¿Conspiración o descuido? Qué dio inicio al coronavirus

¿Conspiración o descuido? Qué dio inicio al coronavirus

Una investigación realizada por el escritor y periodista británico Nicholas Wade, sostiene que el virus identificado como SARS-Cov-2 pudo haber sido creado por un instituto virológico.

Redacción MDZ Online

En diciembre de 2019 se detectaba en Wuhan (China) el primer caso de covid-19 en el mundo. Sin duda, lo que vino después fue algo impensado a nivel mundial, algo para lo que no muchos (o nadie) estaban preparados: una pandemia. 

Hoy, casi un año y medio después de su descubrimiento, el origen de este virus sigue siendo una incógnita que ha dejado más preguntas que respuestas.  

En un informe publicado por el Bulletin of Atomic Scientists, el periodista y escritor Nicholas Wade, realizó una investigación acerca del origen de este virus que está azotando al mundo entero. En este artículo, Wade deja en claro que para él el origen del virus no es natural, sino que el coronavirus se escapó del Instituto de Virología de la ciudad China. 

Nicholas Wade asegura que el coronavirus se fugó de un laboratorio en Wuhan. 

Si bien otras de las respuestas que giraban en torno a la incógnita sobre la causa que dio nacimiento a este virus es la posibilidad de que éste pueda provenir de un animal, el escritor sostiene que el "SARS2" (abreviatura dispuesta por el autor a SARS-CoV-2) se fugó de un laboratorio ubicado en Wuhan, donde estaba siendo estudiado. Hasta el momento, la OMS mantiene que el origen del virus es animal.

En este texto de más de 30 páginas, el prestigioso periodista científico se adentra en estas dos probabilidades demostrando con pistas y evidencias su teoría sobre lo que dio inicio a esta pandemia que lleva más de 3 millones de muertes en todo el mundo.

Entre estas pruebas, Nicholas tiene certezas de que el virus no provino del reino animal ya que estos no han demostrado ser transportadores de contagio del mismo. Además, realizó una comparación con la anterior variante de este virus denominado SARS1, el coronavirus que nació allá por noviembre del 2002 en la ciudad china de Cantón.

Wuhan, la ciudad donde todo comenzó. 

En el caso de este virus, que afectó durante el siguiente año a gran mayoría de los países del mundo, la relación entre el origen y los animales se identificó rápidamente y con facilidad, algo que no ha sido igual con el covid-19, en donde las autoridades chinas han realizado pruebas en más de 80.000 animales. 

Por otra parte, Wade da cuenta de la falta de controles, conflicto de interés y complicidad, tanto del régimen chino como del mundo científico. 

Todas las evidencias apuntan al Instituto de Virología de Wuhan, donde está documentado que se estaban realizando experimentos para que el coronavirus infecte células humanas y ratones humanizados. En este lugar, las condiciones de seguridad con la que los investigadores estaban trabajando eran mínimas, por lo que la causa de origen podría estar allí. Aunque se lo toma como un accidente y no una conspiración. 

Instituto de Virología de Wuhan, lugar donde se realizaban experimentos con este virus.

En cuanto a las declaraciones de las personas que estaban trabajando en este Instituto que decían que el virus habría surgido de la teoría animal, el escritor sostiene que estos dieron su postura ya que se encontraban bajo una enorme influencia política. Estas declaraciones estuvieron lideradas en primer lugar por Peter Daszak, presidente de una organización no gubernamental estadounidense que investiga enfermedades infecciosas emergentes y recibe financiación de distintos institutos de salud norteamericanos. 

Peter Daszak, zoólogo británico y experto en ecología de enfermedades, en particular en zoonosis.

Daszk, junto a 27 expertos mostraron su postura en una carta publicada en The Lancet, donde condenaban la postura acerca de la conspiración sobre el origen de este virus. Wade identificó que esta carta fue publicada el 19 de febrero de 2020, dos meses después del inicio de la pandemia, por lo cual era muy temprano para realizar conclusiones.  

Kristian Andersen fue quien lideró el segundo grupo de 5 científicos que también aseguraron, en el artículo publicado en The Journal of Nature Medicine, que "el SARS2 no fue una construcción de laboratorio o un virus manipulado".

Según el autor de este texto, estas declaraciones tuvieron tintes más políticos que científicos y sirvieron forma asombrosa para desestimar la teoría del laboratorio. Estas publicaciones tuvieron la función de apaciguar la tormenta que se podría generar contra los virólogos si se conoce que el virus tuvo origen en estos institutos. 

Los medios de comunicación no estuvieron ajenos a este análisis realizado por Wade, en donde sostuvo que éstos jugaron un papel fundamental en la divulgación de que, la causa que dio origen a este virus, fue un animal. Esto fue así por la postura que mostraban los medios en contra del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El ex mandatario declaró en su momento que el virus había surgido de un laboratorio en el país asiático, pero los escritores le dieron poca credibilidad. 

En mayo de 2020, Trump aseguró que el virus había surgido de un laboratorio. 

Para sostener la postura del nacimiento del coronavirus en un instituto virológico y no en los murciélagos, Wade mantiene la postura de que esto fue así ya que estos animales se encuentran en Yunnan, a 1.500 km de distancia de Wuhan. Por lo que, de haber nacido desde los murciélagos, el epicentro sería la ciudad del sur de China y no la ciudad donde se encontraba el laboratorio donde se estaba experimentando con este virus.  

Llegando al final del artículo, el autor comienza a desplegar las responsabilidades de esta pandemia. De ser confirmada la hipótesis de la fuga del laboratorio, los virólogos chinos serían los principales responsables con los cuales Wade fue tajante. "Si el virus se escapó de su laboratorio, se merecen la censura mundial por un accidente previsible que ya ha causado la muerte de tres millones de personas”.

En segundo plano de responsabilidad entrarían las autoridades chinas que han hecho todo lo posible para ocultar la naturaleza de esta pandemia, manipulando a la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el origen de este virus. Entre ellas, la principal cabeza es la de Xi Jinping.

 Xi Jinping junto al director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

En tercer lugar, el periodista apunta contra los virólogos de todo el mundo, quienes conocían los peligros de potenciar los virus naturales y no hicieron nada para impedirlo, sino al contrario. 

 En el cierre de este texto, el autor pide que quienes son responsables de haber hecho que personas de todo el mundo estén confinadas en sus casas durante meses, tienen que dar una respuesta acerca de este tema. Por lo menos una respuesta mejor a la que les dan los medios y, luego, que "comience el ajuste de cuentas".  

 

 

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