Se quiso reconstruir las cejas y ahora no quiere salir a la calle

Se quiso reconstruir las cejas y ahora no quiere salir a la calle

Buscaba cejas oscuras y pobladas que enmarquen el rostro, pero el resultado no fue el esperado.

Matías Torino

Shannon Bozell se hizo conocida en los últimos días tras la viralización de su fallido tratamiento estético.

La mujer de 44 años y procedente de la ciudad de Michigan EE.UU, recibió un tratamiento de microblading en búsqueda de una imagen más natural, con cejas oscuras y pobladas que enmarquen el rostro, y resalten la mirada.

Shannon solía depilarse con frecuencia cuando era adolescente y antes de acudir al centro estético, Merle Norman Cosmetic Studio, cuya propietaria es la profesional Anne Hickssus cejas eran muy finitas y escasas.

El microblading es una técnica similar a la micropigmentación que se realiza en la zona de las cejas, simulando pelo a pelo. El tratamiento es semipermanente y el objetivo es perfilar o engrosar el perfil de las cejas de un modo prácticamente natural y poco invasivo.

"Aunque parezca una técnica muy sencilla no deja de ser un procedimiento quirúrgico que no se encuentra exenta de riesgos si no se realiza adecuadamente", explica a Con Bienestar la doctora Jimena D. Frasso, (MN 134797), especialista en medicina estética y regenerativa.

La historia de Shannon

Tiempo después de hacerse esta práctica, compartió fotos de los resultados en sus redes sociales contando su traumática situación: "Me arruinó la cara ... Básicamente vivo escondida desde entonces". Bozell aqueja que le quedaron demasiado cuadradas, muy oscuras y mal adaptadas a su rostro. Regresó al establecimiento y reclamó un reembolso pero la esteticista defiende su trabajo.

La damnificada confiesa que no hizo muchas preguntas durante el proceso porque pensó que la esteticista sabría lo que sería mejor para ella y la forma de su cara. "Cualquier error puede provocar consecuencias no deseadas muy graves. Los pigmentos que se utilizan deben estar autorizados ya que muchos utilizan tintas para tatuajes que contienen metales como mercurio, oxido de hierro, cobalto con el peligro que ello conlleva para el organismo", asegura Frasso.

El "arreglo" no funciono

Tres días después del trabajo inicial, Shannon regresó al salón para que la esteticista pudiera "suavizar" el color y remodelar las cejas, pero eso solo empeoró las cosas. "Fue entonces cuando mis cejas se infectaron y se ampollaron muy mal (todavía tengo cicatrices rosas que son muy visibles)", reconoce. La corrección quedó inconclusa porque "no iba a dejar que esa mujer me tocara de nuevo".

Por su parte, la encargada del tratamiento dijo: "Respaldo el trabajo que hice cuando ella se fue, y respaldo el hecho de que le dije en detalle cuál podría ser el proceso y cuál fue el proceso". Anne explicó que dibujó un diagrama en la cara de la clienta, que mostraba cómo se verían las cejas antes de proceder, y le preguntó si estaba conforme con el diseño. En tanto Shannon confirmó que estaba de acuerdo con el diagrama, pero que no entendió en detalle lo que estaba mirando.

"Lo sucedido a esta paciente no es una situación aislada lamentablemente, es por eso que es muy importante en manos de que nos ponemos a la hora de elegir tratamientos así. Podemos terminar con un grato o tremendo resultado", reveló la doctora Frasso.

 

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