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Un año tras la invasión, estamos vivos

Casas en ruinas y gente huyendo presa de la desesperación, así son ya las noticias cotidianas de Ucrania. Inna Usenko es escritora nacida en Ucrania y reflexiona en MDZ acerca de todo este tiempo hostil en su país.
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Estas imágenes me recordaron a la famosa pintura del artista ruso del siglo XIX, Karl Briulov, que representó el último día de Pompeya, ciudad que desapareció hace 2.000 años debido a la erupción del Vesubio. No se sabe qué quiso transmitir el artista con esta pintura: empatía por una tragedia pretérita o admiración por lo bellamente que muere la gente. El alma rusa es tan misteriosa...

Pero es importante hacer la analogía. Ahora mismo nuestro país se está muriendo ante los ojos de todo el mundo, simplemente en directo. Cada misil lanzado por los rusos es equivalente al Vesubio. Pero mientras que un volcán es un elemento ciego, los cohetes son una muestra de la malvada voluntad de los salvajes de nuestros tiempos.

Durante el terrible año pasado, Ucrania ya ha sido medio destruida. Y con cada día que pasa, el hierro destructor se traga otro pedazo. Ante vuestros ojos, está pereciendo la nación entera: los cuerpos humanos y nuestros valores comunes están siendo descuartizados, la propiedad y la libertad están siendo robadas. Se está perdiendo lo que nuestros antepasados construyeron a lo largo de los siglos, agotando todas sus fuerzas para recolectar y nutrir, proyectar y conseguir. 

Rusia secuestró a decenas de miles de nuestros niños de los territorios ocupados (datos de fuentes oficiales). Están robando el futuro del país, como otrora hicieron las hordas salvajes de sus ancestros. ¿En quiénes se convertirán allí estos niños, en modernos mamelucos y jenízaros del sanguinario imperio? ¿Ha habido alguna vez en la historia un crimen de lesa humanidad tan prolongado, que todos observaran en silencio, articulando clichés consoladores: “¡Todo será reconstruido! Pero, qué pena dan los fallecidos". Al ver estas terribles imágenes de los noticiarios, cada habitante del mundo se estremeció y se convenció de que la muerte le podía alcanzar por sorpresa mediante una bomba en su propia casa, en su propia cama.

Ucrania cuando había paz

¿Acaso, de ahora en adelante, la humanidad tendrá que sobrevivir debajo de la tierra, sin luz ni comodidades, de la misma manera que han estado viviendo los ucranianos durante un año? ¿Acaso las ratas de la política buscan devolver a la humanidad al estado de pequeños roedores?  En pleno corazón de Europa, los bárbaros están creando un desierto minado donde antes había ciudades y pueblos florecientes. Y la ayuda que recibe Ucrania no es equiparable a esas pérdidas. Sí, tenemos generadores, muchos generadores, pero no son eficaces contra los misiles, son como bálsamos para los muertos. Mientras que estemos vivos, necesitamos cirugía moderna.

Solo un ataque preventivo es efectivo contra los misiles. Y esto es exactamente lo que habría hecho EE.UU. en febrero de 2022 si hubiera una amenaza para sus ciudadanos: destruir los misiles en las bases de sus enemigos. Aquello que la URSS y los EE.UU. preparaban el uno para el otro, ha caído sobre nuestras pacíficas ciudades. ¿Durante cuánto tiempo estos dos halcones negociaron sobre la carrera armamentística? Y miren, los principales actores de estos peligrosos juegos resultaron ilesos. Sin embargo, a los pacíficos segadores de trigo, no se les tiene lástima. Un país amante de paz se convirtió en un campo de pruebas para las armas modernas. Todo como resultado de firmar desacertadamente cierto memorando...

Ahora bien, ¿y quiénes son los aliados del agresor? ¿Es posible estar en su sano juicio y apoyar a un estado terrorista? Resulta que sí. Rusia recibe apoyo armado de Irán, un país que carece de normas legales modernas y de derechos humanos. Mortíferos drones de fabricación iraní con explosivos destruyen edificios residenciales y sistemas de soporte vital. A cambio, Irán recibe aviones de combate de Rusia y la cadena del mal continúa… China, una poderosa superpotencia asiática, brinda apoyo político (¿y financiero?) al Kremlin. Habiendo recibido poder de por vida, al líder de este país ya no le preocupa la popularidad ni salvar las apariencias. Los colmillos relucen en esa sonrisa oriental.

Inna en su país cuando la guerra había llegado a sus vidas.

India mantiene la neutralidad entre la víctima y el asesino: la cultura milenaria, cuna de religiones, de la armonía y del amor, aquí diplomáticamente ni ve, ni oye, ni habla. Georgia, nuestro antiguo socio y aliado, un país que también sufrió la agresión de Rusia
hace 15 años, ahora se niega a ayudar a Ucrania. Según su Gobierno, proporcionar armas significa prolongar el conflicto, pues la víctima comenzará a defenderse. Mejor que Rusia acabe con Ucrania lo antes posible y habrá paz: ¡vaya enfoque tan "racional"!

¿De veras el actor Vakhtang Kikabidze, que se pronunció vehementemente en contra de los invasores, será el hombre menos relevante de este país? ¿Y Mijeíl Saakashvili, un político de principios firmes y un luchador valiente contra el putinismo, terminará sus días en prisión? Afortunadamente, no estamos solos en esta desgracia. Hay países que brindan permanentemente ayuda política y económica, militar y humanitaria, como son los Estados Unidos, Polonia, Reino Unido, los países bálticos y España.

Como recientemente mencionó el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, en el Foro Económico Mundial celebrado en Davos, durante el último año este país ha entregado ayuda militar por valor de 300 millones de euros y ha recibido 150.000 refugiados. El Gobierno seguirá manteniendo tal política hasta que Rusia no retire sus tropas y hasta que Ucrania vuelva a ser un país próspero. Pero hasta ahora, la ayuda de la comunidad internacional no es suficiente para alcanzar nuestra victoria. Nuestro cielo aún no está cerrado y cada día es atravesado por bombas.

Imaginaos cómo es: todos los días durante un año vivir esperando que un cohete golpee tu cabeza, vivir todos los días preocupados como el último día de Pompeya. Prometen proporcionar veinte tanques en un año aproximadamente. Desde Alemania con amor. Mientras tanto, generadores. ¿Cuántos generadores se necesitan después de que una bomba golpee una casa? Apliquemos el sentido común y la aritmética escolar. Un portal de un edificio tiene aproximadamente 50 viviendas. La mitad de los vecinos muere, ya no necesitan nada. Otros, asustados, lisiados, en el invierno se calientan durante un par de horas en una tienda de campaña con el calor de un generador...

Habiendo perdido su hogar, propiedad, todo lo que tenían, recibirán un par de horas de calor -una compensación flaca. ¿Qué van a hacer ahora estos desafortunados? ¿Deberían los vivos envidiar a los muertos? ¿O está preparada Europa para aumentar la ayuda? Algunos ciudadanos europeos ya están atribuyendo el aumento general de los precios a la guerra entre Ucrania y Rusia. Espero que todavía no nos exijan pedir disculpas por nuestra resistencia.

Siglo XXI, mundo moderno y globalizado. Estas no son unas ciudades ajenas para vosotros, sino vuestras singulares ciudades las que se convierten en montones de escombros, vuestros bosques los que arden, junto a lagos y campos, animales y pájaros, cuadros y telescopios, universidades y guarderías. La alegría futura de vuestros hijos la que se convierte en duelo. ¿Podéis imaginar que 60.000 hectáreas de bosques se han quemado en Ucrania? ¿Que 7 ciudades ya han sido completamente destruidas: Bájmut, Mariúpol, Volnovaja, Rubizhne, Siverodonetsk, Popasna y Limán? 350.000 edificios han sido destruidos. ¿Se restaurará todo? ¿Cuándo y quién lo hará?

Cada ruso debe responder por estos delitos. Esta nación se ha convertido en una nación de criminales, y es una vergüenza pertenecer a ella. Ante nuestros ojos, la nación aparentemente civilizada se ha convertido en la de unos bárbaros sedientos de sangre. Tan solo fue necesario cambiar el énfasis de la propaganda. Durante dos décadas, convirtieron a sus ciudadanos en delincuentes por convicción y vocación. Apelaban a sus instintos primitivos. "¡Mata al jojól!" -ahora es su lema. Cada ruso se arrepentirá por el resto de su vida por los crímenes que cometió o de los cuales no advirtió. Y sus atrocidades en Ucrania no pueden ser perdonadas ni olvidadas. Confío en que todos ellos serán citados por un tribunal independiente y recibirán un castigo justo.

¡Es bastante hipócrita comparar ucranianos y rusos! Nos distingue la historia, el idioma, la fe, la cosmovisión. Los tentáculos de los servicios especiales del Kremlin, como las metástasis, enredaron toda la maquinaria estatal de Ucrania desde adentro, paralizando los mecanismos de autodefensa: servicios de inteligencia, tribunales, ejército, Iglesia... La enmienda está siendo lenta y gradual.

Me dirijo a los verdaderos seres humanos en todo el mundo. Las principales características de la política rusa son el despotismo y la mentira, la capacidad de retorcer y distorsionar. Esto también es un tipo de arma prohibida, junto con las bombas de racimo y los misiles de crucero.

Paren a los criminales para que Ucrania no se convierta en una segunda Pompeya, siendo ustedes testigos pasivos de una tragedia mundial. Un país independiente no puede ser sacrificado a Marte como un cordero de Dios. Las llamas de la guerra no conocen fronteras.

Inna Usenko, es escritora y ucraniana.

¡No permitamos que destruyan a la humanidad!

* Inna Usenko, escritora ucraniana desde Kharkiv, se refugió en España al inicio de la guerra.