El excepcional hallazgo arqueológico en las profundidades del mar Mediterráneo
En el fondo del mar Mediterráneo, un grupo de arqueólogos encontraron un antiguo barco romano que data del siglo I o II a. C. El descubrimiento fue calificado como "excepcional".
Por su contenido, cientos de frascos, los expertos aseguraron que se trata de un carguero romano. El hallazgo arqueológico ocurrió a unos 160 metros de profundidad cerca de Civitavecchia, una ciudad portuaria a 80 kilómetros de Roma.
El descubrimiento lo hicieron arqueólogos de la brigada policial de protección del patrimonio cultural de Italia junto a grupos de buzos de otras instituciones gubernamentales. "Este descubrimiento excepcional representa un ejemplo importante del hundimiento de un barco romano que enfrentó los peligros del mar en un intento de llegar a la costa y da testimonio de las antiguas rutas comerciales marítimas", comentaron en un comunicado desde la brigada policial de protección de patrimonio cultural.
El barco en las profundidades del mar Mediterráneo
Se cree que este carguero tenía unos 20 metros de largo y estaba lleno de tinajas romanas, que se las conocía en un pasado como ánforas.
En la costa mediterránea de Italia se esconden tesoros arqueológicos sumergidos que son cuidadosamente protegidos por los escuadrones de buceo de la policía para evitar saqueos. Durante el año 2021, en el transcurso de apenas unas semanas, los arqueólogos sicilianos hicieron dos fascinantes hallazgos de antiguos barcos romanos.
Uno de estos barcos fue localizado frente a la costa de Palermo, mientras que el otro se encontraba cerca de la isla de Ustica. Ambos navíos habían transportado en su época grandes cantidades de ánforas de vino, añadiendo un emocionante capítulo a la rica historia submarina de la región.
En el pasado, se han descubierto otros barcos romanos en las aguas del Mediterráneo, uno de ellos sorprendentemente bien conservado y que data del siglo II a.C. Este hallazgo ocurrió en 2013, frente a la costa de Génova. La localización de este barco fue posible gracias a la información obtenida durante una extensa investigación de un año sobre artefactos robados que se vendían en el mercado negro del norte de Italia.
De manera preocupante, cada año la policía italiana encuentra cientos de ánforas romanas antiguas que han sido extraídas ilegalmente, confiscándolas en las casas de comerciantes de arte.

