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Descubren en España que los neandertales tenían un hobby inesperado

Hace 46.000 años, los habitantes de la cueva Prado Vargas recolectaban fósiles marinos, un comportamiento que podría tener un significado simbólico o cultural según los investigadores.
El descubrimiento ocurrió en la famosa cueva Prado Vargas. Foto: Shutterstock
El descubrimiento ocurrió en la famosa cueva Prado Vargas. Foto: Shutterstock

Los neandertales que habitaron la cueva de Prado Vargas, situada en el norte de España, fueron los primeros coleccionistas conocidos de la historia. Hace 46.000 años, estos homínidos recolectaron fósiles de origen marino en este yacimiento, que forma parte del complejo kárstico del Monumento Natural Ojo Guareña.

Un estudio publicado en la revista internacional Quaternary reveló que una especie diferente al Homo sapiens desarrolló una primera colección de fósiles. Estos fósiles marinos del Cretácico fueron trasladados por los neandertales al interior de la cueva, que funcionaba como campamento, según informó el equipo de investigación en un comunicado.

El artículo científico fue liderado por Marta Navazo, profesora de la Universidad de Burgos. La investigación se centró en el análisis de quince fósiles marinos descubiertos desde 2016 en la excavación sistemática del nivel 4 del yacimiento, cuya antigüedad se data en 46.000 años.

Los neandertales trasladaban fósiles marinos al interior de una cueva que funcionaba como campamento. Foto: ICAL. 

El análisis taxonómico identificó que la mayoría de los fósiles pertenecen al filo de los moluscos (Mollusca), salvo uno, clasificado en el filo de los erizos de mar (Echinodermata). De los moluscos, la mitad pertenecen a la clase de los bivalvos (Bivalvia), mientras que el resto son gasterópodos (Gastropoda). Entre estos últimos, destaca la familia de los tylostomas (Tylostomatidae), representada por seis especímenes.

Los tylostomas son fósiles de caracoles que alcanzaban hasta 10 centímetros y poseían conchas holostomadas con varias espiras, siendo la última de mayor tamaño. Estos caracoles vivieron sobre fondos marinos poco profundos hace millones de años, durante el Cretácico superior, entre 100 y 66 millones de años atrás, mucho antes de la aparición de los primeros homínidos.

Los neandertales de Prado Vargas recogieron estos fósiles durante sus desplazamientos en busca de alimentos, madera para fabricar jabalinas o sílex para herramientas. Los depósitos fósiles estaban ubicados a una distancia de entre dos y cuatro kilómetros de la cueva, desde donde fueron transportados deliberadamente.

En cuanto al propósito de esta recolección, el equipo investigador propone varias hipótesis. Salvo un caso aislado, los fósiles no presentan marcas de uso como percutores, lo que sugiere un significado simbólico en lugar de práctico. Se especula que los fósiles pudieron ser recolectados por razones estéticas, para intercambios dentro o fuera del grupo, como elementos de juego en el campamento o para reforzar la cohesión cultural.

Además, se plantea la posibilidad de que los niños del grupo participaran en esta actividad, ya que el coleccionismo es una práctica típica en la infancia de los homínidos. Independientemente del motivo, el transporte sistemático y repetitivo de los fósiles demuestra el interés y la intención de los neandertales por recolectarlos.

Este comportamiento convierte a los neandertales de Prado Vargas en los primeros coleccionistas de fósiles documentados en la historia evolutiva humana.