La guerra y la poca paz de los últimos días de León Tolstói

La guerra y la poca paz de los últimos días de León Tolstói

El gran autor vivió momentos conflictivos sobre el final de su vida. La lucha por defender su filosofía, los intereses económicos de terceros y las discusiones con su esposa lo llevaron a cometer un fatal error

Santiago Hernandorena

Santiago Hernandorena

La película “The Last Station” (La última estación) se estrenó en 2010 y cuenta los últimos meses de la vida del escritor León Tolstói. Hace énfasis en la relación del dramaturgo con su esposa, la condesa Sofía Tolstaya, luego de que este rechazara todos sus privilegios nobiliarios y fuese, según ella, manipulado por sus seguidores. Si bien las actuaciones de Christopher Plummer como Tolstói y Helen Mirren como su esposa fueron aplaudidas, en general recibió críticas dispares. De cualquier manera, es momento de Cruzarte una Historia y revisar los últimos meses de vida de León Tolstói.

Un gran escritor que cambió su estilo de vida

Tolstói es autor de libros considerados entre los mejores de la historia. Como ávido observador de su sociedad, supo volcar en su obra críticas y descripciones del mundo que conocía. “Ana Karenina”, “La Guerra y la paz” y “Los cosacos” son muestras de su genio y percepción.

Con el paso de los años, su vida se tornó más espiritual y hasta rechazó toda su obra previa. Criticó a las instituciones religiosas, por lo que fue excomulgado, y se volvió vegetariano, lo que definió como “la primera consecuencia natural de la ilustración”.

Su filosofía pasaba por la base cristiana de “amar al prójimo como a uno mismo”. Según Tolstói, el Sermón del Monte resumía todo lo que un buen hombre debía ser: amar al enemigo, evitar la lujuria, no realizar juramentos y responder a la violencia poniendo la otra mejilla.

Rechazaba al Estado y los gobiernos, a los que consideraba inmorales, y de la mano de eso a todos las instituciones que derivaban de ellos, como la policía, jueces y fuerzas militares. Su pensamiento estaba influenciado por el anarquismo pacifista y, desde su perspectiva, el Estado se imponía por la fuerza, por lo que debía ser combatido por medio de la no violencia.

El conflicto entre su esposa y sus seguidores

Cuando Tolstói dejó de lado su vida noble, no obligó a su familia a acompañarlo. Sin embargo, esta situación molestó a su esposa, Sofía Tolstaya. Ella era una dedicada fotógrafa cuyos registros permiten entender no solo la vida del escritor, sino también el declive de la Rusia zarista.

Se casaron en 1862. Ella tenía 18 años y Tolstói 34. Tuvieron trece hijos de los que solo ocho sobrevivieron a la infancia. Él escribía y manejaba la hacienda, ella era la copista de su obra y su correctora principal.

Pero luego de muchos años de matrimonio, la relación por momentos era tensa. Empeoró cuando él encontró el nuevo camino espiritual que lo alejaba de todo lo que ella creía. Para colmo de males, en los últimos meses de vida, Tolstói era más cercano a su seguidor Vladimir Chertkov que a su esposa.

León Tostói acompañado de Chertkov. Foto: Wikipedia

De a poco, el séquito se instaló en la propiedad del escritor. Sofía estaba indignada. Mientras Chertkov y compañía comían gratis y vivían en sus tierras sin pagar nada, criticaban a la esposa del narrador por su materialismo. No parecían observar que ella criaba a sus hijos y manejaba la parte comercial de las publicaciones de Tolstói, a pedido de él, lo que permitía mantener todo en pie. Para los seguidores ella era la representación de todo lo que estaba mal, pero sin ella todo se derrumbaba.

Entonces Chertkov pensó la manera de sacarla del medio: quedarse con los derechos de la obra de Tolstói. Con su influencia lo convenció de firmar un testamento que los cedía al seguidor.

El fin en una estación

Luego de una discusión sobre la propiedad en la que vivían y su decisión de ceder sus derechos, Tolstói abandonó el lugar. Él decía que no podía vivir en ese lujo, ella, por su lado, que lo que había firmado llevaría a sus nietos a la pobreza. El autor dejó la casa en pleno invierno con su hija y su médico, pero cayó enfermo de neumonía y falleció a los 10 días, un 20 de noviembre de 1910. Durante esos días, Sofía no quiso tener contacto con él e incluso intentó suicidarse. Sin embargo, cuando ya quedaba poco para que dejara este mundo, ella llegó a la improvisada habitación donde agonizaba, para despedirse.  Algunos aseguran que en realidad ella no entró en la pieza, él no quiso verla.

León Tolstói y su esposa

Durante años Chertkov manejó la obra de Tolstói, sin embargo, el senado ruso devolvió los derechos a Sofía. La película cierra contando esa situación, pero deja de lado que ella sobrevivió incluso a la revolución comunista, que la dejó bastante tranquila. Chertkov, por su parte, fue perseguido por el zarismo y se exilió en Inglaterra, pero regresó a Rusia con la llegada del comunismo. Recuperó los derechos de las obras de Tolstói luego de la muerte de Sofía y vivió de ellas hasta su fallecimiento en 1936. Tanto Sofía como Chertkov se atacaron en sus biografía. Él la hizo quedar como una histérica que le hacía la vida imposible a Tolstói, ella como un comerciante que solo quería dinero.

"The Last Station" intenta mostrar una historia de amor, traición y desencuentros. Pero también es una fuerte metáfora de los fanatismos que terminan destrozando lo construido por los años y el esfuerzo conjunto.

Ideas o comentarios, pueden escribir a shernandorena@mdzradio.com

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?