbólico y estratégico de proporciones mayúsculas.
Los rebeldes ejecutaron una operación militar calculada, ingresando a la ciudad desde el norte y tomando el control de zonas neurálgicas. El Palacio Presidencial y puntos estratégicos como el aeropuerto internacional y la ciudadela medieval quedaron en manos de los insurgentes, marcando un hito en la guerra civil que desangra Siria desde 2011.
Un momento emblemático de la ofensiva fue el derribo de la estatua de Bassel al Assad en la plaza Basilea. Este acto simbólico representó más que un simple vandalismo: significó el desmoronamiento de un símbolo del poder dictatorial que ha dominado el país durante décadas. Los combatientes celebraron su victoria mientras documentaban cada momento de la conquista.
Mirá el video:
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos confirmó que, por primera vez desde el inicio del conflicto, Alepo escapaba al control del régimen sirio. Los insurgentes, respaldados parcialmente por Turquía y conformados por una coalición de grupos con fuertes componentes yihadistas, lograron su objetivo más significativo en años recientes.
La respuesta del gobierno no se hizo esperar. El ejército sirio anunció el despliegue de tropas para recuperar las áreas perdidas, mientras la aviación gubernamental bombardeaba posiciones rebeldes. Bashar al Assad prometió defender la "estabilidad e integridad territorial" del país, utilizando su retórica habitual de lucha contra el terrorismo.

