Violencia en México: el horror se contagia
Nadie sabe qué pasó con los 43 estudiantes mexicanos que desaparecieron. Se dijo primero que habían sido asesinados por el grupo narco Guerreros Unidos a instancias del alcalde de Iguala. Pero ahora, los antropólogos forenses argentinos que intervienen dieron cuenta de que los restos encontrados en bolsas no serían los de los normalistas.
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Hay preocupación entre los expertos en temas de violencia por lo que allí está pasando. La mixtura de narcotráfico, impunidad, corrupción e institucionalidad de "bajo octanaje" ha transformado a ese país en un foco de muerte en donde, según la ciudad que se trate, reina la anomia.
MDZ habló ya con la ex ministra del Interior de Uruguay, Daisy Tourné, el jurista boliviano de Cejip Juan José Lima, el coordinador de la organización uruguaya Ielsur Luis Pedernera y con el exviceministro del Interior de Perú, Carlos Basombrío.
Ahora recogimos lo que opinan más expertos de más países.

Daniel Mack. Coordinador de control de armas del Instituto Sou da Paz de San Pablo, Brasil.
La innominable tragedia que victimó los 43 estudiantes pasó en Iguala, en Guerrero, en México -- pero podría pasar en tantos otros pueblos, estados o países de América Latina, un continente que desangra.
Con nombres y números diferentes, es una historia no de todo peculiar, aunque el caso es especialmente brutal. Policías corruptas y militarizadas, crimen organizado fortalecido por una una guerra contra las drogas fracasada que se vuelve guerra contra los jóvenes, cárceles medievales, "desaparecidos", la proliferación y falta de control eficiente de armas de fuego, falta de investigación y responsabilización de los culpados, gobiernos federales omisos en temas de seguridad.
Quizás una importante diferencia es la sostenida indignación social de los mexicanos por las muertes, ya que la epidemia de homicidios en otros países es muchas veces tratada con indiferencia. En Brasil intentamos dejar claro que los niveles de homicidios y violencia armada del país son completamente inaceptables, pero la sociedad parece anestesiada -- quizás por que los muertos sean jóvenes, pobres, en la mayoría de las veces negros. Eso tiene que cambiar. Eso va a cambiar.
La tragedia de los jóvenes de Ayotzinapa nos hace recordar también que todas las instancias gubernamentales de cada Estado tienen responsabilidad para disminuir los niveles de violencia y violaciones de los derechos humanos. En el caso de México, sus diplomatas hacen un trabajo brillante en las Naciones Unidas en los temas de seguridad internacional mientras sus colegas 'en casa' parecen no hacer lo mínimo para garantizar la seguridad humana y los derechos básicos de sus ciudadanos. La epidemia de homicidios en América Latina, especialmente con armas de fuego, es demasiado grave para que todos -- instancias gubernamentales y sociedades -- no trabajen juntos y activamente por un fuerte cambio.
Gualdemar Jiménez. Coordinador de Acción por la Paz del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) de Ecuador.
En primer lugar me llena de vergüenza lo que esta pasando en México, donde el resto del mundo se queda en silencio, cada día hay nuevo muertos, nuevas bandas, nuevas razones para no soñar en el mañana.
La matanza de los 43 normalistas no es otra cosa que dejar en evidencia a un estado fallido, cuando el Estado no logra proteger a su población no puede ser cualquier cosa menos un Estado.
Para que sirven todas las instancias, de justicia, seguridad, obras públicas etc, si estas no pueden ver a la persona, al sujeto de derechos, al ciudadano como un similar al cual debe tener la libertad de hablar o de no decir nada.
Cuando se usa el terror como estrategia de Gobierno, no tenemos gobernantes tenemos terroristas que hacen de la función pública su banda. Esto les ha quitado toda credibilidad y deja en evidencia la poca institucionalizad y el interés de romper el tejido social a base de sangre. Estoy seguro que mucho no huirán a esta realidad pero eso significa que muchos mas deberán morir. Con esta realidad con esta desesperanza México tiene un Estado fallido y quizás sea solo Los Zapatistas quienes están construyendo un mundo mejor, un sur para todos/as.

