Las frases más valiosas y polémicas de Benedicto XVI
Este sábado falleció el papa emérito Benedicto XVI. Fue el sumo pontífice de la Iglesia Católica durante ocho años. Inició su periodo en 2005 y renunció en 2013. Su dimisión revolucionó a la Iglesia y abrió las puertas a la elección ese año del argentino Jorge Bergoglio como el papa Francisco.
Durante y luego de su papado se pronunció sobre diversos temas de relevancia e incluso opinó sobre su sucesor.
Sus frases como papa
"Deseo que no falte el trabajo, especialmente para los jóvenes, y que las condiciones laborales sean cada vez más respetuosas de la dignidad de la persona", dijo en su primer rezo desde el Palacio Apostólico.
En su primera misa de Año Nuevo dijo que ante "el terrorismo, el nihilismo y el fundamentalismo fanático" es necesario "un verdadero impulso de valentía y de fe en Dios y en el hombre para elegir recorrer el camino de la paz".
Es común que los papas visiten distintos países, Benedicto XVI visitó más de 10 países como sumo pontífice. En su primera visita pastoral a América afirmó que "Latinoamérica es el continente de la esperanza". Mientas que en su paso por África, dijo en referencia al SIDA que no se combate solo con dinero "ni con la distribución de preservativo, que, al contrario, aumentan el problema". Según analistas vaticanos, era la primera vez que un papa pronunciaba públicamente la palabra "preservativo".
"La renovación en la Iglesia debe comenzar en quien manda y extenderse al resto", dijo en el Vaticano, al añadir que cualquier reforma debe hacerse "desde dentro de la Iglesia y jamás contra la Iglesia".
Benedicto XVI también ha hablado sobre las víctimas de pederastia: "También nosotros pedimos perdón insistentemente a Dios y a las personas afectadas, mientras prometemos que queremos hacer todo lo posible para que semejante abuso no vuelva a suceder jamás".
"Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino", dijo en latín y sorprendió con su renuncia, la primera de un papa en la historia moderna de la Iglesia.
Papa emérito
Luego de su renuncia se supo que Benedicto XVI no estaba convencido de su propia elección: "Sabía que yo no era realmente el hombre para el trabajo. Pero si Dios me dio esta carga, también tendría que ayudarme a llevarla". "¿Cómo se sintió? Como la guillotina", le dijo a un periodista que lo interrogó en 2016.
Tras su renuncia rompió su silencio en un documento de 18 páginas en el que reflexiona sobre la Iglesia y los abusos sexuales. Habla de una malentendida interpretación del Concilio Vaticano II, del colapso moral de la sociedad y de algunos miembros de la Iglesia, que han provocado los casos de abusos a menores y dice: "La libertad del papa emérito es algo que debe preocupar a todos los católicos, independientemente de sus opiniones".
En el capítulo final de un libro del periodista Peter Seewald, publicado en Alemania, y en referencia al matrimonio homosexual, dice: "Hace cien años a todo el mundo le hubiera parecido absurdo hablar de matrimonio homosexual. Hoy todo el que se oponga a él queda excomulgado socialmente".
Sobre el papa Francisco
Benedicto XVI veía a Francisco I como un " hombre meditativo, un hombre que se entrega intelectualmente a las cuestiones de su tiempo. Al mismo tiempo, tiene un contacto muy directo con la gente".
"Hay una nueva frescura en la Iglesia, una nueva alegría, un nuevo carisma que agrada a la gente, eso es bueno", comentó en una ocasión.
"Francisco es un hombre de reforma práctica. Fue arzobispo durante mucho tiempo, conoce el oficio. Solía ser un jesuita mayor y tiene el coraje de emprender tareas organizativas", dijo sobre el actual sumo pontífice.