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Con el año del "Mono de Fuego", China espera más nacimientos

Empieza este lunes y se da en un contexto en el que una reciente norma autoriza a las familias a tener dos hijos.

 La potencia asiática dará en la medianoche del domingo la bienvenida al "mono de fuego", una derivada del signo del "mono" que sólo ocurre cada 60 años y que para los chinos es señal de buena suerte, además de que los nacidos bajo su influjo se presuponen listos y triunfadores en la vida.

Un brillante pronóstico en las antípodas del de la "cabra" hasta un 1,89 por ciento interanual, la primera en cinco años, según un cable de EFE.

El Gobierno chino lleva ya unos años eliminando gradualmente la draconiana política del hijo único, que desde la década de 1980 prohibió a las familias tener dos niños, y que ha dejado como legado un agudo problema de envejecimiento de la población y una peligrosa desproporción entre hombres y mujeres.

En 2014, por ejemplo, sólo un millón de parejas solicitaron tener un segundo hijo, la mitad de lo que habían pronosticado las autoridades.

Al margen de supersticiones, las razones que exponen los padres potenciales para frenar la progenie son más bien prácticas, como la presión laboral, la incertidumbre sobre el futuro, el mayor confort tras décadas de escasez o, simplemente, la costumbre de haberse criado en soledad.

Por eso la nación más poblada del mundo intenta persuadir a esa generación nacida bajo restricciones demográficas de los beneficios de aumentar la descendencia, y, si el año pasado la prensa oficial china le hizo propaganda a la "cabra", éste ensalza las virtudes del "mono".

"El mono es favorecido por muchos padres, porque creen que los bebés nacidos este año serán enérgicos, sociales, seguros en sí mismos, listos e innovadores", reza el artículo de Xinhua.

Sea o no por el influjo del "mono", el Gobierno chino espera que con la entrada en vigor de la "política de los dos hijos" nazcan este año alrededor de un millón de niños más, y con ello se llegue a los 17 millones de bebés anuales, una cifra que el país aún no ha conseguido alcanzar en lo que va de siglo.