Las FARC dejan en libertad a dos soldados secuestrados en Colombia
La guerrilla de las FARC entregó hoy al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) dos soldados que tenía en su poder desde el 9 de noviembre en el departamento colombiano de Arauca (noreste). La entrega de los soldados Paulo Rivera y Jonathan Díaz se produjo en un lugar no especificado de Arauca cuyas coordenadas habían sido informadas al gobierno por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La comisión encargada de recibir a los uniformados estuvo formada por delegados del CICR y de los gobiernos de Cuba y Noruega, países que fungen de garantes del proceso de paz que desde hace dos años celebran en La Habana el gobierno colombiano y las FARC. "La participación del CICR para facilitar esta liberación fue posible gracias a la aceptación de su actuación como intermediario neutral e imparcial por todas las partes en conflicto", dijo el jefe de ese organismo humanitario en Colombia, Christoph Harnisch.
Al conocer la liberación y posterior llegada de los uniformados a Bogotá, el presidente Juan Manuel Santos afirmó desde el departamento de Putumayo (sur) que la liberación "demuestra la madurez del proceso de paz y los gestos de paz". "Haciendo referencia a lo que ha sucedido el día de hoy sobre el proceso de paz, yo quiero agradecerle a los países garantes y a la Cruz Roja Internacional por las gestiones que hicieron para lograr el regreso de los soldados que ya están en manos del Ejército", expresó el mandatario.
Desde el pasado 16 de noviembre, Santos suspendió las negociaciones con las FARC a raíz del secuestro del general Rubén Darío Alzate, comandante de la Fuerza de Tarea Titán del Ejército, que combate a ese grupo guerrillero en el departamento de Chocó (noroeste). Alzate, que vestía de civil y estaba sin escoltas, fue secuestrado junto con un cabo y una abogada de su unidad militar cuando visitaba un caserío próximo a Quibdó, la capital de Chocó. El jefe de Estado pidió explicaciones al Ministerio de Defensa sobre las razones que habría tenido el general para incumplir protocolos de seguridad.
El presidente decidió congelar los diálogos y condicionó su reanudación a la liberación de los tres secuestrados en Chocó y de los dos soldados que estaban retenidos en Arauca. Las FARC accedieron al pedido del gobierno y ya habían anticipado que hoy serían entregados los soldados al CICR, aunque en el caso del general han surgido dificultades. Según el grupo guerrillero, el Ejército ha intentado un rescate del general, lo que estaría causando problemas a la población civil de la zona por "los sobrevuelos, bombardeos y ametrallamientos".
Sin embargo, la cartera de Defensa ha asegurado que las operaciones buscan proteger a la población civil y que los militares no se han replegado, como sucedió desde el fin de semana para la entrega de los soldados, porque las FARC aún no han dado las coordenadas para la liberación de Alzate y sus acompañantes. Las FARC indicaron en un comunicado que cumplieron su palabra de dejar en libertad a los militares y que ahora se enfocarán en la liberación de Alzate, el cabo y la abogada. "Esperamos que los operativos dirigidos por el Ministerio de Defensa y el sitio militar contra la población civil se suspendan de inmediato, para que la liberación de las personas mencionadas trascurra sin sobresaltos y sin riesgos para ninguna de las partes", afirmó el grupo.
La situación de orden público en esa región fronteriza con Panamá se ha tornado aún más tensa a raíz de las amenazas del Ejército de Liberación Nacional (ELN), segunda guerrilla del país después de las FARC que desde enero sostiene contactos informales con el gobierno para el inicio de un proceso de paz, contra el transporte público de la zona. El ELN, con cerca de 2.000 integrantes, ha advertido que a partir de las cero horas de hoy se cumplirá en Chocó un "paro armado", mediante el cual el grupo guerrillero pide a los transportistas no cumplir sus itinerarios, so pena de que los buses o embarcaciones sean incinerados.
Pese a que autoridades militares señalaron que las carreteras y ríos de Chocó son vigilados por las tropas, varios transportadores han decidido no cumplir con sus itinerarios para evitar cualquier incidente.
DPA


