Revolucionario descubrimiento arqueológico en el Santo Sepulcro
Investigaciones arqueológicas realizadas por expertos de la Universidad Sapienza de Roma lograron un importante descubrimiento sobre los orígenes de la Iglesia del Santo Sepulcro, ubicada en el barrio cristiano de Jerusalén.
Este edificio, que data del siglo IV, es la sede del Patriarcado Ortodoxo Griego de Jerusalén y uno de los lugares más sagrados del cristianismo.
De acuerdo con la tradición, la iglesia se construyó en el lugar donde ocurrió la crucifixión, sepultura y resurrección de Jesús. En una conferencia de prensa que reunió a representantes ortodoxos griegos, católicos latinos y armenios, encargados de custodiar la iglesia, se informó que las excavaciones confirmaron que el área fue inicialmente una antigua cantera. Las marcas profundas de sierras y la extracción de bloques de piedra en el terreno rocoso respaldan esta conclusión.
El análisis indicó que las actividades de extracción seguían un patrón de noreste a suroeste, alcanzando profundidades superiores a los cinco metros en ciertas zonas. La cantera fue abandonada en la Edad del Hierro y más tarde se utilizó para cultivos como olivos y vides. Tras el sitio de Jerusalén en el año 70 d.C. durante la Primera Guerra Judeo-Romana, el emperador Adriano estableció una colonia romana llamada Aelia Capitolina y construyó un templo pagano sobre la antigua cantera.
Ese templo permaneció hasta el siglo IV, cuando el emperador Constantino el Grande lo mandó demoler para erigir una iglesia cristiana. Macario I, obispo de Jerusalén, obtuvo permiso de Constantino para realizar excavaciones en el sitio donde se creía que estaba enterrado Cristo. Estas excavaciones revelaron una tumba excavada en la roca que Macario identificó como el lugar de sepultura de Jesús.
Este descubrimiento se une a un estudio reciente que también reveló vestigios de una estructura de culto romano de la época de Adriano y evidencia de nivelaciones extensivas en el terreno rocoso, realizadas para construir edificaciones monumentales. La iglesia construida en el siglo IV se describió como “un santuario complejo, con lugares de culto y veneración, diferentes liturgias y rutas para peregrinos, con portales que ofrecían refugio, siguiendo métodos conocidos en santuarios precristianos y cristianos tempranos”.
Actualmente, las excavaciones se concentran en el ala norte de la iglesia para investigar más a fondo la estructura romana de culto. Los trabajos también incluyen la documentación de toda la basílica y sus anexos, además del análisis de materiales para profundizar en la evolución histórica del sitio y su importancia dentro de la ciudad.

