Chile votará para poner fin a la Constitución hecha en la dictadura de Pinochet

Chile votará para poner fin a la Constitución hecha en la dictadura de Pinochet

Hay más de 1.400 candidatos a la Convención Constituyente, que funcionará en el Palacio Pereira por nueve meses.

MDZ Mundo

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El próximo fin de semana se decidirá el futuro político de Chile, cuando los ciudadanos elijan a 155 delegados de la Convención Constituyente (CC) que redactarán una nueva Carta Magna que suplantará a la actual, escrita durante la dictadura militar de Augusto Pinochet. También se celebrarán comicios municipales y regionales. 

La reforma constitucional comenzara con el voto ciudadano este sábado y domingo para elegir los 138 convencionales constituyentes, distribuido en 28 distritos nacionales. 

Gracias a una reforma constitucional aprobada en el Congreso, 17 escaños fueron reservados para los 10 pueblos originarios reconocidos por ley. 

En todo el arco político hay 70 listas con candidatos que vienen del Poder Ejecutivo y el oficialismo, así como también líderes de la oposición, intelectuales, académicos e independientes. 

"Apruebo Chile Digno" y "Que Chile Decida" juntan a los principales partidos opositores que se oponen a la actual constitución y proponen empezar la CC con una "hoja en blanco".

El abogado Fuad Chahín, presidente de la Democracia Cristiana (DC) afirmó, en tanto, que el éxito de la CC "dependerá de la experiencia en la construcción de acuerdos".

"Este es el momento de poder cerrar la transición política y pasar a un nuevo estadio de democracia mucho más profunda y participativa a través de una nueva Constitución, y hacer la transición económica hacia un nuevo modelo de desarrollo", dijo Chahín a CNN Chile, y agregó que está de acuerdo con la idea de un Estado plurinacional y pluricultural.

El referente opositor, Fernando Atria, candidato por el distrito 10, una de las zonas más disputadas en Santiago, propone "erradicar" el "Estado subsidiario" y sostiene que "en su reemplazo tiene que haber un Estado que asuma el deber de realizar derechos sociales".

Esta idea coincide con el planteo de Mella Polanco, quien destacó que deben existir "reformas a nivel de políticas públicas para poder reformar un modelo esencialmente neoliberal hacia uno de mayor solidaridad, con derechos más robustos para los ciudadanos y las ciudadanas, y que permita construir una sociedad a un país con mayores niveles de equidad".

El comando "Chile Vamos por el Apruebo", formado por partidos políticos oficialistas, propone reformar algunos artículos de la constitución y dejar otros de la Carta Magna actual.

Francisco Moreno Guzmán, de la Unión Demócrata Independiente (UDI), dijo que va a la CC a "proponer, conversar, y a discutir con medidas y principios, estructuras políticas" y que planteará "una discusión profunda sobre los distintos sistemas políticos y constitucionales que Chile ha tenido".

Varios miembros del Gobierno actual salieron de sus funciones para asumir candidaturas a la CC, como Marcela Cubillos, ex ministra de Educación.

"El trabajo en la Convención Constituyente debe ser serio, con respeto a las reglas, con debate, sin violencia, buscando acuerdos que construyan y no polaricen aún más este ambiente político que nos tiene asfixiados", dijo Cubillos al diario El Mercurio.

Un caso similar es el de Gonzalo Blumel, exministro de Interior y Seguridad Pública, quien alertó que hoy "Chile vive una crisis profunda de legitimidad de sus instituciones democráticas, especialmente los poderes Legislativo, Ejecutivo y, en cierta medida, también el Judicial".

"Es fundamental que en la Convención Constituyente se discuta a fondo sobre el régimen de Gobierno y el sistema de partidos políticos", aseguró. 

Hay más de 1.400 candidatos a la Convención Constituyente, que funcionará en el Palacio Pereira por nueve meses, prorrogables por tres meses sólo en una ocasión. 

"Es una oportunidad para hacer esta segunda transición de la que muchos hablan en Chile", explica Mella Polanco.

"La primera (transición) fue aquella que permitió sacar a Pinochet del poder en el año 1989" y la segunda es "aquella que permite tres décadas después superar la herencia en términos de modelo de desarrollo y constitucional que nos heredó la dictadura", explicó.

El Gobierno aclaró que la nueva Constitución "deberá respetar el carácter de República del Estado de Chile, su régimen democrático, las sentencias judiciales firmes y ejecutoriadas y los tratados internacionales vigentes ratificados por Chile".

Las normas y artículos de la nueva Constitución deben ser aprobados por dos tercios de los convencionales y una vez aprobado el nuevo texto el Presidente, Sebastián Piñera, deberá convocar al llamado "plebiscito de salida", 60 días después.

Si gana la opción "Apruebo" en el segundo plebiscito, se convoca al Congreso Pleno para promulgar y jurar sobre la nueva Constitución. Pero si gana la otra opción en las urnas, se mantiene vigente la Constitución de 1980.

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