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Rompió el silencio la persona que convivió con el nazi Mengele

En un trabajo periodístico sin precedentes, el diario paraguayo "Última Hora" está revelando todos los secretos del ex jerarca nazi en ese país.
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El ex jerarca nazi Josef Mengele se dedicó, durante un tiempo, en su residencia clandestina en Paraguay, a "plantar y cosechar yerba" mate. Así sobrevivió a la búsqueda internacional encarada por sus cientos de miles de víctimas, como responsable de Auschwitz, el más grande y tristemente célebre centro de torturas y muerte de judios de la Alemania de Hitler.

Mengele, "El Ángel de la Muerte", durante su estancia de 21 meses en Auschwitz cuando el doctor Mengele alcanzó la fama, ganándose el apodo de el "Ángel de la muerte". Cuando los vagones de tren repletos de prisioneros llegaban a Auschwitz II (Birkenau), con frecuencia Mengele esperaba en el andén junto a otros médicos para seleccionar a los más aptos para el trabajo y la experimentación, así como quiénes serían enviados inmediatamente a las cámaras de gas.

Ahora, los periodistas paraguayos Andrés Colmán Gutiérrez y Narciso Mesa, están dando a la luz una serie de secretos de su refugio en una tierra gobernada por Alfredo Stroessner.

Hace unos días, mostraron la casa en la que vivió. Y hoy ofrece el testimonio que, por primera vez, brinda Bonibaldo "Nissi" Junghans, quien convivió durante dos años (entre 1961 y 1963) con su tristemente célebre huésped, a quien recuerda como "una persona excelente, muy buen señor, con mucha educación y mucha cultura".

Cuenta el diario Última Hora de Asunción que dormían en habitaciones muy cercanas, en el interior de la casa. Compartió con él diversos momentos muy especiales, que hasta ahora los había guardado como un gran secreto. "Un buen día, en 1963, vinieron a buscarlo  y Mengele se fue para siempre de ese lugar. Después, Nissi se enteraría de que su huésped se mudó al Brasil, donde siguió escondido y dicen que finalmente murió ahogado, probablemente en 1979", dice el artículoo.

Junghanns hizo carrera política y pudo prosperar como empresario. Fue electo intendente municipal de Hohenau -una colonia alemana en la que vivió oculto Mengele- en el periodo de 1996 a 2001, y le tocó presidir las celebraciones del Centenario de Hohenau, en el 2000. En todos estos años, guardó un prudencial silencio, a pesar de que, más de una vez, comentó algunos detalles a otra gente, incluyendo a algunos periodistas.

En diálogo con Colmán Gutiérrez y Meza, recordó que el nazi "me acompañaba a la chacra, íbamos a plantar y cosechar yerba, a cargar maíz, a darles de comer a los animales, especialmente a los chanchos". Y acotó su impresión: "Él era una persona excelente, muy buen señor, con mucha educación, mucha cultura".

Cabe recordar que Mengele fue médico, antropólogo y científico, conocimientos que aplicó a la experimentación con los detenidos por el régimen hitlerista.

Su compañero de vida en Paraguay, Junghanns, sostuvo sobre él que "le visitaba mucho una familia de Asunción, que era la familia Jung, dueña de la ferretería alemana. Esa gente fue la que le trajo a Mengele a la casa de don Alban Krug", en la que ambos servían. 

La casa que habitó Mengele en Paraguay.

¿Usted sabía entonces de quien se trataba, conocía su pasado?

- Yo, por ejemplo, después de un tiempo llegué a saber más o menos su historia, de porqué él estaba ahí, porque Oscar, el hijo de don Alban me había contado. Después, nadie le conocía en la zona. Eso solo lo saben sus hijos (de Alban Krug), pero nosotros mantuvimos la prudencia de no hablar, hicimos un pacto de silencio, porque en el momento en que había cierta persecución, porque se le acusaba de ser un criminal de guerra, era lógico que nosotros teníamos que ser prudentes también, para no caer en algunas consecuencias de peligro.

Al romper el silencio, su "compañero" paraguayo afirmó que nunca lo vio "hacer nada raro". "En los dos años que estuvo allí conmigo, Mengele nunca hizo nada raro en el sótano, y tampoco le atendía como médico a la gente, pero a los animales, sí".

Nada de la Guerra y la visita de un hijo

Junghanns le dijo a Última Hora que "en los dos años en que vivimos juntos nunca habló de la Guerra, ni contó nada sobre su pasado, ni cuál era la razón por la que él vino a quedarse ahí en esa casa. Lo único que yo sé -agregó- y que también me consta, es que unas tres veces, durante su estadía ahí, vino un hijo de él,  acompañado por una señora que era la esposa del hermano de Mengele. Venían a visitarle de Alemania, le traían cosas y entonces hablaban y se quedaban allí durante dos o tres días, y de repente desaparecían otra vez".

Su partida

El paraguayo, reveló que "un día, casi al cumplir dos años más o menos de su llegada, él desapareció. Ocurrió que vino un alemán, que era profesor en Lapachal (en el distrito de Obligado) hasta la casa de Hohenau Cuatro.  Era una persona que andaba mucho a caballo. Llegó una tardecita, compartieron una cena y luego se marchó. Dos días después de eso, llegó un auto, en el cual alzaron las cosas de Mengele y le llevaron. Nunca más supe de él, solo lo que se contó ya mucho después. Los que le llevaron eran unas personas que le visitaban a menudo, allí en la casa. Por lo visto, el profesor era un delator y por eso le hicieron desaparecer a Mengele, para que no sea capturado".