Más chavistas que Chávez: llega Diosdado Cabello a Argentina
El líder del ala militar del chavismo y el más radicalizado de los dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello, llega a la Argentina. Lo hará de la mano del diputado nacional kirchnerista Edgardo Depetri, líder del Frente Transversal que es parte del Frente para la Victoria.
Cabello no es cualquier referente en Venezuela y por ello, la decisión del oficialismo tampoco debe considerarse ingenua: se trata del contrapeso más fuerte que tiene el presidente Nicolás Maduro.
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Hasta ahora los vínculos más estrechos conocidos con aquel país pasaban –más allá de las formas- por el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido quien, inclusive, servía de nexo de confianza entre Néstor Kirchner y el propio Hugo Chávez. En aquellos tiempos, en un segundo orden aparecía la lista de “jóvenes revolucionarios”, con Maduro y Jaua por un lado y funcionarios argentinos de segundo y tercer grado, por el otro. Luego, Cabello con la militancia más “enardecida” y más lejana al peronismo institucional.
Hoy las cosas se dieron vuelta y en Venezuela parece mandar este último.
El actual presidente de la Asamblea Nacional de su país, el Congreso unicameral, fue gobernador en el estado Miranda, que ahora dirige Henrique Capriles Radonski. Se trata de quien pretendió heredar el cargo de Presidente con Hugo Chávez todavía vivo. De hecho, fue su vicepresidente y, como tal, con la anterior Constitución, ejerció interinamente la Presidencia desde la clandestinidad tras el fugaz derrocamiento de Chávez en 2002. Fue ministro de Obras Públicas y Vivienda y, tras el retorno al poder del líder bolivariano, fue instituido como ministro del Interior y Justicia. Tuvo en sus manos las comunicaciones en la Venezuela más efervescente, con Chávez repuesto en el cargo.
Se lo sindica como un adversario interno feroz y que sólo logró estabilizarse al colocar a la mayor parte de los ministros y decisores del gobierno de Maduro, militarizando el poder político y las estructuras del Estado, casi todas, en manos de uniformados que responden (y exigen adhesión) al denominado “socialismo del siglo XXI”.
Visto de otro modo, puede calificárselo como el “escudero más aguerrido” de la “revolución bolivariana”, dispuesto a todo y sin medir las consecuencias. Un irrefrenable que, además, sabe con quiénes cuenta detrás: el poder militar.
¿Qué tiene que ver Depetri con esto? El legislador kirchnerista es el vínculo visible de la Casa Rosada con el ala militar del chavismo, representada por Cabello. De hecho, fue el enviado oficial a los actos por el aniversario de la muerte del ex presidente bolivariano. En carácter de tal, habló en el Cuartel de la Montaña como si se tratara de un miembro más de ese colectivo gobernante o bien, como si en la Argentina tuviera un rol de trascendencia y no solo hacia adentro del partido gobernante, tal su real posición.
Cabello podría participar en Buenos Aires de los actos por los 11 años de la asunción de Néstor Kirchner a la Presidencia, para los cuales el Frente Transversal de Depetri está convocando a una “movilización masiva” a Plaza de Mayo.
El titular del Congreso venezolano viene de proclamar desde su programa radial “Con el mazo dando” una verdadera lista negra de “conspiradores” contra el gobierno de su país. Resbalándose de las acusaciones que le formulan a él mismo, señaló a un nutrido grupo de muy diferentes personas y organizaciones como quienes quieren derribar al gobierno constitucional. La mención la hizo sin tapujos: uno por uno fue mencionando a sus acusados y pidió tomar nota de ellos. En la lista se encuentran músicos, actores y actrices, diseñadores y hasta el Foro Económico de Davos. Diferentes estaturas y noveles de poder para constituir una nómina golpista.
Cabello complicó internacionalmente a Maduro al expulsar de su banca a la también extremista –del otro lado- diputada opositora María Corina Machado, tan intransigente como él. Ambos son sindicados como boicoteadores del diálogo que, por ahora, es una gran incógnita entre Gobierno y oposición.
Y un dato por el cual Cabello se hizo más conocido recientemente: fue quien –pasando a la acción directa y dejando de lado su investidura, o más bien, otorgándose poderes que no le corresponden- condujo en su propio auto hasta el lugar de detención en donde se encuentra desde hace tres meses el dirigente opositor Leopoldo López.
Por ello, no es lo mismo que visite la Argentina el jefe de Estado con toda la polémica sobre su situación a cuestas a que lo haga, como invitado oficial, Diosdado Cabello. Quedará para más adelante conocer la dimensión de su vínculo con el poder político local y qué se teje detrás de su presencia en nuestro país.