Ataque a la prensa: Maduro ordenó desvalijar un canal y clausurar un diario

Ataque a la prensa: Maduro ordenó desvalijar un canal y clausurar un diario

El régimen venezolano volvió a la carga contra los medios de comunicación independientes de ese país, al ordenar el desmantelamiento completo e ilegal de un canal de televisión en Caracas y el cierre de la sede de un diario gráfico en la ciudad de Maracaibo.

Redacción MDZ

Redacción MDZ

El régimen de Nicolás Maduro en Venezuela volvió a la carga contra los medios de comunicación independientes de ese país, al ordenar el desmantelamiento completo e ilegal de un canal de televisión en Caracas y el cierre de la sede de un diario gráfico en la ciudad de Maracaibo. A su vez, otro portal de noticias fue hackeado y tres periódicos fueron acusados por el oficialismo de ser financiados por agentes desestabilizantes.

Según informó el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de Venezuela (SNTP), este viernes unos 13 funcionarios de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat), irrumpieron sin previo aviso en dos sedes del canal independiente Venezolanos Por la Información (VPItv) y se llevaron equipos de transmisión, cámaras y computadoras.

A través de sus redes sociales, el SNTP detalló que los agentes entraron a los estudios del canal de televisión pidiendo “información sobre proveedores, mecanismos de publicación, operación y libros contables”, y enfatizó en que los venezolanos deben “estar atentos frente a lo que puede ser un nuevo intento por silenciar a los medios”, según replicó el portal Infobae.

Por su parte, el canal VPItv brindó más detalles del procedimiento en desarrollo: “Sin presentar orden por escrito, están inspeccionando las instalaciones, interrogando al personal, solicitando documentos e información operativa y administrativa. Incluso solicitaron claves de los procesos de transmisión y además revisaron correos electrónicos relacionados a la operación de VPITV”.

“Los funcionarios están realizando un inventario para incautar equipos de transmisión, cámaras, computadoras entre otros implementos de trabajo, fundamentales para la realización de nuestros reportajes periodísticos. Esto representa un evidente hecho de censura que impide la continuidad de nuestras operaciones y el ejercicio de la libertad de prensa en Venezuela”, añadió el texto.

Casi al mismo tiempo que se producía la intervención contra VPItv, que se mantiene activa, fue clausurada por orden del régimen venezolado una sede del diario Panorama en Maracaibo. “El Seniat clausuró por 5 días el establecimiento sede de Panorama, en Maracaibo, luego de que una comisión del ente visitara esta Casa Editorial. De acuerdo con los fiscales, la medida está basada en el incumplimiento a deberes formales de las leyes tributarias”, señaló un comunicado del periódico divulgado por redes sociales.⁣

“Al margen de la inédita sanción a esta Casa Editorial, está el papel que como medio estamos llamados a cumplir con responsabilidad ante el covid-19 y cuarentena para informar a la colectividad de manera precisa, como lo demanda la ONU, sobre las medidas de prevención y bioseguridad para mantener a buen resguardo la salud de la población”, agregó.

Además, en lo que parecería ser una nueva campaña del régimen contra las voces disidentes, la cadena de televisión chavista Globovisión publicó este viernes un extenso artículo señalando a los medios independientes Efecto Cocuyo, Caraota Digital El Pitazo de ser “financiados para derrocar al gobierno de Maduro”.

Y alrededor de las 17 (hora de Caracas), el reconocido portal de noticias Tal Cual informó desde Twitter que era víctima de un ataque hacker. “#Atención. Nuestro sitio web está bajo ataque digital. Por eso se experimentan complicaciones de acceso. Trabajamos para solventar el problema y superar esta nueva agresión a la libertad de expresión. Por ahora, seguiremos informando vía redes sociales”, escribió la dirección del medio fundado por el periodista Teodoro Petkoff.

Desde que llegó al poder a principios del siglo XXI, el régimen chavista viene aplicando una serie de acciones enfocadas a imponer su voz en el espectro de la comunicación mediática y acallar a los medios críticos del gobierno venezolano, ya sea mediante la compra forzosa de medios de comunicación con fondos públicos (como PDVSA), el cierre de aquellos que no querían doblegarse a la billetera estatal, las limitaciones a la distribución de papel, la quita de licencias y el fomento a la autocensura como ejercicio del terror.

Ello se complementa con la sanción en 2012 de una "ley contra el odio" que fija penas de hasta 20 años de cárcel y otras sanciones como multas a empresas y medios electrónicos, proscripción de partidos políticos y clausura de medios de comunicación a quienes difundan mensajes de odio.

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